Este miércoles, se discute la constitucionalidad de los artículos 332 y 334 del Código Penal Federal, mismos que impiden la interrupción del embarazo. Mujeres se manifiestan afuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por sus derechos.
Miércoles 29 de junio de 2016
Este debate se da a partir del emblemático caso de Margarita. En el 2013 tenía un embarazo de alto riesgo, debido a su edad (41 años) y otros problemas de salud, al acudir al Hospital 20 de Noviembre, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y pedir la interrupción legal del embarazo, éste le es negado puesto que el hospital se rige a través de normas federales.
Cabe mencionar que sólo en la Ciudad de México la interrupción legal del embarazo hasta las doce semanas de gestación se aprobó en mayo de 2007, en el resto del país, algunos estados penalizan esta práctica hasta con cinco años de cárcel.
Margarita acudió a una clínica privada para interrumpir su embarazo. Sin embargo, no se encontraba conforme con la postura del Hospital 20 de noviembre y del código federal así que promovió un juicio de amparo.
Son cinco ministros, entre ellos, una mujer, los que discutirán si los artículos del Código Penal ya mencionados son discriminatorios contra las mexicanas. A pesar que el caso de Margarita sólo la ampara a ella, sienta precedente para una futura despenalización del aborto en todo el país. Derecho que el movimiento de mujeres ha peleado por décadas.
Desde muy tempranas horas, decenas de mujeres se manifiestan en los alrededores de la SCJN para argumentar que el derecho al aborto debe de estar lejos de toda moral religiosa, lejos de los prejuicios de una sociedad machista. Si es un problema de salud pública debe resolverse como tal, sin argumentos de índole oscurantista.
En entrevista con Alejandra Toriz, integrante de la agrupación Pan y Rosas, ésta mencionó que no basta con la interrupción legal hasta las doce semanas sólo en la Ciudad de México. Se debe de impartir educación sexual desde los niveles básicos de las escuelas; también la información sobre una sexualidad segura, así como anticonceptivos eficaces y gratuitos al alcance de todas.
“Hay que luchar en las calles por la despenalización y legalización irrestricta en todo el país. El aborto debe ser seguro y gratuito para todas”, aseguró, “puesto que si una mujer tiene doce semanas y un día debe recurrir al aborto en la clandestinidad. Las más afectadas son las mujeres de escasos recursos dado que no tienen los medios para interrumpir sus embarazos en clínicas privadas o viajar hasta la capital del país. Ellas son las que más sufren las terribles consecuencias, con daños irreversibles o, en el peor de los casos, con la muerte”, aseveró.