El gobierno de Macri y su gabinete de CEO’s alientan a las patronales en ir por mayores beneficios y ganancias. La amenaza de reducir los puestos de trabajo y el brutal ataque al salario es cada vez más real.
Miércoles 23 de diciembre de 2015
Paolo Rocca tomó la iniciativa. Mientras festejaba la megadevaluación y cerraba nuevos acuerdos con el macrismo, despidió 200 trabajadores en Siderca y amenazó con 400 mas si no le otorgaban lo que quería. Lo que hay detrás de "reincorporación" que negoció Caló es lisa y llanamente el objetivo de la patronal siderúrgica: mayor flexibilización y rebaja salarial.
En Siderar, la mayor fábrica del país ubicada en San Nicolás, Rocca inició este plan de ajuste bajo los últimos meses del kirchnerismo con el enfriado de un horno, la amenaza de parar una de las máquinas de Colada Continua y la no contratación de unos 400 trabajadores para cubrimiento de vacaciones, como anticipamos aquí. Y por estos días el ataque siguió con el despido de 117 trabajadores tercerizados de la empresa Comau.
Pese a que en su primer semana de gobierno, Macri lanzó por decreto una batería de medidas para favorecer a los empresarios del campo y la industrial, las patronales exigen más. El despido de los compañeros contratados tiene por objetivo la reducción de personal y la movilidad y flexibilización de los trabajadores de planta. Cuando la gran patronal pide mejorar la competitividad, hablan de atacar las condiciones de trabajo y bajar el salario obrero, ya sea de forma indirecta con la devaluación e inflación, o de forma directa con rebajas salariales como están exigiendo Rocca de Techint y Ratazzi de la Fiat. Este plan de ajuste cuenta con el repaldo de la alianza del gobierno de Macri con el PJ, que con la excusa de la gobernabilidad defiende los mismos intereses económicos. Y sostenido por la complicidad de la burocracia sindical, que sigue sin convocar al paro.
La movilización de los obreros de Siderca y sus familias en Campana, la resistencia de los trabajadores de Cresta Roja y la primer marcha contra el ajuste son los pasos fundamentales para preparar la resistencia obrera y popular. El Encuentro Obrero de Madygraf, que reunió al activismo combativo de la zona norte del conurbano, es un punto de apoyo que tenemos que desarrollar. Para organizar e impulsar la resistencia obrera, resolvieron convocar a un gran encuentro nacional para el mes de marzo, que nos permita reagrupar a trabajadores y organizaciones para enfrentar las medidas de ajuste de este gobierno, por la prohibición de despidos y suspensiones, contra la rebaja salarial y por un salario igual a la canasta familiar, por el pase a planta permanente y para que la crisis la paguen los patrones, no los trabajadores.