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Tucumán. Teleperformance: niegan las licencias a trabajadores que presentan síntomas de coronavirus

Empleados del call center de Tucumán denuncian que la empresa no les otorga licencias al presentar síntomas y los obligan ir a trabajar hasta que este el resultados de los estudios.

Lunes 5 de octubre de 2020 21:51

Como era de esperar, la empresa no está dispuesta a perder; por eso cuando un asesor llega con síntomas, el aislamiento no es inmediato. Y en el caso de dar positivo no se inicia un proceso de testeo masivo para identificar y aislar a los contagiados. Con respecto a los contactos estrechos hasta que no presenten síntomas tienen que seguir cumpliendo con su jornada normal de trabajo.

Hace semanas que los empleados muestran su preocupación por el aumento de los contagios ya que la rápida propagación del virus se da por tener varios espacios compartidos como baños, break, box y por la negligencia de una patronal que no está dispuesta a testear masivamente, ni aprueba licencias ante la presencia de los síntomas garantizando el sueldo íntegro a sus empleados. De lo que se trata es de impedir decesos por causas totalmente evitables.

Hasta el último momento lo que la empresa prioriza es tener trabajadores atendiendo el flujo incesante de llamadas. Dicen que hacen desinfección continua, pero no es contante en las principales herramientas de trabajo que tiene los empleados como las computadoras y vinchas.

La preocupación también llega a aquellos trabajadores que conviven con familiares de riesgo ya que, por más explicaciones que se manden a Recursos Humanos, la respuesta siempre es la misma: “Es obligación del representante presentarse al lugar de trabajo”.

La gran excusa que las empresas usan para empeorar nuestras condiciones de trabajo es la pandemia; se ha convertido en una amenaza que Teleperformance utiliza para imponer cualquier condición de trabajo. Esto no solo sucede en los call center sino también otros rubros de trabajo, como las denuncias que publicamos en este mismo diario sobre importantes empresas como Mc Donalds, heladerías Blue Bell, o cervecerías como Porter y Antares.

Desde que arrancó la pandemia en Tucumán se han perdido 68.000 puestos de trabajo. Esta cifra alarmante es la que a menudo se utiliza para imponer el miedo principalmente en aquellos asesores que tienen contratos mensuales, pues son los que más se cuidan de no faltar, aunque estén enfermos, ya que sino la empresa sólo decide no renovar el contrato, quitándole así todo sus derechos.

Las vidas de los trabajadores importan

Los contagios superan los 15.000 casos en Tucumán, los planes interzafra aun con el último aumento llegaría apenas a los $7000, y hay miles de trabajadores sin empleo porque muchos comercios cerraron. De hecho familias enteras pasaron a depender de un Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) muy limitado, que el gobierno nacional pretende no renovar de acuerdo a lo previsto en el presupuesto nacional que se viene tratando estos días.

Esto se traduce en que 4 de cada 10 personas es pobre en la provincia, según las últimas cifras del INDEC. El panorama que se nos presenta no es muy alentador, por eso tanto la pelea por el bienestar y la salud de los trabajadores depende de nosotros mismos.

Con las cifras de contagios en aumento y ante la falsa disyuntiva entre cuidar la salud o cuidar el trabajo que encaran la empresa y el Gobierno, la Red de Trabajadores Precarizadxs, en la cual se organizan muchos trabajadores de call centers, propone asambleas de emergencia para armar protocolos con personal de salud y un seguimiento de los casos positivos para poner números a las cifras que la empresa oculta. Sería la única forma de garantizar una vía para cuidar de nuestra salud, porque las vidas de los trabajadores sí importan.