El pasado jueves FFEE de carabineros irrumpió en el Instituto Nacional para reprimir la organización de los estudiantes, este lunes los estudiantes se tomaron el establecimiento para manifestarse contra la represión de la policía estatal. El gobierno reprime a estos estudiantes mientras echa flores sobre las movilizaciones.
Martes 29 de mayo de 2018
El pasado jueves la policía de fuerzas especiales irrumpió en el Instituto Nacional para reprimir la organización de los estudiantes, para someter por la fuerza a esos sectores del movimiento estudiantil que comienzan a movilizarse.
Esta represión, que vivieron estudiantes, trabajadores, trabajadoras y profes del Instituto Nacional el jueves pasado ha tenido como antesala, a nivel latinoamericano, el asesinato de más de 70 manifestantes en Nicaragua que cuestionaban una reforma del gobierno contra las y los pensionados las últimas semanas, muchos estudiantes entre los asesinados por la policía; también ésta situación se repite en Bolivia, con la policía disparando a quemarropa, asesinando a un estudiante en el marco de una protesta de estudiantes y docentes.
Este lunes 28 estudiantes del Instituto Nacional se tomaron el edificio para manifestarse en contra de la represión en el desalojo del jueves pasado. Allí las fuerzas especiales fueron retratadas en su brutalidad y se difundieron videos de la represión por las redes sociales, generando tal repudio que incluso se movilizaron estudiantes y apoderadas/os rechazando el ataque de la policía.
Los estudiantes del Instituto Nacional están hablándole al movimiento estudiantil, le están diciendo rechazamos ésta represión en contra de nuestra organización. Los medios de prensa de la burguesía por su parte, criminalizan la organización de los estudiantes del Instituto, los métodos de organización históricos del movimiento estudiantil mientras por otra parte -y ésto es, de mínima curioso- las figuras de la derecha, como la ministra Isabel Plá que comenzó el año atacando el derecho de las mujeres al aborto, salen a posicionarse a favor del movimiento de mujeres que se está desarrollando principalmente en universidades y con una estrategia separatista. La derecha ataca al “movimiento estudiantil” y vanagloria al “movimiento de mujeres”, cuando en la práctica el movimiento de mujeres que la derecha quiere usar para cooptar sus demandas es justamente parte del movimiento estudiantil, está en su mayoría en las universidades separados por género, sentando una lógica de política para mujeres y política para hombres, una forma sexista de hacer política.
El gobierno busca que el movimiento feminista y el movimiento estudiantil no se vuelvan uno, no quiere que los cuestionamientos hacia el machismo los lleve adelante el movimiento estudiantil de conjunto, nos quiere divididos por géneros para que no se levante ese mismo movimiento estudiantil que le aterrorizó el 2011, ahora comenzando a organizarse de manera triestamental en sectores, estudiantes y trabajadores/as en unión para dar una lucha. No, la derecha no puede arriesgarse a ello.
El Instituto Nacional amaneció tomado y está en la mira de la represión. Por otra parte la derecha y los medios de prensa de las y los capitalistas salen a hablar maravillas de las movilizaciones pacíficas feministas a la vez que a hablar mal de, por ejemplo, la toma de la Casa Central de la Universidad Católica porque “habían encapuchadas” o, en palabras del rector Ignacio Sánchez, es “antidemocrático” y ¡Sí, lo dijo el mismo rector que hizo todo lo posible para que la UC se agarrase de la objeción de conciencia para atacar el derecho mínimo democrático de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos!
Empresarios y empresarias, sus medios de prensa y autoridades en los establecimientos educacionales quieren que estas movilizaciones acaben pronto, que no ataquen al régimen heredado de la dictadura, que no se cuestionen las bases estructurales del machismo y el patriarcado en la sociedad, quiere cerrar lo que abrió el 2011, esa brecha que hay que abrir para acabar realmente con el patriarcado, no quiere que se levante un movimiento que se plantee acabar con el régimen y destruir las viejas estructuras impuestas con bota militar, fuego y sangre. Los estudiantes del IN están gritando al movimiento, el gobierno con su policía les quiere callar lo antes posible.