En el abandono total se encuentran las trabajadoras de casa particular, invisibilizadas en el encierro de una casa que no es la propia. La pandemia deja en evidencia la ausencia de protección de las mujeres trabajadoras.

Joseffe Cáceres Trabajadora UMCE y vocera de Pan y Rosas Chile
Jueves 25 de junio de 2020
Las trabajadoras de casa particular a la deriva
Las mujeres trabajadoras estamos más expuestas a las consecuencias de la crisis sanitaria desatada por el Coronavirus. Ramas feminizadas, precarización y trabajos de cuidado no remunerados lo expresan.
La realidad de las trabajadoras de casas particulares no es la excepción, es una realidad de importante complejidad, en su mayoría quienes representan el 15% de las mujeres trabajadoras en Chile, son mujeres que provienen de sectores precarios, madres solteras y quienes asumen un rol de jefatura de hogar.
Por lo expuesto en las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de un total de 296 mil personas que se desempeñan en estos puestos laborales, 138 mil recibe mensualmente menos del salario mínimo, fijado en marzo en $319.000, es decir un importante número de ellas no cuenta con contrato de trabajo: 120 mil.
En una inestabilidad total de sus condiciones laborales se encuentran las trabajadoras de casa particular en Chile. No hay seguro alguno que les permita resguardarse de la crisis que los empresarios están impulsando para que los y las trabajadoras carguemos en nuestros hombros.
Una realidad olvidada en el encierro de una casa ajena
Las trabajadoras de casa particular, frente a las medidas de aislamiento social, han tenido que asumir estar pasando alejadas de sus familias y seres queridos, las cuarentenas bajo el techo de sus jefaturas, sin ver mayor opción, porque lo que les queda es perder el trabajo.
Aquellas mujeres tienen que asumir no solo las labores de una casa ajena, sino de las propias, y que hoy a través de relatos de decenas de trabajadoras, expresan se sienten incómodas y atemorizadas no solo por la posibilidad del contagio, sino por la posibilidad de perder sus puestos de trabajo tras las amenazas de sus jefaturas que hoy plantean a las trabajadoras frases que buscan amedrentar como "si te contagias, lamentablemente no te podemos seguir teniendo aquí’, tal cual lo señala en una entrevista del Desconcierto, Luz Vidal Huiriqueo, presidenta del sindicato de Trabajadoras de Casa Particular.
Un gran porcentaje de mujeres trabajadoras de casa particular son trabajadoras inmigrantes, que no tienen mas que su fuente laboral en Chile, hoy la inestabilidad laboral, la precariedad de su condición se ha encrudecido mucho mas.
Fin a la precarización de nuestra vidas
Ninguna mujer más puede estar expuesta a perder su puesto laboral , ni estar pasando lo que viven las trabajadoras de casa particular en este contexto de Pandemia. Hoy se requiere con urgencia que la CUT dirigida por el Partido Comunista, despierte de su cuarentena de silencio, tras haber firmado de manera criminal la "Ley de resguardo del empleo" que organice una gran fuerza desde las bases un gran movimiento que ponga frenos a los ataques del gobierno.
Es necesario que el movimiento de mujeres con la fuerza que mostramos el pasado 8 de marzo, se una a otros sectores por conquistar estas demandas, para impulsar la auto organización y dar continuidad a la revuelta de octubre. Por la conquista de nuestros derechos y una salida a la pandemia que nazca del pueblo pobre y trabajador organizado.
¡Impulsemos la lucha por Pan, Salud y Trabajo!

Joseffe Cáceres
Trabajadora UMCE y vocera de Pan y Rosas Chile