Enfermeras en Chiapas iniciaron ayer huelga de hambre para exigir denunciar el desabasto de medicamentos y exigir la reinstalación de las compañeras y compañeros despedidos por denunciar la crisis que atraviesa el sector salud.
Miércoles 5 de abril de 2017
Cinco trabajadoras del Hospital de la Mujer con más de 20 años de servicio iniciaron ayer huelga de hambre para exigir a las autoridades tanto de la Secretaría de Salud como del gobierno de Chiapas, medicamentos e insumos para brindar el servicio a los derechohabientes, así como denunciar el desvío de recursos de los fondos de pensiones y la perdida de bonos conquistados por sus luchas.
La huelga de hambre de las trabajadoras Cielo Gramajo Cundapí, María de Jesús Espinosa de los Santos, Elivón Castillo Escobar, María Isidro Orozco y Verónica Zenteno Pérez se suman a las protestas que desde el inicio de año, con movilizaciones y paros laborales parciales, los trabajadores de la salud han organizado para visibilizar las condiciones en las que se encuentran laborando con bajas en su salario y sin los recursos necesarios para brindar el servicio.
Desde enero que los trabajadores iniciaron un plantón a fuera de las instalaciones del hospital regional “Rafael Pascacio Gamboa” en Tuxtla Gutiérrez. Son ya 15 los despidos durante las protestas.
“La respuesta del gobernador Manuel Velasco Coello, y del Secretario de Salud de la entidad, Francisco Ortega Ferrera, no sólo han ignorado la problemática sino que sólo han respondido con represión”, denunciaron las enfermeras. Declararon que el líder Sindical de la Sección 50 de del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Salud, José Luis Díaz Selvas, también ha sido cómplice de los abusos y la corrupción contra los trabajadores.
“Al día de hoy se han negociado 6 reinstalaciones con el acuerdo de guardar silencio y no participar en las protestas”, mencionaron las enfermeras. Con ello las autoridades buscan dividir la lucha de los trabajadores, acallar la protesta y apostar a frenar la lucha con los despidos.
Las enfermeras han tomado como medida la huelga de hambre anunciando que cada 48 horas se sumará un trabajador del sector salud hasta que las autoridades atiendas sus demandas. Algunas representantes de organizaciones feministas y de mujeres se han sumado a la solidaridad con la lucha.
Frente a la represión de las autoridades del gobierno, de la secretaría y su relación con el sindicato de salud, las trabajadoras y trabajadores deben organizarse desde la base para impulsar un paro laboral y hacer un llamado a los sindicatos opositores a rodear de solidaridad su lucha, para lograr la defensa de sus derechos laborales y que el gobierno garantice la salud pública.