Trabajadores de cosechas y empaques iniciaron una serie de cortes en diferentes puntos de la provincia, con un reclamo por el salario y las condiciones de trabajo.
Lunes 19 de abril de 2021 07:45
Trabajadores del citrus realizaron cortes en diferentes puntos de Tucumán - YouTube
Desde la primera hora del lunes, trabajadores autoconvocados del citrus iniciaron una serie de cortes en diferentes rutas y accesos de la provincia. La medida fue organizada desde asambleas por fincas y empaques “ante los reiterados ataques a la familia limonera por parte del gobierno, los empresarios y el sindicato que nos condenan a una vida de hambre”. Los cortes se realizan en diferentes puntos del sur con dos cortes en Concepción y otro en Alberdi, mientras que en el norte son en La Ramada, Taruca Pampa, Macomita, El Cajón y El Chañar.
En esta jornada de protesta convergen trabajadores de la cosecha y de los empaques, con una serie de reclamos en torno al aumento salarial. A principios de abril, el titular de la UATRE en Tucumán, Ricardo Ferreyra, firmó un acuerdo con la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino por un aumento salarial donde el jornal pasa, con los descuentos, de $ 1000 a $ 1350 en mano. Pero además de un aumento salarial también se reclama por un salario básico igual a la canasta familiar y una jornada de 8 horas, para terminar con el trabajo a destajo, y asegurar una temporada mínima de seis meses.
En el pliego de reivindicaciones, los trabajadores autoconvocados plantean la necesidad de un plan de lucha escalonado, con elección de delegados por fincas y empaques con el método de las asambleas por lugar de trabajo para decidir entre todos los pasos a seguir, para pelear también por la obra social todo el año, un plan interzafra igual al salario mínimo, y por la unidad con los sectores en lucha.
Ganancias millonarias y salarios de miseria
“Sin cosecha no habrá exportación, tienen que escucharnos ya que el sindicato no nos representa. Somos trabajadores esenciales, que movemos la principal industria de la provincia y tenemos un salario de hambre. Mientras los empresarios amasan fortunas: la familia Lucci, dueños de Citrusvil, tiene una fortuna que escala hasta los 680 millones de dólares. La citrícola San Miguel tuvo ganancias por 5.700 millones el año pasado. Mientras los trabajadores no tenemos un salario mínimo para nuestra actividad”, señalan en un comunicado.
Un informe publicado en el Portal Citrícola señala que 2020 “fue un gran año gracias a la pandemia” para las patronales. Allí señala que en Tucumán “la cosecha se desarrolló rápidamente y durante mayo y junio se embarcaron volúmenes récord”, y que los empresarios festejan por lo exportado a EEUU, China y Europa del Este. Como reconocen, la industria no paró ni un segundo durante la pandemia mientras los trabajadores eran expuestos al covid. Las ganancias millonarias contrastan con los salarios de miseria para los trabajadores del citrus, quienes además están bajo el trabajo a destajo.