Los trabajadores no cobran desde la segunda mitad del 2015 y no hay certezas para la zafra de este año.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Martes 3 de mayo de 2016
Fotografía: Inés Quinteros Orio/LG
Los trabajadores del ingenio San Juan volvieron a iniciar una semana de protestas. En la mañana de ayer realizaron un corte frente al Palacio de Tribunales y luego se trasladaron hacia la Casa de Gobierno. Los constantes cortes y movilizaciones se deben a la millonaria deuda salarial, que ronda los $9 millones, y al hecho de que no hay un arrendatario para la zafra 2016.
Los trabajadores no cobran desde el segundo semestre del año pasado y algunas deudas también pertenecen a la zafra del 2014. “La situación es desesperante, no tenemos un peso. Hay compañeros que no tienen para mandar los chicos a la escuela”, define uno de los trabajadores.
Según informaron, en la reunión que tuvieron en Tribunales les pidieron paciencia, ya que el expediente sobre el arrendamiento llegaría recién el miércoles de la próxima semana a las manos de la jueza Fontana. La bronca se siente ante las promesas incumplidas semana tras semana. “Se nos están burlando”, afirma otro trabajador.
Algunos también señalan la complicidad del gobierno y la FOTIA. “Si no lo quieren arrendar, que se haga cargo el gobierno, que nos paguen”, afirman. Luego de varios meses de idas y vueltas, por ahora el único oferente para arrendar al San Juan es el empresario Juan Carlos Crovella. Por lo bajo, los trabajadores comentan que hay “intencionalidades” para que el ingenio San Juan no muela y sacar beneficios de la quiebra.
Cerca del mediodía, los trabajadores se trasladaron hasta la Casa de Gobierno donde realizaron un corte para exigir respuesta. La semana pasada, tras una reunión con funcionarios provinciales, recibieron por parte del gobierno un subsidio de $1000. Las “migajas”, como la define un trabajador, tenían como objetivo calmar la bronca y evitar una protesta ante la visita de Macri, el pasado viernes. Pero la bronca obrera sigue, y su lucha también.