Fueron a la provincia sureña a trabajar como contratistas y se encuentran varados en Allen, en el departamento de General Roca, desde el 20 de marzo. En las antípodas, esta misma semana Sáenz llamó delincuentes a los trabajadores que quieren regresar y el ex gobernador Juan Manuel Urtubey volvió junto a su familia en avión desde España.
Jueves 30 de abril de 2020 17:15
Enzo Frías de 21 años es oriundo de Orán, en el norte salteño. Se encuentra en la localidad de Allen, Río Negro, junto a su joven cuñado de 18. “Ya nos quedamos sin plata y no tenemos nada para comer, nos queremos mudar a Orán, andamos en la calle, nos sabemos cómo hacer para volver porque nadie nos da ninguna solución a nosotros, queremos volver a nuestro hogar para estar con nuestras familias”, sostuvo Enzo en un medio local.
La situación de Enzo es la de miles de trabajadores en todo el país que migran a otras provincias en búsqueda de un trabajo y hoy se encuentran desesperados porque quieren volver a sus hogares y no pueden. Ningún gobierno, ni nacional ni provincial, les garantiza un plato de comida y el trasporte para regresar con sus familias. En este mismo sentido, esta semana vimos cómo ante el regreso de un colectivo de trabajadores golondrinas proveniente de la misma provincia, con uno de ellos enfermo de COVID-19, el gobernador peronista Gustavo Sáenz los tildó de delincuentes, marcando con claridad de qué lado de la brecha se encuentra entre las patronales negreras y la clase obrera. Frente a esas palabras del gobernador, Enzo sostuvo que “nosotros venimos a trabajar para llevar un pedazo de pan para nuestras familias. Mi mujer está embarazada”.
El joven, en su entrevista, remarcó que hay otros 10 trabajadores golondrinas oriundos de Colonia Santa Rosa que se encuentran en Villa Regina y quieren volver. “Si no encontramos solución vamos a volvernos juntos caminando, nosotros queremos que nos den un lugar para cumplir la cuarentena en Orán”.
Después del 20 marzo, día en que empezó en todo el país la cuarentena “se paró todo, estábamos trabajando en negro, como contratistas. Habíamos terminado la obrita esa y justo íbamos a empezar otra, por entrar a otra empresa y empezó la cuarentena y se paró todo” y ya no les queda plata, la señora nos corrió del alquiler, si ya no tenemos para pagarle”.
Según comentaron, mientras autoridades del gobierno de Río Negro del oficiliasta Juntos somos Río Negro les dijeron “que no se puede hacer nada, porque no somos de allá (de Río Negro, NdR), el intendente de Orán, el saencista Pablo González, tampoco da respuesta. "Está sentado ahí y no hace nada, le llamo, le llamo, no me contesta, es como que me ignora".
La situación de estos dos jóvenes, de los 10 que están varados en Villa Regina, de los que regresaron el pasado domingo oriundos de Santiago del Estero, Salta y Jujuy, y tantas decenas más que hoy están en otras provincias sin poder regresar a sus casas, expresa la situación de miles de trabajadores precarizados de todo el país. Que están por fuera de cualquier derecho, no reciben el precario bono de $10 mil que otorgó el Gobierno de Alberto Fernández, y mucho menos el derecho a realizar una cuarentena en un lugar digno, con alimento y condiciones mínimas de higiene y seguridad.
Desde el Frente de Izquierda, el diputado Nicolás del Caño presentó un proyecto de ley en el Congreso, que sigue cerrado, para garantizar plenos derechos a trabajadores golondrinas y sus familias, y para que sea el gobierno quien garantice de manera urgente el retorno a sus lugares de procedencia junto a sus seres queridos, además de un salario de cuarentena de $30 mil.