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Red Internacional
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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN. Tras el incendio, las autoridades de Ciencias Naturales eluden responsabilidades

El lunes 9, pasadas las 6.30 horas, se produjo un incendio en el cuarto piso de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNT, produciéndose la destrucción de un aula y un laboratorio, así como una valiosa colección de rocas e instrumentos de laboratorio.

Viernes 13 de marzo de 2015

Aunque no se informó oficialmente cuáles fueron las causas del siniestro, ha trascendido que se trató de un cortocircuito en el laboratorio. Las autoridades, empezando por la decana Margarita Hidalgo, ya habían sido advertidas por problemas eléctricos durante la semana previa. Durante el miércoles 4 y jueves 5 la Facultad las actividades estuvieron suspendidas por problemas en el suministro de energía eléctrica. Luego las autoridades emitieron un comunicado afirmando que a partir del viernes 6 la Facultad estaría “en óptimas condiciones para el normal funcionamiento de las actividades académicas y administrativas”. Tres días después se produjo el incendio.

Una vez que el fuego fue controlado por dos dotaciones de bomberos, la decana Hidalgo junto al secretario de Políticas y Comunicación Institucional José Hugo Saab buscaron minimizar el hecho y afirmaron que el peritaje iba a llevarse adelante por la secretaría de Planeamiento de la UNT. Posteriormente las autoridades comunicaron que las actividades se reanudarían en el “ala vieja” (planta baja y primer piso), sin que estén garantizadas las condiciones de seguridad. Desde el Centro de Estudiantes tampoco se han pronunciado para exigir a las autoridades que garanticen que los estudiantes, docentes y no docentes no volverán a ser expuestos a situaciones de riesgo.

El incendio en la Facultad se suma a la larga lista de “anécdotas” de viajes de campo en colectivos precarios, mientras que para los viajes de diversión de las grandes agrupaciones estudiantiles afines al decanato están reservados los colectivos de último modelo.

Las autoridades siempre apelan a la frase “desgracia con suerte” para eludir sus responsabilidades, dar cuenta del estado de precariedad en la Universidad donde miles de estudiantes, docentes y no docentes transitan diariamente.