Mientras UBER desembarca en Argentina, se lanza en Estados Unidos una aplicación similar pero que ofrece un servicio de choferes mujeres sólo para pasajeras mujeres y menores de 13 años.
Jueves 14 de abril de 2016
La empresa UBER que mediante una aplicación para celular brinda servicio de taxi llegó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si bien sus representantes aseguran estar habilitados para funcionar, autoridades del gobierno de la Ciudad declararon que aún no dieron su visto bueno. UBER trabaja con una tarifa más baja y sin ningún tipo de control ni de los conductores de los taxis, ni de los propios automóviles por parte del Estado.
Mientras aquí se vive la polémica con protestas de los taxistas matriculados, un ex-trabajador de Servicio al Cliente de UBER reveló impactantes cifras sobre los viajes hechos con la aplicación. Informó que en el sistema interno de la empresa al buscar las palabras “sexual assault” (‘ataque sexual’) entre los reclamos hechos a la compañía, encontró 6.160 registros y que al buscar “rape” (‘violación’), los resultados llegan a 5.827. Estos datos que fueron registrados entre diciembre de 2012 y agosto de 2015, fueron negados por representantes de la empresa, a pesar de que los mismos fueron corroborados por otras fuentes anónimas.
Uno de los conductores de UBER que dejó de trabajar para la empresa en enero de 2016, decidió crear un aplicación similar pero enfocada exclusivamente hacia las mujeres. El objetivo, de acuerdo a su opinión, es ofrecer una opción verdaderamente segura y confiable para las mujeres. Esta aplicación se llama “Carruaje para Mujeres” y será lanzada este 19 de abril.
La aplicación tiene 3 ventajas esenciales de acuerdo a los dichos de Michel Pelletz, su creador. En principio el servicio es solo para mujeres y varones menores de 13 años y todos los vehículos serán conducidos por mujeres. Las usuarias conocerán la identidad de las conductoras y sus vehículos, pero la diferencia con el sistema UBER, es que tanto quien solicita el servicio como quien lo entrega, conocerán una palabra clave, a modo de contraseña, que ambas deberán mencionar en el inicio del viaje.
Pelletz también pensó en sumarle a esta aplicación un costado filantrópico, por lo que el 2% de cada pago se donará directamente a organizaciones enfocadas hacia las mujeres. Serán las mismas pasajeras quienes decidirán a qué organización quieren donar ese dinero.