Un fallo obliga al call center ATENTO a pagar el 100% del salario a una trabajadora suspendida y Funes de Rioja sale al cruce: "son acuerdos colectivos que no tienen que ser firmados por cada trabajador”. Que no le toquen las ganancias.
Jueves 29 de octubre de 2020 21:13
Se trata de una acción de amparo a pedido de una trabajadora suspendida del call center Atento. La justicia intima a abonarle “el porcentaje de los salarios retenidos, equivalentes al 20% de su remuneración" desde el día que comenzó la suspensión. La fundamentación se encuentra en el principio de intangibilidad del salario, presente en la LCT, que tiene por objetivo proteger el salario íntegro.
Este fallo deja sin efecto, en este caso individual, el acuerdo firmado entre la Cámara Argentina de Centros de Contacto y la Federación Argentina de empleados de comercio y servicios, conducida Armando Cavalieri.
Pero el empresariado mostró los dientes porque pone en cuestión el acuerdo general de suspensiones con rebaja salarial, firmado por la CGT y la UIA y avalado por el Ministerio de Trabajo, en el marco del decreto presidencial de prohibición de despidos. De esta manera, el gobierno dio vía libre a que más de 4,7 millones de trabajadores fueran afectados por suspensiones y ataques al salario en lo que va de la pandemia. Además de destinar $26.000 millones del Tesoro para el programa de ATP, eximiendo a cientos de empresas, grandes y chicas, de la obligación del pago de parte o la totalidad del salario de sus trabajadores.
No me toquen las ganancias
La Unión Industrial Argentina puso el grito en el cielo. Daniel Funes de Rioja, titular de la COPAL y vicepresidente de la UIA, salió al cruce inmediatamente. "Los sindicatos firmaron suspensiones con cámaras o empresas y la autoridad laboral los homologó. Son acuerdos colectivos, por lo que no tienen que ser firmados por cada trabajador". Es que la democracia sindical está negada para millones de trabajadores que de haber sido consultados no habrían relegado un porcentaje de sus sueldos para bancar las ganancias de su patronal, quitándole el plato de comida a sus hijos.
Pero qué más se puede esperar de Funes de Rioja, quien dijo que "tener 200 millones de pesos es tener un poco más que el promedio" y que la ley de impuesto a las grandes fortunas, que hoy duerme en un cajón, "estigmatiza a los ricos".
Otro dirigente de la UIA lazó esta advertencia: "que el mercado de trabajo no está destruido y no se haya resentido tanto es en parte por el ATP, pero principalmente por haber podido suspender con quitas del 25% y sin pagar las cargas sociales". Para los empresarios, los trabajadores somos un número más, lo que ellos llaman destrucción del mercado laboral, refiere al poder que tienen de dejar a millones de familias en la calle. Privilegios de la propiedad privada.
No hay grieta para definir quién paga la crisis
Este jueves Axel Kicillof dio vía libre a Sergio Berni para reprimir despiadadamente a 1500 familias con niños que, al haberse quedado sin trabajo y sin posibilidad de pagar un alquiler, tomaron la valiente decisión de recuperar un territorio deshabitado en Guernica. En el mismo día se votó en el Congreso la media sanción para el presupuesto de ajuste para el año 2021, a pedido del Fondo Monetario Internacional.
No hay grietas cuando se trata de entregar el país a las exigencias de los acreedores extranjeros o cuando hay que atacar los derechos más elementales del pueblo trabajador, como lo son el trabajo, el salario y la vivienda, para favorecer las ganancias del empresariado. Estas son las bases para el acuerdo nacional que pidió Cristina Kirchner en su carta, donde recuerda que en sus 12 años de gobierno, los empresarios se la llevaron en pala.
La defensa del salario y de los puestos de trabajo; la defensa del derecho a la vivienda, a la salud y a la educación: dependen hoy más que nunca de la solidaridad y organización del pueblo trabajador y de su capacidad y determinación para imponerle a los dirigentes sindicales que rompan su tregua y su pacto con las patronales y el gobierno. La pelea por la democracia sindical es indispensable para liberar la fuerza de millones de trabajadores contenida en los gremios y para que esta crisis la paguen los capitalistas.
Son ellos o nosotros.