El equipo de gobierno municipal de Zaragoza, dirigido por Jorge Azcón del Partido Popular, alcalde de la ciudad y Sara Fernández de Ciudadanos, su vicealcaldesa, en alianza con VOX, están financiando a la organización antiabortista Red Madre.

Irene Ruiz @IreneYpunto
Viernes 16 de abril de 2021
Pese a las declaraciones que hacía la vicealcaldesa Al Periódico de Aragón en las que aseguraba que la violencia machista era una de sus mayores discrepancias con Vox, la realidad es que la alianza que hicieron con la formación de extrema derecha para sacar adelante los presupuestos de la ciudad les hace dependientes de los votos de la misma, por lo que a VOX no le hace falta gobernar para poner en marcha sus políticas reaccionarias y misóginas.
El partido de Abascal en Zaragoza, puso como condición esa financiación directa a Red Madre para apoyar el primer presupuesto de PP y C’s 2020, y se reiteró en la misma en marzo de este mismo año después de que el equipo de gobierno rechazara los ofrecimientos del PSOE.
De esta manera, la extrema derecha ha conseguido que la Red Madre obtuviera por convenio, es decir, por decisión directa del ayuntamiento y sin tener que optar a un concurso público, un montante de 30.000 euros de dinero público para montar y gestionar la Oficina de Atención a la Mujer Embarazada en la ciudad. Desde esta, ubicada en la Casa de la Mujer, derivan a la entidad antiabortista a las mujeres que pasan por sus dependencias.
Red Madre es una de las entidades antiabortistas más grandes del país y cuenta entre sus filas con destacados exdirigentes y cargos públicos del PP como Alberto Ruiz Gallardón, el cual trató de volver a restringir el derecho al aborto, pero fue parado por movimiento feminista que tomó las calles.
Esta organización ha conseguido financiación pública para montar programas similares en otras ciudades cuyas administraciones públicas cuentan con equipos de gobierno parecidos (PP+C’s con apoyo externo de Vox), como los 104.413 euros que le ha asignado la Junta de Andalucía. También en Murcia se les otorgó una subvención de 3.335 euros meses antes de la moción de censura, y en Córdoba se elevó la aportación que ya se les hacía a 12.000 euros.
En Zaragoza esta transferencia directa de fondos públicos a las manos de Red Madre, se dio a la vez que un recorte histórico en el presupuesto público asignado a los programas del área de Mujer que dejó en mínimos los recursos públicos destinados a tal efecto. La condición impuesta por VOX fue formalizada por el concejal de Acción Social y Familia, Ángel Lorén del Partido Popular, quien hace unos meses hizo lo propio con otro convenio de 50.000 euros con la ONG para la que trabajan su hermana y su cuñado, Familias Unidas, del mismo corte ideológico.
Red Madre lleva tres fines de semana instalándose en el Parque Grande-José Antonio Labordeta de la capital aragonesa, con una ‘food truck’ en la que las mujeres que la atienden, previamente seleccionadas por la entidad antiabortista “venden crepes”. Esta actividad en Zaragoza está enmarcada en un programa empresarial y obviamente propagandístico que pretenden comenzar a desplegar por otras ciudades del estado.
Desde Izquierda Diario y Pan y Rosas queremos denunciar estas prácticas del capitalismo patriarcal. Es una labor del feminismo socialista luchar contra el trasvase de dinero público a manos privadas, que se traduce en recortes en los servicios públicos de todos y todas para que cuatro ricos se hagan aún más ricos, y para que las partes más reaccionarias de la sociedad como la Iglesia vuelvan a meter mano en la vida, la sexualidad y los cuerpos de las mujeres.
Confiar pasivamente en que la izquierda del mal menor que se revela impotente para parar y mucho menos combatir a la extrema derecha, pueda hacer algo contra el avance que estamos viendo no puede suponer una alternativa. De hecho, forman parte del gobierno con el PSOE que protege los mítines de VOX e incluso Falange, mientras manda a la policía nacional a identificar mujeres en el 8M o a reprimir en Vallecas. O del mismo que no ha revertido la privatización de la sanidad, ni derogado las reformas laborales, la Ley Mordaza o la de Extranjería, que no ha acabado con los desahucios ni ha regulado el alquiler... sin que nada de todo ello suponga cruzar ningún tipo de línea roja para salir del mismo.
Es necesario construir un movimiento feminista de clase, anticapitalista y revolucionario que de verdad se proponga poner en jaque las reglas del juego. Desde Pan y Rosas nos proponemos romper el tablero.
Si quieres saber más, participa con nosotras y con los compañeros de Contracorriente y Red de Precarixs en el encuentro estatal el próximo 9 de mayo. ¡Súmate!

Irene Ruiz
Burgos