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Vaciamiento PRO en los programas de asistencia en violencia de género

Las trabajadoras denuncian que los recortes son obstáculos para sus tareas así como el deterioro en la asistencia y atención a las mujeres, niños y niñas.

Viernes 22 de julio de 2016 16:05

Ayer las trabajadoras de la Dirección General de la Mujer (DGMuj) organizaron una recorrida junto a legisladores porteños en dos establecimientos de esa área. Participaron Patricio del Corro y Marcelo Ramal del Frente de Izquierda, Fernando Vilardo de Autodeterminación y Libertad, Andrea Conde y Pablo Ferreyra del FPV. La DGMuj depende del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires.

CIM “Elvira Rawson”: un solo centro de atención para niños y niñas
La primera visita fue al CIM “Elvira Rawson” en el barrio de Almagro, el único centro estatal en la Capital Federal que además de mujeres asiste a los niños y niñas en situación de violencia vincular. “Es tan pequeño el lugar, que nos tenemos que turnar para atender en los consultorios, y muchas veces terminamos atendiendo en el patio”, contó durante la mañana una de las trabajadoras.

Otra de ellas agregó: “Las cuestiones edilicias como la falta de ventilación, de calefacción y el espacio no adecuado, impactan en la atención porque no se pueden hacer muchas actividades, ni permite la interacción grupal cuando trabajar sobre los ‘vínculos’ es fundamental para poder intervenir. Está supeditado el ingreso a un ‘grupo’ por la capacidad, por ende estamos trabajando con procesos individuales cuando acá se trata el maltrato como ‘vínculo’ y por eso es necesario trabajar con esos padres y que sea grupal”. En los comienzos de atención de este centro en el año ’95, ingresaban 1.000 casos por año y se trataban 6 grupos simultáneos, era un CIM modelo de atención, pero al día de hoy sólo llegan a 400 admisiones al año y se trabajan sólo terapias individuales por falta de lugar y recursos. Trabajan en varios turnos cuatro psicólogas y no hay trabajadoras sociales que son necesarias para la articulación con otros organismos necesarios para la atención. Además, agregan que “los profesionales se van yendo por desgaste y no son reemplazados, esta reducción impacta en la calidad de atención”.

Desde hace unos años la DGMuj comenzó con un convenio mixto con la ONG Pronats, que está recibiendo derivaciones y a la cual el Gobierno de la Ciudad paga por cada niño y niña que asiste. Según cuentan las trabajadoras del CIM, en ese centro las y los trabajadores son precarizados, con bajísimos salarios, realizando tareas de alto riesgo. Ellas plantearon que la tercerización en ONG puede ser discutible, pero dejan en claro que en vez de garantizar el presupuesto necesario para el sostenimiento en condiciones de los CIMs que existen y la creación de nuevos centros como ha sido votado en la Legislatura porteña, sí hay dinero para prestaciones pagas hacia una ‘ONG amiga’. Y es que ellas se refieren a los vínculos entre esa asociación civil y los funcionarios macristas. Al respecto, el periodista Werner Pertot escribió en el portal Nueva Ciudad sobre la asociación civil Pronats, “que se dedica a defender los derechos de los niños. La entidad era conducida por una funcionaria macrista y a partir del inicio de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad pasó a estar a cargo del marido de la funcionaria. En lo que va de la gestión macrista, esa asociación sin fines de lucro recibió 21 millones de pesos”.

Refugio “Mariquita Sánchez”, el único en la Ciudad

La segunda recorrida fue en el Refugio “Mariquita Sánchez”. Otra de las trabajadoras contó la realidad de ese lugar: “Como verán es una imagen triste, parece un edificio abandonado. Este es el único refugio para mujeres en situación severa de violencia en la ciudad y hay sólo 40 plazas para las madres y sus hijos e hijas, y hoy hay 35 ocupadas”. En la recorrida por las instalaciones mostraron habitaciones inutilizadas por la humedad y el detrioro que permitiría tener al menos 10 plazas más. Ellas cuentas mientras los niños corren descalzos por el cemento frío que “hay muchos niños y niñas y sin embargo no contamos con psicólogos para menores de edad”. También faltan ‘facilitadoras’, trabajadoras sociales, que necesariamente tienen que acompañar a las mujeres del refugio a realizar salidas como ir al hospital cuando están enfermas o necesitan hacerse un estudio”. Contaron que son 33 las trabajadoras para todas las tareas y turnos, y “de las 33 compañeras del refugio, solo 3 son de planta permanente, 10 de locación de servicio, el resto fuera de convenio, y con un promedio salarial de 8 mil pesos. Las 3 trabajadoras de limpieza son tercerizadas como el único compañero que hace el mantenimiento del lugar”. La precarización laboral es enorme, los sueldos son bajísimos, y el desgaste de las trabajadoras redunda en pedidos de ‘pase’ a otros dependencias, licencias psiquiátricas y muchas veces abandona el trabajo.

Una vez finalizada la actividad, el diputado del FIT Patricio del Corro contó a La Izquierda Diario: “La bronca con la que nos vamos de acá luego de ver las condiciones brutales en las que se encuentran estas mujeres, niños y niñas, como también las trabajadoras, creemos que es necesaria transformarla en la organización de las mujeres para pelear por sus derechos. Hemos presentado un proyecto de ley de Plan Integral de Emergencia contra la violencia hacia las mujeres en la Legislatura, que es una iniciativa que llevamos adelante también en el Congreso con Myriam Bregman y Nicolás del Caño,y en el resto de las legislaturas provinciales. Esto es un aporte en el marco de la campaña contra los femicidios y la violencia hacia las mujeres, sintetizada en la consigna “Ni Una Menos”, que se expresó en las masivas marchas del 3 Junio, tanto de 2015 como de este año.

No queremos dejar de señalar que así como esta es la realidad de la Ciudad, a más de siete años de sancionada la Ley Nacional de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las Mujeres, ni el gobierno kirchnerista ni el de Mauricio Macri, otorgan el presupuesto necesario para su implementación. Una vez más, estamos a disposición de las trabajadoras de la Dirección de la Mujer para arrancarle a Larreta el presupuesto necesario para garantizar la atención adecuada a las mujeres, niños y niñas que tienen que afrontar distintas situaciones de violencia. Son millones de pesos destinados a empresarios amigos y vaciamiento en las políticas públicas mínimas, paliativas, para responder a la emergencia en violencia de género”.