Entrevista a Camilo Mones. La lucha de PepsiCo, la crisis de la CGT, la política hacia los grandes sindicatos y la necesidad de poner en pie movimiento de agrupaciones clasistas para pelear por otra perspectiva para el movimiento obrero.
Jueves 24 de agosto de 2017
Todos los medios dicen que además de la CGT, otro de los protagonistas de la jornada fueron los obreros de PepsiCo y la izquierda
Bueno, la verdad que logramos reunir detrás de la bandera de PepsiCo, y que reclamaba entre otras cosas el fin de los despidos, la aparición con vida de Santiago Maldonado y la exigencia de un “paro nacional ya”, a una gran cantidad de organizaciones. De otras fábricas de la Alimentación agrupadas en la Bordó, de sindicatos como el SUTNA, SUTEBA recuperados, Ademys, AGD-UBA, MadyGraf, dirigentes combativos del SUBTE y comisiones internas y delegados de aeronáuticos, ferroviarios, telefónicos, así como corrientes piqueteras y los partidos de izquierda que nos apoyan.
Nuestra decisión fue entrar a la Plaza de Mayo, cosa que hicimos mientras transcurría el breve discurso de Schmid. Allí plantamos la bandera con las consignas que habíamos llevado y la exigencia de “paro general”, que estuvimos cantando todo el tiempo. Ese hecho, así como la jornada que hicimos por la mañana temprano en la 9 de Julio, fueron destacados por los medios, que nos tomaron como protagonistas de la jornada.
La convocatoria y el discurso de Schmid dejaron gusto a poco…
Totalmente. La movilización, que fue una de las más débiles de los últimos años, mostró la crisis que tiene la CGT y su triunvirato. La mayoría de los sindicatos no participó y otros lo hicieron con delegaciones muy pobres, salvo Camioneros que la convocaba. Se nota cada vez más que después de 19 meses de tregua, y con la crisis del peronismo tras las PASO, las cúpulas del sindicalismo también están en una fuerte crisis.
Conscientes de esa situación pero convencidos de la importancia de participar en estas jornadas con nuestras propias banderas y reclamos, así como lo hicimos el 22 seguiremos exigiendo a las centrales un paro general para que todo el movimiento obrero enfrente el ataque del gobierno y los empresarios, que están cada vez más envalentonados.
La movilización, una de las más débiles de los últimos años, mostró la crisis de la CGT
El anuncio de un confederal que va a decidir medidas no puede conformar a nadie. Nosotros creemos que las decisiones no se pueden seguir tomando entre cuatro paredes. Por eso, como planteamos históricamente desde la Bordó de la Alimentación y las agrupaciones clasistas que impulsa el PTS, las centrales y sindicatos tienen que convocar de manera urgente asambleas para discutir un plan de lucha, que podríamos empezar con un paro nacional y movilización en todo el país, hasta ponerle freno al plan de ajuste del gobierno y los empresarios.
¿Cómo avanzar en una alternativa a las cúpulas sindicales peronistas?
Bueno, ese es uno de los grandes desafíos que tenemos por delante. Como decíamos, una parte importante de CGT está arreglada con el gobierno, llegaron incluso a boicotear la marcha. Hay otro sector como la Corriente Federal o las CTAs, que plantea un discurso crítico pero no llevan adelante un plan de lucha para enfrentar los ataques que sufre la clase trabajadora. La CTA que no está dentro de la CGT no le reclamó en la marcha del 22 que termine con la tregua que tiene con el gobierno y convoque a un paro nacional.
Pero hay otro actor, que nadie puede ocultar, que es el sindicalismo combativo y la izquierda, un sector protagonizando duras luchas y la recuperación de comisiones internas y sindicatos. El PTS y las agrupaciones clasistas que impulsamos en más de 60 gremios somos parte fundamental de ese fenómeno. El de PepsiCo es un ejemplo, pero continúa una tradición. Que fue parte del fenómeno de las fábricas sin patrones como hoy son Zanon y MadyGraf, de duras luchas como Jabón Federal, Mafissa, Kraft, los tercerizados ferroviarios o Lear, por nombrar algunas. Que no solo conquistamos comisiones internas en muchos gremios, sino que somos parte junto a otros compañeros de la recuperación de sindicatos como Ceramistas, Subte, Sutna y gremios docentes (SUTEBA, SUTE, Ademys). Con compañeros perseguidos por defender a los contratados, con compañeras que pararon fábricas contra los acosos o por NiUnaMenos, que pusieron en pie comisiones de mujeres. Que además muchos han avanzando convirtiéndose en candidatos del Frente de Izquierda, que tiene hoy referentes políticos como Alejandro Vilca, Raúl Godoy, Nathalia González Seligra, entre tantos otros.
Siempre peleamos por estos bloques del sindicalismo combativo y la izquierda, que programática y organizativamente se diferencien de las distintas alas de la burocracia, es parte de nuestra pelea por la independencia política.
Pero el desafío, decís, es conquistar nuevas fuerzas…
El sindicalismo combativo y de izquierda, para nosotros, tiene que salir a la conquista de nuevas fuerzas, más ahora que se viene un ataque mayor de las patronales y el gobierno. Nosotros queremos unir a todos los que defendemos por igual a efectivos y contratados como hicimos siempre, a los que peleamos por las asambleas en los lugares de trabajo, los que peleamos por los derechos de las mujeres trabajadores, los que queremos recuperar sindicatos que sean realmente independientes del gobierno y de todos los partidos patronales. Ya vimos en el conflicto docente, como la estrategia del "vamos a volver", debilitó a la lucha. Con esa dependencia con los K, era imposible hacer una lucha nacional que enfrentara a sus propios gobernadores como Alicia Kirchner que es "la primera ajustadora". La pelea por la independencia política de los sindicatos por liberarlos de la tutela del Estado y de los partidos patronales, sean oficialistas u opositores, es un problema de primer orden. La falta de independencia se paga, y se paga bastante rápido a veces.
Nosotros en cambio intentamos en cada conflicto desatar todas las fuerzas posibles, como te decía antes no solo en PepsiCo sino antes en Kraft, Lear y otros conflictos. Nos preparamos para nuevas peleas donde hay que demostrar que si los trabajadores tenemos voluntad de lucha, si se pelea de verdad, se puede conseguir un apoyo enorme para enfrentar a las patronales.
Somos conscientes del ataque que se viene y que para enfrentarlo, es necesario lograr la unidad de la clase trabajadora para poder estar a la altura, porque si los millones de trabajadores pudiéramos luchar unificadamente, el ajuste de Macri y la prepotencia de las patronales, se verían realmente débiles frente a nosotros que somos millones.
Así es que concurrimos a la Plaza a un acto organizado por la CGT para exigir el Paro Nacional. Algunos diarios como La Nación se preguntan incluso como podemos haber coincidido en ese acto la izquierda y los dirigentes de la CGT. Bueno, como todos vieron, nosotros “golpeamos juntos, marchamos separados”. Es que para poder enfrentar al gobierno y las patronales se necesita poner en pie a millones de trabajadores y que con esa fuerza seríamos invencibles. Se lo exigimos activamente a esos dirigentes sabiendo que si convocan a acciones de lucha se fortalecerán los trabajadores y los más combativos y que si no lo hacen, los sectores clasistas dentro de los sindicatos burocratizados podemos ganar influencia hasta que tengamos la fuerza para imponer las medidas que realmente se necesitan y conquistar nuevos sindicatos para los trabajadores. Esta política hacia las organizaciones de masas de la clase obrera, tiene años de historia y se la conoce como Frente Único Obrero.
Algunos diarios como La Nación se preguntan incluso como podemos haber coincidido en ese acto la izquierda y los dirigentes de la CGT. Bueno, como todos vieron, nosotros “golpeamos juntos, marchamos separados”.
Para dar todas estas peleas nosotros impulsamos también la unidad de los sectores que nos reivindicamos clasistas. Esto hicimos el 22 en la marcha de la CGT. Organizamos una importante columna independiente que salió de nuestra carpa y llegó hasta Plaza de Mayo para exigir el paro nacional y terminar con la tregua. Para nosotros las columnas independientes, los bloques con los demás sectores de izquierda y antiburocráticos es muy importante, sirven para apoyar las luchas que la burocracia deja aisladas y para dar peleas como la del 22 en la Plaza por un Paro Nacional. Allí confluimos con los compañeros del SUTNA, de la UF de Sarmiento, con los Sutebas opositores, la oposición del SUBTE, los delegados de Kraft Victoria, con otros delegados, agrupaciones y con los partidos de izquierda. Siempre peleamos por estos bloques que programática y organizativamente se diferencien de las distintas alas de la burocracia, es parte de nuestra pelea por la independencia política.
¿Qué iniciativas tienen pensadas?
Con esa perspectiva hay que formar y fortalecer agrupaciones en más fábricas y gremios. Nosotros, como te decía participamos también de la lucha política. No es igual si los paridos patronales tienen más o menos fuerza. Tampoco nos da lo mismo si tenemos diputados que ponen el cuerpo en las luchas como hicieron Nicolas del Caño y Myriam Bregman esa mañana en PepsiCo cuando nos reprimieron, que si no los tenemos. Por eso muchos de nuestros compañeros son candidatos del FIT.
Aprovechamos a la vez para empezar a sembrar nuevas ideas. Dijimos que había que trabajar 6 horas 5 días por semana para que no quede nadie sin trabajo y con un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar. Buscamos con paciencia, mientras damos las peleas inmediatas, que una parte cada vez más grande de compañeros y compañeras vea que nuestra lucha no es sólo para defendernos de la ofensiva de los capitalistas sino que peleamos por un sistema social donde la vida valga la pena ser vivida, donde tengamos acceso a la cultura, al esparcimiento, al disfrute y no ser extensiones de las máquinas que nos dejan rotos a los pocos años de estar en las fábricas. A la juventud trabajadora, que incluso en gran parte ni siquiera está sindicalizada, le tenemos que mostrar esta perspectiva de lucha.
Para todos estos objetivos vamos a fortalecer una corriente clasista en el movimiento obrero. Vamos a convocar a una reunión de todos los compañeros de las agrupaciones y todos los que se quieran sumar esta pelea para fines de septiembre. Queremos poner en pie un gran Movimiento de Agrupaciones Clasistas para pelear por esta perspectiva.