Este lunes, Grecia pagó 750 millones de euros al FMI, un día antes del vencimiento del plazo, al mismo tiempo que exigió que los ministros de Finanzas de la zona euro admitan “progresos” en las negociaciones sobre su deuda.
Martes 12 de mayo de 2015
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El pago, realizado un día antes del vencimiento del plazo, alejó al menos por unos días los rumores de incumplimiento que habían circulado en los mercados financieros.
"La orden de pagar al FMI fue ejecutada", afirmó un funcionario del Ministerio de Finanzas de alto rango.
Atenas está cerca de quedarse sin liquidez y había dudas respecto de si pagaría al FMI u optaría por ahorrar dinero para pagar salarios y pensiones más tarde este mes. Pero el Gobierno griego insistió en los últimos días en que cumpliría “los compromisos”. El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, dijo el fin de semana que Atenas cumpliría con ese pago.
"Grecia siempre cumplirá sus obligaciones con sus acreedores y obviamente vamos a hacerlo mañana de nuevo", dijo Varoufakis a Euronews.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, y Varoufakis, tenían previsto reunirse antes de la reunión de ministros de la zona euro el lunes.
Al finalizar la reunión, el Eurogrupo emitió un comunicado donde dijeron reconocer “avances” en las negociaciones.
"Damos la bienvenida al progreso que se ha logrado hasta el momento", señalan los ministros en una declaración hecha pública al término del encuentro.
Los socios de la moneda única dicen asimismo que los cambios introducidos por Atenas en los equipos negociadores, "han hecho posible una aceleración" de los trabajos, lo que "ha contribuido a una discusión más sustancial".
"Al mismo tiempo, reconocemos que hace falta más tiempo y esfuerzo para salvar las distancias que permanecen en los asuntos abiertos", recalcaron.
"Por ello, damos la bienvenida a la intención de las autoridades griegas de acelerar su trabajo en las instituciones, con la vista puesta en lograr una conclusión exitosa de la revisión de manera oportuna", añadieron.
Además, el Eurogrupo recalcó que la referencia para las negociaciones y alcanzar una solución sigue siendo el acuerdo sellado el pasado 20 de febrero, por el que se acordó la prórroga del rescate heleno durante cuatro meses a cambio de que Atenas se comprometiera a una agenda completa de reformas.
El gobierno griego ha presentado varias alternativas de reformas, pero la Troika presiona para imponer nuevos recortes.
Al firmar el acuerdo del 20 de febrero el gobierno griego quedó de “manos atadas”, porque desde entonces todas sus medidas son supervisadas de cerca por la Troika. Solo si aprueban las reformas presentadas por Grecia, "el Eurogrupo decidirá sobre los posibles desembolsos de fondos que aún permanecen en el programa actual", indicaron los ministros, en referencia a los 7.200 millones pendientes del segundo rescate al país.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, dijo que saludaba el "nuevo espíritu y los avances" logrados desde la tensa reunión del Eurogrupo celebrada hace dos semanas.
Constató que ha habido un "acercamiento de posiciones en ciertas cuestiones", como una "reforma en profundidad del IVA", la creación de una agencia independiente fiscal o la legislación sobre morosidad, unos "avances que no hay que subestimar", señaló.
Al mismo tiempo, indicó que se mantienen discrepancias en otras cuestiones como las privatizaciones, la reforma del mercado laboral o las pensiones, y señaló que Atenas aún debe "presentar nuevas propuestas" que sustituyan las medidas previstas en el programa firmado por el anterior Ejecutivo que tengan un impacto similar.
La Troika presiona por una nueva reforma laboral que flexibilice más el mercado laboral y facilite los despidos, a la vez que quiere imponer un recorte en las pensiones. El gobierno griego ha realizado enormes concesiones para sostener la negociación, pero se ha negado hasta ahora a aceptar estas medidas que provocarían un amplio rechazo popular.