Contra el paro y en defensa de los intereses de los capitalistas, Verónica Alonso promete derogar la ley de aborto si llega a ser presidenta. Con estas mujeres no queremos marchar.
Viernes 8 de marzo de 2019
Foto: focouy
En declaraciones recientes, la senadora por el Partido Nacional Verónica Alonso se manifestó en contra del paro que se realiza hoy con motivo del Día Internacional de la Mujer. En una entrevista dijo que está “en contra del paro, pero no de las reivindicaciones” y apeló a que la visibilización del rol que ocupa la mujer en la sociedad debía expresarse por otros medios.
Verónica Alonso no podría haber sido más sincera al declararse en contra del paro, ya que ella y su partido defienden los intereses de los empresarios, de los que viven a costa del trabajo ajeno, de esa clase capitalista profundamente corrupta y explotadora que ve con malos ojos la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores, y a quienes – como lo han manifestado – les encantaría que no existieran los Consejos de Salarios y la legislación laboral.
Verónica nos deleitó con otras frases como “El país necesita de una mujer que ponga en orden la casa, como lo hacemos en los hogares” o “yo soy feminista en el mejor sentido de la palabra” que realmente no merecen mucho análisis. Estas expresiones son parte de un partido totalmente misógino, que pretende seguir ubicando a las mujeres en el ámbito doméstico, subsumidas por la autoridad masculina y a merced de sus requerimientos. Este partido que tiene múltiples lazos con sectores conservadores religiosos pretende que las mujeres aceptemos mansamente esta sumisión, y sigamos contribuyendo a garantizar la ganancia capitalista, de la que ellos también se benefician.
Si yo fuera presidenta
Alonso nos adelantó parte de su agenda de trabajo en el caso hipotético de que llegara al sillón de la presidencia de la República. “Yo derogaría la ley de aborto” expresó sin despeinarse, siendo fiel al cinismo del doble discurso de aquellas iglesias que condenan la interrupción voluntaria del embarazo, pero pagan fortunas en las mejores clínicas privadas cuando se les presenta la situación. Verónica nos recuerda que “yo voté en contra y volvería a votar en contra” de la Ley de IVE sancionada en 2012, condenando así a miles de mujeres pobres a la ilegalidad de los abortos clandestinos y a los riesgos que esto conlleva.
Haciendo un simulacro de una supuesta presidencia blanca, Alonso se reunió con Patricia Bullrich para hablar de temas de seguridad y de medidas que el Partido Nacional implementaría en el caso de ganar las próximas elecciones. Justo con Bullrich que está totalmente cuestionada en el país vecino por organismos de derechos humanos debido a su política represiva hacia la protesta social a partir de aplicar la doctrina Chocobar y toda la legislación que persigue a las y los militantes sociales.
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Por un feminismo anticapitalista
No podemos dejar de reconocer la inteligencia de Verónica en detectar que “estos grupos dicen que hay que ser anticapitalista” en referencia a varios sectores del movimiento de mujeres organizadas. El mérito de Verónica es encontrar el filo más revolucionario de nuestro movimiento: el hecho de que cada vez más mujeres entienden que no basta con obtener mayores derechos en el marco de este sistema, sino que es necesario cuestionarlo todo para conseguir nuestra soñada emancipación social. Somos cada vez más mujeres las que vemos el santo matrimonio que existe entre capitalismo y patriarcado, y por tanto nos proponemos derribarlos.
Desde Pan y Rosas este #8M haremos que la tierra tiemble, y Verónica también, de espanto.