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Red Internacional
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Paritarias Docentes. Vidal contra la educación pública

Se acerca el comienzo de las clases y la educación pública y los trabajadores de la educación vuelven a estar en el tapete de los medios de comunicación. El tema: el salario de los docentes y el ataque a nuestra educación.

Jueves 9 de febrero de 2017 10:00

La gobernadora Vidal viene de impulsar y hacer votar en la Legislatura provincial la baja del presupuesto educativo en un 3,2% menos para este 2017, si lo pudo hacer fuer por el apoyo de los legisladores de todos los bloques.

Ahora quiere tomar la paritaria docente como una paritaria testigo para todos los trabajadores, para imponer una baja salarial que va a profundizar el deterioro de las condiciones de vida de los docentes.

También anuncia que quiere avanzar en atacar el estatuto del docente, subir la edad de jubilación y seguir desfinanciando y destruyendo IOMA, la obra social, junto con municipalizar los comedores escolares, ya condenados a un presupuesto miserable de $12,50 por chico por día durante 2016. Un ataque completo a la educación pública.

Este recorte a la educación pública implica la no construcción de 998 Escuelas Secundarias o de 1764 Jardines de Infantes en toda la provincia. A esto se le suman los subsidios de 15.000 millones de pesos otorgados a la educación privada, que tiene como principal beneficiario a la educación religiosa, y los millones de pesos en exenciones impositivas a escuelas católicas.

Pero, la gobernadora Vidal y sus ministros, junto con los medios masivos de comunicación como La Nación o Clarín, quieren armar un artilugio para que la comunidad educativa, los trabajadores y la sociedad de conjunto consideren responsables de la crisis de la educación y del conflicto que se avecina, a los docentes, los únicos que realmente defienden la escuela pública.

Pero aquí está la trampa. Vidal no ataca directamente a los docentes, sino al secretario general de SUTEBA, el kirchnerista Roberto Baradel, quien no solo está mal visto por amplios sectores de la comunidad educativa, como toda la burocracia sindical, sino también por los propios docentes que han desarrollado una extensa e importante oposición en el gremio dirigido por Baradel, expresado en las 9 seccionales combativas y de izquierda que aglutinan al 30% de los docentes bonaerenses.

En este sentido Finochiaro, ministro de educación de la provincia, declaró que "los gremialistas deben defender el interés genuino de sus representados. Si el interés de llegar a un acuerdo es genuino, nos vamos a poner de acuerdo. Si el interés (de Baradel) no es gremial y es político, no. Y Baradel hace política. No defiende el verdadero interés de los maestros".

Pero Vidal y Finochiaro no pensaron lo mismo cuando Baradel y los dirigentes de SUTEBA le garantizaron la tregua durante 2016, mientras la escuela pública seguía deteriorándose, llegaba al 32% la cantidad de pobres y los docentes vivimos cada día peor.

Por esto, Vidal y su gabinete, casi dan por descontado un inicio de clases muy conflictivo y el ataque a Baradel esconde la intención de romper y fragmentar la unidad entre docentes y la comunidad educativa que se mantiene, más allá de los ataques sistemáticos de todos los gobiernos de turno. Ya Cristina Fernández, siendo presidenta, nos dijo que somos “trabajadores que gozan de estabilidad frente al resto de los trabajadores, con jornadas laborales de 4 horas y 3 meses de vacaciones, ¿cómo es posible que sólo tengamos que hablar de salarios y no hablemos de los pibes que no tienen clases?".

Vidal necesita imponer estas divisiones, como ya lo hizo Cambiemos en Mendoza, para avanzar en una ofensiva que ponga la lupa en ciertas realidades laborales de los docentes vinculados a: presentismo, licencias, esquema de beneficios por ruralidades, edad jubilatoria, entre otros temas.

Los docentes, que somos los que sostenemos la escuela pública día a día, a pesar de la desidia y el ataque de los gobiernos y peleamos por una educación de calidad para los hijos del pueblo trabajador, nada tenemos que ver con Baradel que hace 24 años que no trabaja en una escuela y los dirigentes burocráticos de SUTEBA, que año a año han negociado a espaldas de los docentes y son co-rresponsables de la situación de la educación pública.

La fuerza de nuestra lucha está en la unidad con los trabajadores y los estudiantes, en primer lugar para imponer un aumento de emergencia del presupuesto educativo, que salga de quitarle el subsidio a la educación privada laica y religiosa, que imponga una educación pública de calidad con docentes que trabajen 1 cargo con un salario igual a la canasta familiar y becas para los estudiantes, que garanticen que ningún pibe abandone la escuela desde el jardín hasta la finalización de la secundaria.

Cuando los docentes peleamos, no estamos peleando sólo por nuestro salario, peleamos por la educación pública que es una conquista del conjunto del pueblo trabajador.

Por eso desde el 13 que volvemos a las escuelas nuestro desafío es hacer asambleas con los padres y los estudiantes para ratificar nuestra poderosa alianza y derrotar este nuevo ataque del gobierno y de los partidos patronales contra la educación pública.

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Ariel Iglesias

Nació en Buenos Aires en 1969. Es docente (jubilado). Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Escribió en Ideas de Izquierda "La Educación en el país de los soviets"; "Chubut: Crónica de un triunfo popular contra la Megaminería". Escribe y edita La Izquierda Diario+ en Chubut.