Animados por las políticas del Gobierno brasileño, estancieros provocan incendios forestales devastadores para abrir camino al cultivo de soja y las pasturas para ganado.
Jueves 22 de agosto de 2019 12:16
Con 5 millones de km cuadrados, la selva amazonica produce el 20% del oxígeno en la atmósfera terrestre. Por eso a este bosque tropical se le conoce como los "pulmones del planeta".
Un estadio y medio de selva amazónica se quema por minuto. A velocidad récord especies enteras de plantas y animales desaparecen bajo el fuego. Comunidades completas de pueblos originarios se quedan sin hogar y en la miseria.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, primero culpó al calor. Trató de ocultar información despidiendo al director del Instituto Nacional de Investigación Espacial
por haber publicado datos sobre la deforestación. Ahora busca represalias contra las ONGs ambientalistas culpándolas de comenzar los incendios.
Pero los incendios en la selva del Amazonas, récord bajo el Gobierno de Bolsonaro, son el brutal resultado de una combinación de deforestación, sequías y ataques provocados por el agronegocio y las mineras para convertir al "pulmón del planeta" en un mero campo productivo, arrasando con miles de especies y las condiciones de vida de la población, especialmente las comunidades originarias.⠀
Un crimen contra el planeta que ya tiene consecuencias.