La CGT y las dos CTA realizaron un acto común “contra el Tarifazo”. Fue una unidad "por arriba", aislado de las bases, de los despedidos y de los sectores que sufren y enfrentan el brutal ajuste del gobierno nacional y los gobernadores provinciales.
Domingo 6 de mayo de 2018
En Viedma el acto “unitario” de la CGT y las CTA “contra el tarifazo” por el 1° de Mayo, se realizó en el parque Ferreyra. Alejado del centro político, contó con la presencia de algunas pocas delegaciones de los sindicatos tanto de Rio Negro como de Chubut. Fueron unas 200 personas, muy pocas teniendo en cuenta la fuerza social que tienen las centrales sindicales. Había delegaciones de UPSAP, del MDS, Empleados de Comercio, UNTER, ATE y organizaciones como la CTEP. Un acto que fue transformado en una fiesta del choripán y guitarreadas, donde quedó demostrado su poca predisposición a enfrentar al gobierno.
No es extraño que los sindicatos rionegrinos, tanto de ATE como de UNTER (ni hablar de la CGT) hayan tomado este día como un festejo, con un comunicado de denuncias generales contra el ajuste neoliberal, hablando de la clase obrera, de la unidad de los trabajadores. El documento leído no dijo una sola palabra de los trabajadores y trabajadoras despedidas del INTI que vienen luchando a lo largo del país contra los despidos, o de los recientes despidos en Agricultura Familiar, que afectan a trabajadores de la comarca. Tampoco se dijo una sola palabra de los gobiernos provinciales que como el de Santa Cruz de Alicia Kirchner, o el Chubut de Arcioni, despiden y reprimen igual que el PRO. Ni una sola alusión al conflicto que llevan adelante los mineros de Río Turbio que hace meses vienen peleando contra el cierre de la mina, dando el ejemplo a su vez con los pañuelos verdes por el derecho al aborto entre sus cascos y overoles. ¿Qué 1 de Mayo reivindican estas centrales sin las actuales luchas en curso?
Resulta contradictorio que hablen de enfrentar el ajuste cuando son ellos los que vienen garantizándole la paz social al gobierno de Weretilnek, firmando techos salariales en las paritarias muy por debajo de la inflación, en pleno auge de suba de tarifas y un dólar que en una semana ya nos comió un 8% de poder de compra en nuestros sueldos. Para peor, hubo quienes apoyan abiertamente candidaturas de funcionarios del gobierno de JSRN, como es el caso del secretario adjunto de UnTER Marcelo Nervi, quien saludó la candidatura de la ministra de educación Monica Silva “por estar siempre dispuesta al dialogo” (dialogo de salarios bajos y escuelas que se caen a pedazos). Muchachos, ¿no les parece que falta mucho para el 2019? Si se niegan sistemáticamente a llamar a asambleas para organizar un plan de lucha, para organizarse contra los despidos de sus propios afiliados y firman acuerdos salariales totalmente ajenos a las necesidades de sus afiliados, así no hay bolsillo que aguante hasta el 2019...
¿Frente anti-macrista o una alternativa de los y las trabajadoras?
Las conducciones sindicales, sin decirlo explícitamente, llaman a una gran frente anti-neoliberal para confiar nuevamente en el Peronismo, responsable no solo de aprobarle leyes y paquetes anti obreros a Weretilneck como fue el Plan Castello que endeuda a la provincia en más de 580 millones, sino de mantener cuando fueron gobierno las fortunas millonarias a los empresarios y amigos del poder, como los Joe Lewis y los Benetton, que nunca titubearon en expulsar a las comunidades mapuches de sus tierras y en gastar millones en armar a las fuerzas represivas que asesinaron por la espalda a Rafael Nahuel en Bariloche.
La CGT y las dos CTA quieren llevarnos como furgón de cola de las tranzas entre los Soria, Pichetto y oportunistas como Odarda, quien ayer compartía boleta con Carrió y ahora lo haría con el PJ. Desde el PTS en el Frente de Izquierda venimos planteando que es necesario tener una alternativa propia de los trabajadores. Necesitamos recuperar los sindicatos para ponerlos al servicio de la lucha y enfrentar en las calles las políticas de ajuste del PRO y el peronismo.Necesitamos poner en pie una alternativa obrera para luchar por una mejor salud y educación pública de calidad y terminar con los subsidios a las privadas. Re-nacionalizar los recursos bajo control de los trabajadores y sus usuarios para terminar con los tarifazos y frenar la contaminación, expulsar a los terratenientes y devolverle las tierras robadas a los mapuches. Tenemos que poner en pie un gobierno de los trabajadores que pelee por el pueblo pobre y que termine con los negocios millonarios de los políticos patronales. Solo así los trabajadores romperemos las cadenas de la opresión y terminaremos con este sistema de explotación que solo beneficia a unos pocos. Que la crisis la paguen los capitalistas no el pueblo pobre.