Viernes 14 de noviembre de 2014
Más de 700 jóvenes, estudiantes, trabajadores, militantes, artistas y trabajadores de la cultura participaron del festival por justicia por Franco Casco, organizado por la Juventud del PTS junto a la familia del joven asesinado por la policía en Rosario. El festival se desarrolló durante 6 horas en la Ciudad Universitaria de Rosario, con murgas, bandas y otras presentaciones. En este marco, decenas de jóvenes dejaron su mensaje a La Izquierda Diario, sumando voces por justicia para Franco Casco.
Santiago, estudiante de la Ex Técnica 10, Rodolfo Rivarola 471
Opino que el caso de Franco Casco es un ejemplo de la persecución que nos toca a los jóvenes hoy en día. Principalmente la juventud de los barrios más humildes, que somos víctimas todos los días del ataque de la policía, de la gendarmería, de las represiones. Ojalá que se haga justicia.
Nair, estudiante del Profesorado de Filosofía en el Normal 2
Vinimos acá con un grupo de amigos porque estamos muy en contra del hecho de que haya personas que tengan licencia para matarte, para abusar de tu libertad, y que queden impunes. Estamos en contra de eso.
Fausto, estudiante de la Facultad de Humanidades y Artes
Respecto a la muerte de Franco creo que expresa la forma en la cual las instituciones de poder, tanto la policía como otras que se cristalizan a través del Estado, ejercen dominio y coerción sobre sectores marginales de la sociedad, por sólo pertenecer a la clase trabajadora, por portar una remera, una zapatilla, una cara. El gatillo fácil es algo que pasa históricamente en nuestro país y en Latinoamérica y es un atentado contra la vida. Es un crimen de lesa humanidad como los que se cometieron durante la dictadura. En la dictadura se llevaron 30 mil personas y siguen sumando desaparecidos y asesinados a través de distintas formas de dominio y de control.
Maximiliano, rapero
Me parece que toda esta injusticia que pasa como lo de Franco Casco se tiene que terminar porque la sociedad se está destruyendo de a poco y no da para que pase eso. Estamos en las manos de unos burócratas, unos corruptos y la verdad es que tienen que cambiar las cosas de una vez, tiene que venir una revolución.
Valentín, Murga Nacidos por Cesárea
Estamos en este festival apoyando la causa. Creemos que a Franco lo mató la policía. Que la policía es la que lo hizo desaparecer y es la que ahora está tergiversando la información, está trabando las investigaciones. Nos puede pasar a cualquiera de nosotros. Vos salís a la calle, vez una luz azul que se viene hacia vos y empezás a dudar, empezás a mirar para atrás, a ver para donde te escapás. La verdad es que no nos protegen, nos dan miedo. Y no queremos más eso. Queremos como murga estar tranquilos, queremos caminar por la calle, no somos chorros, no somos cacos, eso es lo que la misma policía impulsa y es su negocio.
Nuestra murga está en el Patio de la Madera, que está en la jurisdicción de la Comisaría Séptima. Estamos pensando en estos días que se va a poner áspera la cosa, que nos van a venir a buscar, que capaz que nos mandan gente y que tenemos que estar atentos y cuidarnos entre todos. No hay que tener miedo pero si cuidado.
Gonzalo, estudiante de Comunicación Social
El caso de Franco Casco es un ejemplo muy claro de lo que desde las esferas dominantes y la policía hacen con la juventud. Demuestra una estigmatización de la pobreza, un ataque a los barrios más humildes, y me parece bien que desde la juventud se haga una movida cultural tratando de defender estos casos.
Gabriel, del Colectivo Avispero
Son muchos los sentimientos que se tienen ante el caso de Franco Casco. Bronca, indignación, furia. Pero hay que tirar para adelante y apoyar desde todos los lugares. Nosotros desde el colectivo lo hacemos registrando, sacando fotos y estando presentes y apostando a la democracia en todos sus sentidos. Desde la cultura, el arte, con todo lo que podamos hacer, con el festival no autorizado, no solo con Franco sino también con todas las cosas que se están viendo ahora, que están saliendo a la luz. Hay que unirse y tirar todos para el mismo lado.
Emiliano, estudiante de Comunicación Social
El caso Franco Casco muestra otra de las herramientas que tienen el Estado y las clases dominantes para seguir sometiendo a la clase trabajadora. Esto no es como se quiere hacer ver un caso de “violencia institucional” sino que es un caso de violencia de un sector de la sociedad hacia otro. No es aislado, no son casos aislados, son decisiones políticas que se toman todos los días en la sociedad. Hay que estar con la familia y ante cada hecho así en todo momento y profundizar la lucha lo más que se pueda.
Juliano, del Colectivo Avispero
Se siente impotencia, bronca, el abuso de poder genera eso, que no puedas hacer nada ante una situación que está latente y parece que no hubiera forma de resolverlo. Pero bueno, estamos bancando la situación y encontrando la forma de luchar.
Cuyen, estudiante de la Escuela Nigeria Soria, de la murga Ocupando Levitas
Lamentablemente Franco es un chico más de los que, con la policía corrupta que hay en Rosario, mueren todos los días. Por suerte se hizo conocido el caso porque esto pasa todos los días en todos los barrios medios y bajos. Todos los días la policía mata jóvenes y los tira al río como si fueran nada. Y no puede ser así, básicamente la gente que te tendría que proteger no puede tener derecho sobre la vida de ninguna otra persona.
Iván
Lo que yo pienso es que la policía es lo que ya todos sabemos, es el aparato represivo del gobierno, del Estado. Como fue históricamente desde que comenzó la policía su función es esa, mantener el Estado controlado, más allá de la etiqueta que tiene de que nos están cuidando. Franco es una víctima más de esto. Hay miles y no nos enteramos lamentablemente de la mayoría. Lo que ya no se puede ocultar más, eso es lo que nos enteramos nosotros. Pero como este caso hay un montón
Juan Manual, estudiante de Comunicación Social
El caso de Franco Casco es una expresión más de lo que viven muchos pibes y pibas de la ciudad. Ellos son objeto durante toda su vida, por el simple hecho de vivir en un barrio, de las violencias policiales, del narcotráfico, de la violencia institucional. En el caso de Franco no vivía acá, pero también era de un barrio de Florencio Varela y para mí es muy importante mencionarlo en el marco de que empezó el juicio por Jere, Mono y Patom. Esos dos casos representan lo que es una situación estructural de políticas represivas de Estado y de sectores que son cómplices de esas políticas para los jóvenes, y es algo que necesariamente todos tenemos que estar comprometidos en transformarlo.
Mumo
Vivo a dos cuadras de la Comisaría Séptima y más que nada quería decir lo que opino de la Comisaría. Cuando uno vuelve a su casa por la noche por ahí dice que tiene miedo a que le roben. Sin embargo yo vuelvo a mi casa y tengo miedo a la Comisaría por el hecho de que vivo en el barrio y conozco cosas que han pasado y que no se conocen porque los vecinos no han hecho denuncias. Sé que los que están ahí son criminales. Si el día de mañana tuviera que denunciar un robo tendría que ir a esa comisaría y no tiene ningún sentido ir a denunciar algo ahí. Lo de Franco Casco… no hay nada para decir, solo que hay que hacer justicia y que la gente que esta ahí en la Comisaría que salga y no esté más. Uno quiere que haya un cambio y que la gente nueva que aparezca sea otra cosa… pero es muy difícil porque se ve que está contaminado por todos lados.
Carolina, estudiante de la Facultad de Humanidades y Artes, militante de Tupac
Participamos de este festival por justicia por Franco porque es otra más de las expresiones que conllevan las políticas de desigualdad a la que son sometidos los barrios, en completa complicidad con la policía junto con los gobiernos nacional y provincial. Es algo que sucedió a dos semanas de haber sido encontrado Luciano Arruga después de una lucha de 5 años. Hoy Casco es una expresión más de eso por lo cual vamos a seguir exigiendo justicia, no solo a los responsables materiales de la Comisaría Séptima sino también a los responsables políticos que son todos aquellos que garantizan la impunidad de este sector.
Daiana, estudiante del Profesorado de Artes Visuales
Esta movilización es una forma de hacer una democracia, se unen muchas voces de una forma pacífica para luchar en contra de la violencia que se viene manifestando hace mucho tiempo por parte de la policía. La policía es como una red: hay que empezar a cortar hilos y con todas estas voces juntas me parece que podemos empezar a resolverlo.