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PATEANDO EL TABLERO. Vuelta a fase uno en Jujuy: bailando en el Titanic

El salto en un mes los casos positivos de covid-19 no parece llegar al pico aún, al menos, el propio COE no puede afirmarlo. Se continúa una cuarentena sin brújula e inversión en la salud pública, mientras empresas como Ledesma o Exar, pese a ser focos de contagios, no paran exponiendo la vida de los trabajadores. Se necesitan medidas urgentes de otra clase.

Gastón Remy

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.

Miércoles 22 de julio de 2020 10:40

  • La vuelta a la fase uno estricta en la provincia es el resultado en última instancia de combatir a un virus a fuerza de una cuarentena sin brújula, con muy pocos recursos y un sistema público de salud devastado, mientras las clínicas privadas no están a disposición de enfrentar la pandemia.
  • Sin dudas estamos en el momento de ascenso acelerado de la curva de contagios, en un mes pasaron de veinte a más de mil, sin certezas de cuándo llegará el pico, pero a su vez, estas ideas y venidas, tienen un trasfondo de escases que hace aún más endeble todo. Me refiero a los no más de 100 respiradores y camas de las unidades de terapia intensiva, con una ocupación del 64% en toda la provincia y del 88% en el hospital de cabecera, el “Pablo Soria”, como informara ayer el COE.
  • Pasaron cuatro meses del inicio de la emergencia epidemiológica y sanitaria, se montaron hospitales de campaña, se realizaron 132 transmisiones del COE, pero esa delgada línea que representan los respiradores y las camas no se cruzó. De ahí que el fantasma del norte de Italia, donde los médicos debían decidir quién vivía y quién no, ronde al gobierno provincial. Mientras que la situación social y económica se mueve con la misma ligereza que la curva de contagios, aunque en un sentido inverso.
  • Tal vez, sea entonces como en la historia del Titanic, el capitán y su tripulación sabían lo que se venía luego de chocar el barco con un iceberg, mientras la orquesta de primera clase seguía tocando en el hall de actos. Algo de esta música se pudo escuchar en la conferencia que dio el Gobernador este lunes anunciando un plan económico de pospandemia, un refritó de viejos anuncios como el tan esperado y nunca iniciado, Parque Solar Cauchari, las plantaciones de cannabis medicinal, la construcción de escuelas, algunas obras públicas y conexión de internet hasta una futurista casa de las artes y un proyecto de Big Data.
  • Esta repetida melodía por cierto no llega a los camarotes de los pequeños comercios que cierran día a día, las y los vendedores ambulantes que pasan hambre, los 186 mil trabajadores que no tienen ingresos y perciben el IFE, y otros tantos miles que no fueron despedidos aún por las ayudas a pagar salarios por parte del Estado Nacional a los empresarios. Pese incluso, a la política de contención de los gobiernos, en la provincia el empleo privado registrado retrocedió a valores de 2015, con más desocupados e informalidad laboral. En la medida que estas ayudas se agoten y el horizonte de superación de la pandemia no se ve aún, estamos solo ante un anticipo de lo que vendrá para los próximos meses.
  • Quienes desde el inicio se ubicaron a salvo en los botes son los dueños de la provincia que continuaron sus actividades denominadas esenciales. Son estos sectores incluso los que contribuyen a los focos de contagio, como es el caso de la minera Exar, que dio la nota no solo con 192 trabajadores contagiados, si no que uno de los directivos les respondió a los trabajadores, que se dejen de romper las b… con la limpieza de los módulos donde viven. Queda claro no, que éste es el valor a la vida que le dan los empresarios interesados en llevarse el litio de la Puna.
  • Otro tanto corre para el grupo Ledesma que sigue acumulando casos de trabajadores contagiados de covid-19 y sin respetar los protocolos como es el caso de obreros mayores de 60 años que no pueden tomar licencia, llegando al extremo de no testear a los contactos estrechos de quienes dieron positivo. En un nuevo aniversario del apagón genocida, la familia Blaquier, mantiene intacto su desprecio por la vida de los trabajadores y sus familias.
  • Si los grandes empresarios pueden ya tener sus salvavidas asegurados es gracias al gobierno que les deja hacer lo que quieren y no frena la actividad en empresas que se transformaron en focos de infección. No solo el provincial, si no como se pudo ver en la conferencia de prensa nacional, el presidente, Fernández, mostró un silencio rotundo ante el relato de Morales, sobre la situación sanitaria de la provincia, mostrando una realidad a su medida. Es que con el poder económico ningún gobierno quiere meterse, si no por el contrario, ayudan a los empresarios miserables a mejorar sus negocios, aún a costa de la salud de los trabajadores.
  • Pero este salvavidas a los empresarios también lo facilitan desde el PJ jujeño, por un lado, limitando sus críticas a la forma en que el Gobernador gestiona los recursos que envía el gobierno nacional ante la pandemia y avalando los silencios del propio Fernández frente al accionar de Morales. Por otro lado, guardan un silencio rotundo ante el gobierno y su dejar hacer a las mineras y a Ledesma lo que quieren con la salud de los trabajadores.
  • Como venimos insistiendo desde esta columna, la emergencia sanitaria actual exige un plan urgente que comience por invertir en el sistema público de salud, en materiales que protejan al personal de salud que está entre los más afectados por el covid-19, en un IFE de 30 mil pesos para todos los que han quedado sin ingresos, en viviendas sociales, en créditos a tasa cero para pequeños comerciantes y productores al borde de la quiebra, entre otras medidas, que para implementarlas no queda otra que afectar los intereses de los grandes empresarios. El impuesto extraordinario a las grandes fortunas presentado por los diputados del Frente de Izquierda en el Congreso se vuelve cada día más necesario, y para ello, no se puede esperar a los gobiernos que reservan los salvavidas y los botes para unos pocos. Mientras tanto también se vuelve vital contar con comisiones de seguridad e higiene controladas por los trabajadores y especialistas en forma independiente de las patronales, no se puede dejar la salud en sus manos. Para todo esto, hay que preparar una organización política de las y los trabajadores para dar una salida de otra clase, una tarea de ahora mismo, antes que el hundimiento sea mayor.

Gastón Remy

Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.

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