En el barrio Ampliación 2 de Septiembre, familias que construyeron sus vivienda hace más de siete años, denuncian la irrupción violenta de policías en operativos ilegales. Llamado a una amplia campaña de solidaridad.
Jueves 15 de octubre de 2020 18:01
Tucumán: denuncian un intento de desalojo - YouTube
Los operativos ilegales en el barrio Ampliación 2 de Septiembre son moneda corriente y el modo es siempre el mismo. Por la noche un grupo de policías irrumpe ilegalmente en los domicilios, sin identificación, sin orden alguna, intentando hacerlos firmar un papel que avale el desalojo.
La última irrupción fue el viernes pasado por la tarde, cuando los policías irrumpieron en la casa de Lurdes, embarazada y que se encontraba con su hijo en brazos. La tomaron del brazo y la expulsaron de su casa para obligarla a firmar un papel que ni siquiera le permitieron leer.
Son 34 familias que hace más de 7 años han puesto en pie un barrio en el que conviven niños con sus madres, adultos mayores y trabajadores precarizados.
Existe una orden de desalojo solicitada hace algunos años por la fiscal Adriana Gianonni, aunque la causa está archivada ya que la persona que reclama el terreno no puede demostrar la titularidad. La fiscal, cercana al gobierno de Manzur, tiene en su prontuario el violento desalojo de la comunidad Indio Colalao, en 2015; un pedido de juicio político por su rol en el caso "Lucía", la niña de 11 años abusada a quien se le negó la ILE; y actualmente ha sido cuestionada por la promoción de su propia hija para el Tribunal de Impugnación a pesar de no cumplir los requisitos para el cargo.
Estos operativos policiales ilegales buscan amedrentar a las familias para obligarlas a retirarse. Los vecinos también denuncian que "los funcionarios solo aparecen en momento de elecciones. Nos cansamos de ir a la Casa de Gobierno pero nunca nos atienden".
En el barrio también funciona un merendero que organizan en forma solidaria las propias familias con sus escasos recursos para los chicos de este y otros barrios. Y es que la pobreza está avanzando a pasos agigantados.
Al igual que en Guernica y en las tomas de tierra de todo el país, es necesario rodear de solidaridad a las familias que pelean por su derecho a la vivienda.