Las conducciones sindicales (ATE, ATM, UPCN y SOEMZ) acordaron una recomposición de un 53,09% para el segundo semestre, sobre un incremento respecto del mes de marzo que incluía el 15% y sumas remunerativas no bonificables en cuotas.
Martín Trabajador municipal Zapala
Martes 29 de junio de 2021 17:53
Fue el tema de debate de todos los trabajadores municipales el aumento de recomposición salarial del segundo semestre. Al ver el acta acuerdo, con un grupo de trabajadores nos acercamos al sindicado al que me encuentro afiliado, la Asociación de Trabajadores Municipales de Zapala (ATM) para pedir explicaciones. Al llegar, el secretario general Néstor Fabián Méndez, nos explica que se tenía que retirar.
Tuvimos que esperar allí durante una hora y media. La respuesta fue que ya lo había firmado y por lo tanto estaba cerrado el acuerdo salarial. Ante la pregunta de porque no hicieron el llamado a asamblea, Méndez respondió que el acuerdo era muy bueno y que la decisión de él de no llamar a asamblea fue porque no era necesario, demostrando una vez más el límite que significa el rol burocrático y antidemócratico de las conducciones sindicales.
Este modus operandi del sindicato sucede recurrentemente. Mientras ellos viven con privilegios a costa nuestra, la bronca por abajo sigue acumulándose. Expresión de esto es el malestar que generó entre los trabajadores municipales la no entrega de las mudas de ropa de trabajo (hasta la actualidad se deben 4 mudas). En varias oportunidades se afirmó que las finanzas de la municipalidad estaban en rojo, expresión usada en cada reclamo de recomposición salarial, esto último se hace notorio en un comunicado oficial que el Estado municipal subió a su página de Facebook el fin de semana, en donde se refleja la buena relación entre ambas partes.
Esto nos demuestra una vez más la función de las conducciones sindicales, de frenar todo tipo de lucha por un salario digno, y la relación más que estrecha con el gobierno de turno.
Esto fue lo que demostraron las y los trabajadores de salud con su lucha, tuvieron que superar la conducción burocrática de ATE y recuperar las asambleas en manos de los trabajadores autoconvocados.
Si bien la suma salarial de recomposición conquistada por la lucha de las y los trabajadores autoconvocados de salud fue histórica, en nuestro caso no es suficiente, ya que nuestros salarios se encuentran muy debajo de la canasta básica familiar.
Nada está cerrado, las conducciones siguen entregando nuestros derechos y conquistas. Los trabajadores ya sabemos que podemos organizarnos, superarlos y pelear por lo que nos corresponde.