El jueves 2 de Abril, el joven militante recibió dos tiros por la espalda en el barrio rosarino Villa La Lata, donde había nacido. Familiares, amigos y compañeros de Cristian niegan que se haya tratado de una simple riña barrial. El próximo jueves se realizará una marcha reclamando el esclarecimiento y justicia.
Constanza Villanueva Abogada del CeProDH
Miércoles 8 de abril de 2015
Para la Fiscalía de Homicidios Dolosos, la resolución del crimen parecería estar encaminada al detener a dos personas, una de ellas menor de edad, quien supuestamente fue el autor del disparo que terminó con la vida de Aquino. Sin embargo, familiares, amigos y compañeros de Cristian comentaron a La Izquierda Diario que había sido amenazado en varias oportunidades y que, por eso, no creen que su muerte haya sido casual.
Cristian Aquino tenía 37 años y era un activo militante. En 2005 fue despedido por la empresa rosarina Lavadero Virasoro SA, que se dedica al lavado y lijado de prendas de jeans, por organizarse junto a sus compañeros por mejores condiciones laborales. Los trabajadores votaron una comisión interna que no fue reconocida por la patronal ni por su sindicato UOETSYL (Unión de Obreros y Empleados Tintoreros, Sombrereros y Lavaderos). A partir de ese momento, apoyados por muchísimas organizaciones de derechos humanos, sociales, políticas, estudiantiles y gremiales, liberaron una larga lucha por el reconocimiento gremial, sufriendo numerosos despidos antisindicales y represiones brutales.
Los trabajadores consiguieron mejoras salariales, no trabajar los sábados y la reincorporación de algunos de los despedidos, pero la patronal, gracias a la colaboración del sindicato, de la justicia laboral y penal y del Gobierno de la provincia de Santa Fe, se mantuvo firme en la prohibición del derecho elemental a la organización gremial de sus trabajadores.
En los últimos diez años, Cristian trabajó en diversos rubros y militó en distintas agrupaciones de base, entre las que se cuentan la Cooperativa de Herramientas Unión, la Asamblea de Vecinos de Rouillón y Doctor Riva, y la Asamblea Vecinos de la Sexta, todas parte de la Coordinadora de Asambleas de Trabajo, Corte.
El 6 de abril, en un comunicado de prensa firmado por numerosas organizaciones y personalidades se afirmaba: “...En Rosario siguen matando a militantes políticos y sociales, bajo el amparo de la impunidad del Estado: exigimos esclarecimiento y justicia por el asesinato de nuestro compañero, Cristian Gabriel Aquino. Hacemos responsable al gobierno de la municipalidad de Rosario y de la provincia de Santa Fe de esclarecer completamente su dudoso asesinato. Basta de muertes violentas que se cobran la vida de personas de los sectores del pueblo más humildes y postergados…”. Y sigue: “…Cristian Aquino ha sido un combativo militante social rosarino que, desde su nodal participación en la histórica y heroica lucha del lavadero Virasoro, no ha dejado de incomodar a las autoridades de la municipalidad de Rosario y del gobierno de la provincia de Santa Fe, con todo tipo de reclamos sociales convertidos en decididas y exitosas luchas populares. La lucha por el derecho a una vivienda digna (Asamblea Vecinal del Barrio La Sexta, de Rouillón y Dr. Riva y de Fuerte Apache), contra la burocracia en el gremio gastronómico, por condiciones de seguridad laboral en el gremio de la construcción, por la reinstalación laboral de compañeros despedidos, por la defensa de ATILRA antiburocrática, por reivindicaciones concretas para las asambleas territoriales y para sus talleres productivos”.
Allegados a Cristian cuentan que no tenía broncas ni enemistades con nadie, no formaba parte de ninguna banda, no tenía actividad delictiva de ningún tipo, y que solo era un “irreverente militante social por las causas justas para los de abajo, que se enfrentaba al poder político y empresarial, siempre con mucha fuerza y decisión”.
El comunicado de prensa también afirma: “La elevada violencia que implica el recibir, prácticamente de la nada, dos balazos por la espalda, resulta llamativamente desproporcionada con relación a cualquier pequeña diferencia circunstancial que Cristian pudiera haber llegado a tener en el seno de los vecinos del barrio. Todo esto convierte en profundamente dudosas las circunstancia de su lamentable asesinato, y el verdadero móvil que pudiera haberlo motivado.
El de Cristian no es un caso aislado. Jere, Mono y Patom (FPDS) asesinados en enero de 2012, Ariel Ferreyra, Carlos Ferreyra y Gastón Arregui (Movimiento Evita) baleados en enero de 2013, Mercedes Delgado (militante comunitaria) asesinada en enero de 2013, Jairo Trasante (FPDS) asesinado en febrero de 2014, Iris Velásquez (FOB) víctima de atentado y amenazas en marzo de 2014, Javier Barranquilla (CUBA-MTR) asesinado en enero de 2015, ahora el asesinato de Cristian Aquino (Asamblea Vecinal del Barrio La Sexta); se suman a la lista, seguramente parcial, de militantes sociales y políticos que son víctimas de la creciente violencia que se desarrolla impasible, al amparo del Estado, en la ciudad de Rosario”.
En una reunión multisectorial se decidió realizar este jueves, 9 de abril, a las 9 hs una primera movilización desde Tribunales a Casa de Gobierno, para exigir el esclarecimiento del crimen.
Cristian Aquino, ¡presente!