Ayer, viernes 28 de agosto al mediodía, la Cámara Undécima del Crimen dictó sentencia en el caso que investiga la muerte de Facundo Rivera Alegre, conocido como el "Rubio del Pasaje", cuyo cuerpo nunca fue hallado desde su desaparición en febrero de 2012.
Sábado 29 de agosto de 2015
Foto: la legisladora del PTS/FIT Laura Vilches durante el juicio.
Foto: la legisladora del PTS/FIT Laura Vilches durante el juicio.
La sentencia dictaminó que Pablo Rearte, de 31 años, sea condenado a 11 años de prisión como coautor responsable del delito de "homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por la intervención de un menor "; esta se unificó con una pena pendiente de otro caso, por lo que se establecieron 12 años de prisión.
Su hermano, K. Rearte, fue hallado responsable de ser el autor material del hecho, aunque no se le dictó condena por ser menor de edad (15 años) al momento del delito. Esta será definida por la Justicia Penal Juvenil.
En tanto, el ex empleado municipal Aldo Monje, acusado de "encubrimiento agravado", fue absuelto. Se admite que el cadáver de Facundo fue llevado al cementerio San Vicente -donde Monje era por entonces empleado municipal-, y allí habría sido cremado. La sentencia determinó “que continúe la investigación sobre la cremación del cuerpo de Facundo Rivera Alegre” pero absolvió a Monje.
Viviana Alegre, madre de Facundo, desde que desapareció su hijo acusó a la Policía de hostigarlo y perseguirlo. El fiscal que investigó el caso, Alejandro Moyano, descartó esa hipótesis rápidamente.
Sin embargo los numerosos testigos ubicaron a Rivera Alegre como una víctima del narcotráfico. La justicia sostiene que quedó acreditado que el cuartetero Damián Córdoba, a través de su acordeonista Luciano Calderón, utilizaba a “El Rubio” como cadete para comprar cocaína para la banda en barrio Maldonado, puntualmente en la casa de “La Colela”, una presunta narcotraficante y puntera política, madre de los hermanos Pablo Reartes y Kevin Lusi. Luciano Calderón, testigo en la causa, seguirá investigado por el delito de falso testimonio.
El propio abogado querellante Claudio Orosz había solicitado la absolución de los tres sospechosos. Luego de la lectura de la sentencia, Orosz declaró a los medios presentes: “Este fallo no nos sorprende, la instrucción en esta causa estuvo muy mal hecha y eso no podía quedar en evidencia. Tenemos que esperar a leer los fundamentos de la Cámara. Mi íntima convicción es que no están condenados los que mataron a Facundo. Pero tenemos que ver qué fundamentos ha tenido el tribunal para condenarlo. Han dado por probado que fue cremado el cuerpo de Facundo, pero absolvieron al acusado de hacerlo”.
Orosz continuó: “Estoy convencido de que estas personas condenadas son la culminación de un proceso que tenía que tener culpables. Esa es mi impresión, mi íntima convicción. La verdad es que, en plena democracia, en pleno gobierno de De La Sota y durante el gobierno de De La Sota, sigue habiendo un pibe desaparecido.
De esto no hay dudas. Con o sin condenas, hay un pibe desaparecido. Y eso no habla bien de la provincia, no habla bien de los cordobeses. Yo no tengo ninguna duda de que la policía de la provincia de Córdoba y el poder político que la maneja quería que hubiera una condena.”
La Izquierda Diario dialogó con Viviana Alegre a minutos de haberse conocido la sentencia:
¿Qué impresión te queda luego de conocer esta sentencia?
La cámara resolvió seguir investigando, pero dan como probada la cremación.
¿Ustedes van a seguir pidiendo que se investigue la complicidad de la policía en el crimen de Facundo?
El crimen de “El Rubio del Pasaje” y la resolución judicial conocida ayer son una muestra más de la impunidad que reina en la provincia de Córdoba. El crimen organizado del narcotráfico cuenta con la participación y connivencia de la Policía de Córdoba, la misma que ejecuta a jóvenes con el “gatillo fácil” con total impunidad. El gobernador De La Sota y todo el entramado de la justicia cómplice y encubridora, son los responsables de que estos crímenes queden sin condena para los verdaderos culpables. El poder político es responsable de que hoy, todavía, no haya Justicia para Facundo y su familia.