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Red Internacional
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DEBATES / FEMINISMO. Cinco claves sobre las discusiones del XI Encuentro Nacional Feminista

Este fin de semana más de 300 mujeres de diferentes organizaciones y estados, se reunieron en la ciudad de Puebla para intercambiar experiencias y reflexiones sobre la situación de las mujeres en México.

Sulem Estrada, maestra de secundaria

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas

Lunes 20 de noviembre de 2017

1. En un país en donde la cifra oficial es de 7 mujeres asesinadas por día, la principal preocupación de las asistentes fue el aumento exponencial del feminicidio, como la última y más letal expresión de la violencia patriarcal contra las mujeres.

Esta discusión ha estado presente desde 2010 y en ella se expresan dos visiones políticas distintas sobre como atacar un problema de carácter estructural.

Por un lado la estrategia del feminismo institucional que apela a las vías legales, el cabildeo y la colaboración con el Estado para la conquista de reconocimientos y ciertos derechos.

Por otro, la estrategia combativa e independiente que han abrazado miles de mujeres en las últimas décadas, sobre todo aquellas que pertenecen a los sectores más oprimidos y explotados de la sociedad como lo son, las jornaleras de San Quintín y las maestras en lucha contra la Reforma Educativa.

2. Sobre la Alerta de Violencia de Género como mecanismo interinstitucional para erradicar la violencia feminicida, la discusión apuntó hacia los límites e impotencia de la misma desde su implementación en 2015.

No se trata solamente de su incorrecta aplicación y la falta de perspectiva de género en las instituciones -ni de sus funcionarios- encargadas de impartir justicia.

No podemos confiar en que el mismo Estado que sienta las bases estructurales para que se reproduzca y naturalice la violencia, quien claramente tiene un papel de clase, será quien podrá frenar la violencia feminicida cuando por ejemplo el presupuesto destinado para la atención de mujeres víctimas y la prevención de violencia está siendo utilizado de manera oportunista, para los fines políticos y electorales de los gobernadores y partidos políticos en turno pero también para fortalecer la militarización de los estados donde se ha declarado dicho mecanismo.

Y es que mientras el gobierno presume leyes y protocolos con perspectiva de género, las mujeres seguimos sufriendo de forma exacerbada el feminicidio y las brutales expresiones de la violencia patriarcal en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

3. Rumbo a las próximas elecciones de 2018, la discusión del encuentro también hizo énfasis en la necesidad de que el movimiento feminista mantenga su independencia política de los partidos del régimen.

Porque para llevar adelante la lucha por nuestros derechos necesitamos confiar en la fuerza de las mujeres organizadas, que vienen resistiendo el embate de las reformas estructurales aprobadas por los partidos del Pacto por México, que golpearon aún más nuestras condiciones de vida y trabajo.

4. En el encuentro también se problematizó sobre las muchas mujeres que, a pesar de su disposición para asistir al encuentro, no pudieron hacerlo por falta de recursos económicos o bien, porque sus jornadas laborales no se los permitieron.

Sobre esa línea una de las álgidas discusiones en la plenaria fue sobre cómo, las sedes de los encuentros feministas garantizan una logística capaz de congregar a miles de mujeres de todos los estados y que el factor económico no sea un límite para organizarnos ante la violencia y las terribles condiciones que vivimos.

Finalmente, se resolvió que la próxima sede del Encuentro Nacional Feminista sea Veracruz en el año 2019. Las compañeras de la comisión organizadora tienen el gran reto y responsabilidad de que el próximo encuentro cuente con la participación de las miles de mujeres que no pudieron asistir al de Puebla.

5. Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas hemos participado en los Encuentros Nacionales Feministas desde 2010 en Zacatecas. Nuestras peleas políticas ahí, han sido por desarrollar un potente movimiento de mujeres independiente y en las calles, que vea en las trabajadoras a las principales aliadas para masificar y radicalizar la lucha por nuestras vidas y nuestros derechos.

Este año orgullosamente participamos una delegación de trabajadoras del magisterio y el STUNAM, junto a jóvenes estudiantes y trabajadoras estatales, quienes peleamos hasta el final por que el encuentro votara un Plan Nacional de Lucha contra el Feminicidio y la violencia.

Para seguir organizandonos contra el feminididio y las violencias que enfrentamos a diario, te invitamos a conformar un comité de Pan y Rosas en tu estado, escuela o centro de trabajo y ser parte de una agrupación internacional de mujeres presente en 11 países de América Latina y Europa.

Finalmente consideramos que debemos transformar a los encuentros nacionales feministas en espacios que nos permitan votar un plan nacional de lucha para volver armadas a nuestros centros de trabajo, escuelas y calles convencidas de conquistar la voluntad de miles de mujeres pues si no si nos organizamos miles no podemos construir una gran fuerza imparable que le haga frente a la violencia patriarcal, las desapariciones, la trata de niñas y mujeres, el feminicidio y la precarización laboral.

Al tenor de lo anterior consideramos que este 25 de noviembre “Día Internacional de Lucha contra la Violencia a las Mujeres” tenemos que irrumpir por miles en las calles por todo el país, es la única manera de hacer efectivo el #NiUnaMenos y de construir un gran movimiento en las calles que luche con independencia política. No podemos faltar, la cita es en el Ángel de la Independencia, 16:00hrs en la Ciudad de México.

De quienes no le pedimos nada a nadie, exigimos lo que por derecho nos corresponde: ¡Nuestro derecho al pan y también a las rosas!