A pesar de ser minoría en el Congreso Nacional, logró que se aprobarán 181 normas sobre un total de 250. Pichetto, Massa, Bossio y los dirigentes peronistas de la CGT, entre los garantes de la gobernabilidad al servicio del ajuste.
Domingo 7 de enero de 2018 10:09

Durante los dos primeros años de gobierno, Macri logró avanzar en que se aprobaran más del 70 % de las leyes que envió al Congreso Nacional. Así lo muestra un relevamiento hecho por La Nación y que se publica hoy.
Allí se informa que el oficialismo logró la aprobación de 181 proyectos de ley, sobre un total del 250 que envió al Congreso Nacional. El porcentaje es el 72,4%. Una cifra para nada menor.
Cambiemos, incluso luego de las elecciones del pasado 22 de octubre, sigue siendo una minoría dentro de ambas cámaras legislativas. Si bien logró avanzar en cuanto al peso de su espacio tanto en el Senado como en Diputados, aún requiere de los votos de parte de la oposición para imponer sus normas.
Durante sus dos primeros años de gobierno, el oficialismo contó con el apoyo casi incondicional del Bloque Justicialista y del massismo en la Cámara Baja. Allí las fuerzas que tenían como referentes a Diego Bossio y Sergio Massa jugaron un rol central. En el Senado, ese lugar fue ocupado por Miguel Ángel Pichetto, que presidió el bloque del FpV-PJ. De allí salieron los votos para las leyes que pedía Macri.
Luego de las elecciones del pasado 22 de octubre, en la Cámara Baja emergió el Interbloque Argentina Federal, que incluye al espacio en el que se referenciaba Bossio pero suma a una parte de los diputados de diversos peronismos provinciales. En la Cámara Alta, a modo de bloque espeje, el mismo Pichetto conformó un nuevo reagrupamiento en diciembre pasado.
Este espacio aparece como expresión casi directa de los intereses de los gobernadores provinciales. Fue, hay que recordarlo, el que aportó el quórum y parte de los votos para aprobar la reforma previsional, mientras se reprimía brutalmente fuera del Congreso.
En el futuro mediato, el oficialismo seguirá contando con esta ventaja: un peronismo que le garantiza la sanción de leyes de ajuste.
Mientras tanto, en el mundo peronista siguen los reacomodamientos y en el kirchnerismo no tiene problema en empezar a negociar con estos sectores que le garantizaron las leyes de ajuste a Macri. El discurso que habla de “unir a la oposición” tiene una pata floja. Los que el espacio liderado por CFK llama a la unidad son grandes aliados del oficialismo.