En la última sesión del Concejo Deliberante de San Pedro de Jujuy el joven concejal del Pro-Cambia Jujuy, Mauricio Frankenberger, hizo polémicas declaraciones sobre el recorte presupuestario en las universidades y con dudosa autoridad afirmó que hay sobrepoblación de docentes. La respuesta de una docente.
Natalia López Docente universitaria | FHYCS UNJu
Sábado 6 de octubre de 2018 12:38
Frankerberger parece sentirse con la autoridad política y moral para explicarle a las y los estudiantes de la Unju y, en particular, a los de la sede San Pedro lo que significa estudiar en una universidad pública en medio de una tremenda crisis presupuestaria.
El concejal del PRO aliado a Cambia Jujuy de Gerardo Morales, tal vez, se olvida, que la expansión universitaria de la sede San Pedro reabrió sus puertas en el año 2015, luego de haber sido cerrada durante la última dictadura militar hace más de 40 años, fue la primera sede de apertura en un proceso de descentralización de la Unju.
La oferta académica cuenta con la Licenciatura en Agronomía, Tecnicatura en Lechería, Ciencias de la Educación y Educador para la Salud. La matrícula de nuevos inscriptos del año 2018 ronda aproximadamente los 500 estudiantes, más recursantes, y hace dos años la universidad adquirió un edificio propio en la ciudad que a medida que pasan los años termina siendo insuficiente para la cantidad de estudiantes.
Sin embargo, el funcionario del Pro que de seguro cobra un jugoso sueldo como concejal, ¿Conocerá la realidad de las y los estudiantes que asisten a nuestra casa de estudios?
¿Sabe de aquellos y aquellas que viajan desde distintos puntos aledaños a la ciudad de San Pedro, desde Ledesma, Chalican, Fraile Pintado, Santa Clara , Rodeito etc., que en su gran mayoría son la primera generación de la familia que pueden acceder a estudios universitarios?
¿Alguien le contó qué el ajuste que viene implementando el gobierno del cual es parte repercute de manera directa y termina siendo el principal motivo de deserción, profundizando una realidad de años, por la cual solo 1 de cada 20 estudiantes se reciben en la UNJu?
Se preguntará, ¿Por qué en Jujuy el 84% de los jóvenes trabajan en negro? Es decir que los jóvenes acceden a los trabajos más precarios y negreros para poder mantener sus estudios, durante clases públicas muchos comentaban que todos en sus familias sienten el ajuste, sobre todo aquellos familiares de trabajadores del Ingenio la Esperanza que fueron despedidos.
El ajuste del presupuesto universitario, un tema ajeno a su realidad
Mauricio Frankerberger afirmó que "El presupuesto del 2015 fue de 51 millones de pesos, en dos años se aumentó a 103 mil millones de pesos. Esto fue un aumento del 104% en dos años ¿Dónde están los recortes?”
Sin embargo, pareciera que se perdió una parte de la película, pues si bien esos números son correctos, las corridas cambiarías que beneficiaron a los grandes capitales financieros especuladores y empresarios implican un saqueo histórico en marcha y ajuste vía devaluación del peso, el 40% en un mes y medio. Los acuerdos vigentes con el FMI, el pago de la deuda pública, y un presupuesto 2019 acordado en complicidad con el peronismo para llegar al "déficit cero" que exige el fondo no hacen más que empeorar el panorama presupuestario.
Con una inflación anual del 45 %, el recorte en el presupuesto de las universidades sería al menos, de un 20 % en 2018. Si tenemos en cuenta la oferta presupuestaria del gobierno que negocian los rectores en 2019 se perderían no menos de 6 puntos.
Como buen PRO ataca a los docentes
Además, habría que recordarle al concejal PRO, que en el caso de los docentes, con la paritaria miserable que firmó la conducción kirchnerista de Conadu con su gobierno, vamos a perder cerca de 20 puntos de poder adquisitivos de nuestros salarios este año.
Sin embargo, el concejal se atrevió a asegurar que hay un docente cada 8 alumnos en la universidad , "hay una sobrepoblación de docentes universitarios, hay titular de cátedra un auxiliar y el titular de la materia aveces pasa a firmar aveces no. Hay que tener una mirada desde adentro de la universidad sobre lo que está pasando" sin siquiera saber la estructura de una cátedra, se anima a opinar sobre el funcionamiento de la misma.
Sus palabras hacen acordar a la gobernadora Vidal quien luego de estudiar en una Universidad privada, afirmó para qué quieren los pobres ir a la Universidad pública.
Aunque no lo quiera saber el funcionario PRO, en las universidades nacionales el 65% de los docentes tiene un cargo de ayudante de primera con dedicación simple, con un sueldo que ronda los $6000, cuando el salario mínimo vital y móvil es de 10.000 pesos.
Hay cátedras en la Unju que no dan a basto, estudiantes que quedan afuera de las aulas, sin bancos parados escuchando una clase, ¿De qué sobrepoblación de docentes habla el concejal?
Las franjas horarias es una demanda histórica del movimiento estudiantil que implica mayor plantel docente y dedicaciones para poder cubrir con la gran cantidad de estudiantes y clases necesarias para tener una verdadera educación de calidad.
Aunque al PRO (y al PJ) no le guste, el movimiento estudiantil llegó para quedarse
En su postura "crítica" el concejal Frankerberger interpeló el rol de Rodolfo Tecchi, y pidió que se rindieran cuentas del manejo del presupuesto, esto solo para sostener algunos sus argumentos, pues en la realidad no podemos olvidar que terminan siendo aliados a la hora de consensuar el ajuste en la universidad. El rector en ningún momento cuestionó a donde va a parar la plata que le quitan a la universidad, cuando este año con el pago de capital e intereses de la deuda pública los especuladores se llevan el equivalente a 29 presupuestos de las 57 universidades nacionales.
La gente del PRO no puede contar lo que se vive y los malabares que hay que hacer para poder mantener los estudios, o lo insuficiente de los sueldos docentes, lo vivimos día a día y si miramos sobre nuestros pasos venimos de una gran lucha docente estudiantil en la UNJu y en todo el país. Somos conscientes de las traiciones de las direcciones sindicales y estudiantiles, pero el movimiento estudiantil llegó para quedarse, junto a los docentes y trabajadores, la lucha continua, por una universidad pública gratuita laica científica y de calidad.