En la última sesión de la Confech realizada este sábado 11 de junio, los estudiantes analizaron la propuesta del Gobierno, rechazándola y llamando a continuar con la movilización estudiantil en colegios, liceos y universidades.
Lunes 13 de junio de 2016
“En la sesión ordinaria del sábado 11 de junio de 2016, como Confech realizamos un balance negativo posterior a la reunión con la Ministra de Educación Adriana Delpiano, celebrada el día 10 de junio, y en la cual se nos dio a conocer como organización el proyecto de reforma ESUP elaborado por dicha cartera ministerial. En esta reunión nuevamente nos encontramos con esbozos de una reforma alejada de las demandas históricas del movimiento estudiantil”, asegura un extracto del comunicado del organismo estudiantil.
Los estudiantes plantean que la propuesta del Gobierno está lejos de cumplir las expectativas del movimiento, pues no entrega la demanda central de educación gratuita para todos, mantiene la existencia del lucro, no otorga la condonación de la “deuda efectiva”, ni tampoco garantiza la democratización en los establecimiento educacionales.
Los dirigentes de la Confech, además, argumentan que “nuevamente no tenemos un documento formal que plantee la postura del Gobierno ante la reforma, dejando abiertos cambios en sus posiciones como ya es costumbre”. Lo cierto es que el gobierno de la Nueva Mayoría sí tiene su posición clara y no hay ambigüedades: mantener la educación de mercado, el negocio educativo, no otorgar gratuidad para todos. Es decir, continuar avalando la educación como un bien de consumo y no como un derecho universal, pues se sabe que ponerle fin a este tipo de enseñanza, afectaría directamente los bolsillos de empresarios y políticos del régimen, incluidos todos los sectores.
Al terminar el comunicado, los estudiantes organizados en la Confech hacen un extenso llamado a mantener y aumentar las movilizaciones estudiantiles “hasta que el MINEDUC presente un documento que oficialice sus posturas y que efectivamente tome las demandas del movimiento social por la educación”. Luego, plantean una serie de movilizaciones: miércoles 15 de junio, movilización junto a los secundarios; 19 de junio, cicletada por la educación; 23 de junio, jornada nacional por la educación; y 3 de julio, jornada familiar por la educación y condonación de la deuda.
Sin confiar en el Gobierno, los estudiantes deben llamar a un ultimátum
Sin duda, el movimiento estudiantil debe plegarse con todas sus fuerzas al llamado que hacen los dirigentes de la Confech, impulsando el paro nacional indefinido, las tomas en los establecimientos educacionales, marchas y todo tipo de manifestaciones que potencien al movimiento.
Sin embargo, estas acciones no pueden supeditarse a una respuesta “clara” por parte de las autoridades, ni a ningún tipo de confianza, pues aunque el Gobierno entregue un documento y propuesta “formal”, está más que claro cuál es su visión en cuanto a la educación. Ya en octubre de 2015, Delpiano aseguró que “para ningún estudiante iba a haber gratuidad en 2016”, y en reiteradas ocasiones ha planteado- como también la Presidenta- que la gratuidad universal no es posible, dando paso a la extensión de becas, que es lo que impulsaron ahora.
En este sentido, pese a que es correcto el llamado de los dirigentes a aumentar las movilizaciones, el contenido de estas acciones debe ser enfrentar la reforma educacional, que en concreto mantiene la educación de mercado, confiando sólo en las fuerzas de los estudiantes, profesores y trabajadores, y no esperar una respuesta “adecuada” de las autoridades.
“Debemos el calendario de movilizaciones que hacen los dirigentes de la Confech, pero debemos ir más allá, pues no es suficiente. Tenemos que seguir impulsando un paro nacional indefinido, un ‘tomazo’ de todos los establecimientos educacionales, una Asamblea Coordinadora que unifique demandas de universitarios y secundarios. Esto no puede ser con el objetivo de esperar una respuesta formal del Gobierno, ya que está más que clara su posición. Aquí están quienes quieren mantener el mercado en la educación y quienes queremos una educación gratuita como derecho universal para todos, demanda que es apoyada por la mayoría de la población. Esas son las posiciones y en base a esta realidad, es que consideramos que los estudiantes y dirigentes debemos llamar a un ultimátum, pues nuestro piso mínimo es la educación gratuita, esa es nuestra demanda central”, asegura la concejera Fech, Bárbara Brito, militante de Pan y Rosas, y de la organización estudiantil Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR).