Con la ventaja de ser oficialismo y una oposición dividida, la UCR ganó nuevamente la intendencia de Córdoba. El Frente de Izquierda hizo una buena elección y quedó en quinto lugar, mientras que el kirchnerismo, en su peor performance en la ciudad, fue relegado al séptimo puesto.
Martes 15 de septiembre de 2015
Fotografía: www.lmcordoba.com.ar
Para lograr su reelección, Mestre contó con el respaldo abierto de Mauricio Macri, que tuvo un importante caudal de votos en las PASO del 9 de agosto, pero también con el apoyo subterráneo del oficialismo peronista que gobierna la provincia desde 1999.
Mestre se erige así como jefe indiscutido del radicalismo provincial por sobre su coterráneo, el diputado Oscar Aguad y aumenta sus chances de pelear por desbancar al peronismo en el 2019.
Macri estuvo presente, junto con Ernesto Sanz, en el festejo en la Casa Radical de Córdoba. Luego del ballotage en Capital Federal y de varias semanas de tensión por la denuncia contra Fernando Niembro, el Jefe de Gobierno porteño al fin pudo celebrar lo que llamó “el primer hijo de Cambiemos”.
Sin embargo, teniendo en cuenta que siete de cada diez cordobeses desaprobaron su gestión, Mestre dijo el lunes que convocará a toda la oposición a trabajar en conjunto. “Vamos a recibir a Olga, a Luis, a Tomás, a Tito, como hicimos siempre que tuvimos la oportunidad”, declaró en los medios.
Ganadores
El periodista Tomás Méndez obtuvo el segundo lugar con un 23,17% y tendrá 6 bancas en el Concejo Deliberante. Sus primeras palabras como líder electo de la oposición muestran más interrogantes que los que rodeaban su espacio durante la campaña. “El primer desafío es mantenernos unidos”, afirmó. Efectivamente, no le será fácil mantener juntos a los kirchneristas, ex radicales y ex socialistas que conforman su equipo. Acto seguido, desafió al intendente: “Ramón no va a poder ni dormir la siesta, va a dejar de hacer negocios”, aunque dijo estar shockeado por la responsabilidad que esto representa.
En tercer lugar se ubicó Esteban Dómina, el candidato de Unión por Córdoba, que obtuvo un 17,31%. Luego de los buenos resultados obtenidos en Capital en la elección provincial y las PASO (salieron segundos en ambas), era casi una obligación figurar en el podio municipal. El porcentaje obtenido es menor que el 21% del 2011 pero lograron conservar 5 concejales y De la Sota se dio el gusto de relegar a Juez y Riutort al cuarto lugar.
Perdedores
Con el 15,81% de los votos y cuatro concejales, la entente olgo-juecista demostró que hay alianzas que restan más de lo que suman. Hace unos pocos meses, Riutort encabezaba algunas encuestas de opinión y ahora queda fuera del Concejo Deliberante por haber cumplido dos mandatos seguidos. Luis Juez será concejal, ya que renunció a su candidatura como senador de Cambiemos. Todos los análisis lo sindican como una caída en su carrera. De hecho, pidió este domingo que “no lo jubilen”.
El kirchnerismo, por su parte, recogió un mísero 2,4%, el peor resultado obtenido hasta ahora en un distrito siempre reacio al gobierno nacional. Venía de obtener un 17,2% en la elección provincial y 14,7% en las PASO. Las disputas al interior del espacio salieron a la luz el mismo martes, cuando la sede de la ANSES amaneció con pintadas que culpaban del resultado a Gabriela Estévez, responsable del organismo y candidata a diputada nacional y a Martín Fresneda, legislador provincial electo. Sin embargo, Scioli ya se había anticipado a esta posibilidad. El 5 de julio había llamado al gobernador electo, Juan Schiaretti para proponer una relación más fluida con la provincia y ahora hizo lo mismo con Mestre, a quien prometió dinero para obras de cloacas. Los rumores de un apoyo a escondidas a Tomás Méndez aumentaron con la felicitación que le envió por Twitter Alberto de Fazio, senador bonaerense y mano derecha de Scioli, apenas conocidos los primeros números.
La novedad de la Izquierda
Javier Musso, el joven candidato a intendente del Frente de Izquierda y los Trabajadores, realizó una buena elección con el 3,32% de los sufragios, quedando en quinto lugar y a las puertas del Concejo Deliberante en el escrutinio provisorio. El candidato sostuvo que irán a pelear el escrutinio definitivo porque “no nos olvidamos de los antecedentes del 2013 en el que nos arrebataron la banca del FIT que hoy ocuparía Liliana Olivero”. Sin contar con los recursos económicos de los grandes aparatos tradicionales, el FIT desplegó una intensa campaña militante, poniendo sobre la mesa de discusión los grandes problemas que afectan al pueblo trabajador.
Este impulso muestra una consolidación del voto al FIT y renueva las fuerzas militantes para encarar las elecciones nacionales de octubre, donde el Frente busca recuperar el diputado que, denuncia de fraude mediante, ocupó el radicalismo en las elecciones de 2013.
Por su parte, el MST-Nueva Izquierda, con una candidata que se presentó por 4° vez consecutiva en lo que va de 2015, hizo también una buena elección, que la ubicó en el sexto lugar.