En el primer día sin clases en Mendoza, las y los trabajadores de la educación se encontraron con una gran desorganización y falta de instrucciones por parte del gobierno provincial. Aún no está claro como se repartirán las meriendas a las y los chicos que comen en las escuelas. Desde el Sute exigen la suspensión total de las actividades.
Lunes 16 de marzo de 2020 22:19
Foto: Cadena 3
Tras días insistiendo en que no se supenderían las clases, el domingo por la noche el gobernador Suárez anunció que se plegará a la suspensión dictada por el gobierno nacional para todos los niveles educativos. Tarde y de manera improvisada, el gobierno anunció la medida sin dar mayores explicaciones sobre como se garantizará la misma, en el marco de las fuertes restricciones para muchas actividades impuestas por el gobierno provincial.
En la misma conferencia de prensa, ante la pregunta de un periodista sobre si las trabajadoras de la educación con hijos deberían ir a la escuela o quedarse a cuidarlos en su casa, el director de la DGE, José Thomas, respondió: “Que hable con la directora para que la directora vea si es indispensable que esté”.
Esto generó mucha bronca e impotencia entre las y los trabajadores de la educación, quienes con ese nivel de desinformación e improvisación, concurrieron hoy a las escuelas. "Los proveedores no saben que mandar, le hemos pedido que no manden alimentos perecederos porque no sabemos cuando vendrán los padres a buscar la merienda de los chicos", relataba una directora de escuela sobre lo que fue este primer día. Sobre el reparto de las viandas, la misma directora contó que "pusimos un cartel en la puerta que las meriendas se reparten de 10 a 12 hs, pero es ridículo que nos tengan adentro de la escuela, con el nivel de contacto entre nosotros que eso genera".
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En Mendoza hay más de 150 mil niños y niñas que dependen de la alimentación que se les da en las escuelas y desde el gobierno provincial no se ha garantizado un sistema de reparto eficiente que contemple a quienes, por horarios o distancias, no se puedan acercar hasta la escuela a buscarlas.
La crisis desatada por el coronavirus puso al desnudo lo que el gobierno provincial siempre quiso negar: la función social que cumplen las y los trabajadores de la educación en la población.
Hoy, en una nueva conferencia de prensa, el Gobierno puntualizó que cada directivo tenía la potestad de definir si era necesario o no que el personal esté en la escuela para garantizar el funcionamiento mínimo. No pasaron muchos minutos y los grupos de WhatsApp se abarrotaron de mensajes aclarando que a partir de este miércoles el personal docente y celadores no debían asistir a las escuelas: "En vistas a esta última información recibida por la supervisión de línea, se les comunica a todo el personal docente y no docente, que la escuela permanecerá cerrada, (mientras dure esta medida restrictiva), durante el turno tarde, con una guardia mínima en la mañana del equipo directivo. El trabajo continuará de manera virtual, cómo les hemos comunicado anteriormente. Muchas gracias".
En Mendoza hay más de 150 mil niños y niñas que dependen de la alimentación que se les da en las escuelas y desde el gobierno provincial no se ha garantizado un sistema de reparto eficiente que contemple a quienes, por horarios o distancias, no se puedan acercar hasta la escuela a buscarlas.
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Desde el Secretariado Ejecutivo del SUTE se emitió un nuevo comunicado que exige "que se priorice el cuidado de la salud de la comunidad educativa y de la sociedad en general. Por tanto seguimos demandando la suspensión total de actividades. En el día de hoy, tal como preveíamos, la jornada fue caótica producto de la improvisación del propio gobierno".
Nuevamente, el gobierno provincial dejó libradas a las escuelas la organización de quienes deben concurrir a ellas y quienes no, en medio de las fuertes restricciones a la circulación impuestas para evitar la propagación del coronavirus. "Debe primar el criterio del cuidado de la salud por sobre la asistencia al trabajo apelando a la responsabilidad de cada compañero/a", aseguraron desde el sindicato y recordaron que "la Resolución 105/2020 del Ministerio de Educación tiene plena vigencia y que la misma libera de funciones a trabajadores/as de la educación comprendidos en el grupo de riesgo descritos en la resolución. El gobierno provincial detalló además que los/as trabajadores/as de la educación con hijos/as menores también están liberados de funciones".
Esta primer jornada desató la exigencia generalizada de que el gobierno garantice el reparto de meriendas entre los niños y niñas de las escuelas y que la suspensión de actividades en los establecimientos sea total. "Nadie debe quedar expuesto en las escuelas", denunció Virginia Pescarmona, de la Corriente Nacional 9 de Abril, quien además exigió "que Osep realice test de virus masivo, rápido y gratuito para todos los y las trabajadoras de la educación".
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