La expresidenta concurrirá a las 13 horas ante el juez federal para notificarse del procesamiento en la causa por la venta de dólares a futuro.
Miércoles 6 de julio de 2016
La ex jefa de Estado había sido convocada por Bonadio para las 10, la misma hora en que el detenido empresario kirchnerista Lázaro Báez debe comparecer ante el juez Sebastián Casanello en el mismo edificio de los tribunales federales de Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro.
Sin embargo, Cristina Kirchner concurrirá finalmente a las 13 horas, ya que pidió una postergación porque debía ir al médico, a lo que accedió el magistrado.
El juez Bonadio procesó a la ex mandataria por "administración infiel en perjuicio de la administración pública" y embargó sus bienes por 15 millones de pesos. El magistrado consideró que la ex presidenta "hizo uso de una estructura de poder que presidía en razón de su cargo, para implementar una operatoria que vulneró las arcas públicas".
Bonadio también dio por probada la intervención de la ex presidenta en la maniobra al sostener que "es impensable que una operación financiera de esta magnitud, en la cual en menos de 45 días hábiles se abrieron posiciones del BCRA de US$ 5000 millones a US$ 17.000 millones, que tendría claros efectos económicos y políticos en un futuro inmediato, sea desarrollada sin la aprobación expresa del más alto nivel de decisión económico y político del Poder Ejecutivo Nacional".
"Resultó evidente que la entonces presidente de la Nación impartió instrucciones -que sin duda fueron elaboradas conjuntamente- a su ministro de Economía para que esta operación financiera se lleve a cabo", sostuvo el juez.
La ex presidenta apeló la decisión ante la Cámara Federal y recusó a los miembros de la Sala II de la Cámara Federal, Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah, que habían confirmado a Bonadio al frente de la investigación. También, mediante una carta publicada en Facebook la semana pasada, Cristina Kirchner había señado en relación a Bonadio que "este oscuro personaje" le había impuesto "de manera arbitraria e ilegítima la obligación de tener que concurrir nuevamente a su juzgado por un trámite insustancial. Puede advertirse, una vez más, cómo el poder jurisdiccional conferido a este personaje viene siendo ejercido con fines de venganza".
Ahora deben resolver sobre la recusación los integrantes de la Sala I, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, que analizarán el pedido de apartamiento de sus pares.