La reciente visita de Cristina Fernández al Papa sigue dando que hablar. La reunión que tuvieron el pasado sábado en el Vaticano se entremezcla con las discusiones sobre la “gobernabilidad” y las especulaciones electorales de cara a 2015.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Martes 23 de septiembre de 2014 12:17
El contexto de crisis y pre-electoral tiñó las repercusiones de la visita de la presidenta Cristina Fernández al Vaticano. Desde el kirchnerismo buscan que queden en el olvido los cruces del pasado con Bergoglio para apoyarse en la fuerte popularidad del ahora Papa Francisco, en un momento en el que el gobierno atraviesa dificultades políticas y económicas. Lejos quedaron las banderas del “relato” frente a un hombre acusado por su rol en la dictadura, o que ocupó la vereda de enfrente en discusiones como la Ley de Matrimonio Igualitario.
Por el contrario, desde sectores de la oposición buscan subrayar la distancia entre el Pontífice y el gobierno nacional, explicando la reunión por la preocupación del Papa respecto de la “gobernabilidad”. Todos buscan su foto con Francisco para subir su imagen y bajarle el precio a la foto que consiguen otros. Algunos ya consiguieron la propia, otros la siguen esperando, como Sergio Massa.
En este caso fue la senadora nacional por el macrismo Gabriela Michetti, quien salió a pronunciarse sobre el encuentro entre Cristina y Francisco. La dirigente del PRO, quien se reconoció como una dirigente cercana a Bergoglio, señaló ayer que no cree que el Papa Francisco esté "cómodo" ante lo que consideró un "abuso" de parte del gobierno nacional, por la difusión del recibimiento que hizo Bergoglio a la presidenta Cristina Fernández y a su comitiva, mostrando fotos y videos y "forzándolo a aceptar una remera de La Cámpora".
"Mi interpretación es la siguiente: ante la posibilidad de ir a una crisis social importante, donde la pobreza siga creciendo y las personas en situación de indigencia sigan teniendo cada vez más problemas de nutrición, el Papa va a tratar que el país llegue a las elecciones de 2015 en la situación más ordenada posible", sostuvo Michetti.
Las declaraciones de la senadora del PRO están en sintonía con los dichos que la semana pasada vertiera el jefe de protocolo del Vaticano, monseñor Guillermo Karcher, quien había expresado la preocupación del Papa por la “gobernabilidad y la sana democracia”. Sin embargo, la presidenta negó que Francisco tuviera esta preocupación, luego de almorzar con él el pasado sábado.
De este modo, el “factor Bergoglio” sigue siendo importante en la transición argentina, y en las especulaciones electorales de todos los que están en carrera.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.