De acuerdo al Centro de Apoyo a las Identidades Trans (CAIT) en el lapso de los últimos 30 días se han reportado al menos 8 asesinatos de mujeres trans en todo el país.

Leah Muñoz @leahdanmunoz
Lunes 30 de julio de 2018
Tan sólo un mes después de la conmemoración en todo el país por el mes del orgullo LGBTI, la violencia sigue siendo la constante que afecta al grupo de las personas trans, en específico al grupo de las mujeres trans y dentro de éstas a aquellas que se dedican al trabajo sexual.
Dentro de este número de 8 muertes están los nombres de Alexa, el 25 de junio en Aguascalientes; Chanel, el 15 de julio en el Estado de México; L. C. G., el 16 de julio en Yucatán; Alexa, el 22 de julio en Guanajuato; Alaska, el 25 de julio en Veracruz; y Linda, el 25 de julio en el Estado de México.
Según el seguimiento que el Centro de Apoyo a las Identidades Trans ha dado desde el año 2007, en el lapso de ese año al 2017 se han reportado 422 asesinatos de personas trans, siendo los años 2016, con 80 crímenes, y el 2017, con 59 mujeres trans asesinadas, los años en que se han reportado mayor cantidad de casos.
El Centro de Apoyo a las Identidades Trans pone el acento en que el asesinato de 8 mujeres trans en el lapso de un mes se asemeja a la escalada de asesinatos registrados en el 2016 donde en un periodo semejante fueron asesinadas Marylin (Estado de México), Paola Ledezma (Ciudad de México), Itzel Durán (Chiapas), Cheva (Chihuahua), Alessa Flores (Ciudad de México) y Hannia Camacho (Tamaulipas).
¿Qué tienen en común estos crímenes? la violencia con la que se cometen en la mayor parte de los casos, la impunidad y falta de castigo a los responsables. En muchos de estos casos hay un mensaje que representa un castigo social hacia quienes han sido disidentes del género, la violencia, la tortura, la exhibición de los cuerpos, etc. Estos son crímenes por odio y por tanto transfemenicidios. CAIT.
Kenya Cuevas, activista trans, advierte que los crímenes de odio en contra de las personas de la diversidad sexogenérica han ido en aumento desde hace dos años, cuando la Iglesia Católica emprendió manifestaciones en contra de los derechos de las personas LGBTI+, y señala que es desde entonces que los asesinatos han ocurrido más a menudo.
Hoy en día esta violencia transfóbica impone a las mujeres trans una esperanza de vida de apenas 35 años. Para detener la violencia contra las mujeres, y el conjunto de la diversidad sexual, debemos ser miles en las calles. Que la rabia se transforme en organización.