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Red Internacional
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BRASIL // REFORMA POLITICA. Diputados restringen el derecho de expresión política de los trabajadores y la izquierda

En un sistema político hecho para privilegiar a los partidos que sirven a los intereses de la burguesía, la cláusula barrera contra los partidos de izquierda tiene el objetivo de impedir que se expresen las voces que defienden los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre en el escenario político nacional. Parlamentarios del PSOL votaron favorablemente la restricción de ese derecho democrático elemental de expresión política.

Martes 2 de junio de 2015

El 28 de mayo, la Cámara de diputados votó una cláusula barrera que impide a los partidos que no cuentan con parlamentarios difundir sus ideas por televisión en los horarios de propaganda electoral gratuita y recibir parte del llamado “Fondo Partidario”, que son recursos públicos destinados a todos los partidos políticos. Fueron 369 votos a favor, 39 en contra y 5 abstenciones. Los votos favorables incluyeron a los cuatro parlamentarios del PSOL.

Desde la última reforma electoral en la década del 90, el sistema político electoral de Brasil fue reformado para impedir que los trabajadores que se levantan contra las injusticias sociales tengan expresión política partidaria y puedan ser conocidas sus ideas en las elecciones.

De este modo, los jóvenes que protagonizaron las jornadas de junio de 2013 en defensa de más derechos sociales y contra la casta política o los grupos de trabajadores que protagonizaron la oleada de huelgas que atravesó el país en los últimos años, no tienen derecho a exponer sus propuestas en las elecciones. En contrapartida, dominan las campañas electorales los partidos que saquean el transporte público, la salud y la educación, que representan los intereses de los patrones, que privatizan las empresas públicas a cambio de favores y los que ordenan la represión contra todo movimiento que cuestione este status quo.

A diferencia de la mayoría de los países del mundo, que permiten la legalización local de las organizaciones políticas, en Brasil son necesarias 500.000 firmas de electores en 9 estados; hazaña que ni Marina Silva logró hasta el momento, a pesar de contar con el apoyo de grandes monopolios como Itaú y Natura.

Los partidos de izquierda que se legalizaron antes de la reforma electoral en la década de los ´90, como el PSTU, el PCO o el PCB, a pesar de poder presentarse a las elecciones, lo hacen en condiciones antidemocráticas para poder expresar sus ideas. Mientras los partidos que defienden los intereses patronales cuentan con gigantescos recursos que los empresarios “donan” a cambio de favores como ocurrió con Petrobrás, los partidos que defienden los intereses de los trabajadores cuentan sólo con el apoyo de los explotados, sus espacios en la TV y otros recursos son restringidos. Por ejemplo, en los debates televisivos presidenciales los grupos mediáticos se adjudican el derecho a invitar exclusivamente a los candidatos que tienen representación parlamentaria, excluyendo al resto.

Con esta nueva cláusula barrera, los diputados quieren extender este criterio utilizado por la Red Globo a la propaganda electoral gratuita y a los recursos del Fondo Partidario, alegando “economía de gastos”. Pero no economizan a la hora de construir un Shopping Center exclusivo para los parlamentarios y de aumentar sus salarios y beneficios.

Los diputados votan esta ley la misma semana en que es aprobada la institucionalización del financiamiento de las campañas electorales por parte de las empresas, que viene siendo cuestionada por no tener respaldo constitucional. De esta forma, queda legalizado el cambio de favores que caracteriza la actuación del PT, del PMDB, del PSDB y demás partidos dominantes no sólo en Petrobrás sino en la utilización del Estado de conjunto como un “comité de negocios” al servicio de la burguesía.

Se hace necesario que todas las organizaciones de izquierda, sindicatos, organizaciones estudiantiles y movimientos sociales nos unamos para impedir que esa medida antidemocrática pueda ser puesta en práctica, ya que necesita pasar por otra votación en la Cámara de Diputados y dos en el Senado. Como parte de esa lucha debemos batallar para que toda asociación de trabajadores y jóvenes puedan tener expresión política electoral y el derecho democrático de expresar sus ideas en los grandes medios de comunicación de masas.

Absurda postura de los parlamentarios del PSOL

Lo mínimo que puede esperarse de un partido que se define de izquierda y que se designa como Partido Socialismo y Libertad (PSOL), es su rechazo a este intento de restringir la ya restrictiva libertad de expresión. Sin embargo, a pesar de que se había declarado contrario a esta medida restrictiva, los cuatro parlamentarios que integran el PSOL votaron favorablemente la cláusula barrera que alcanza a las demás organizaciones de la izquierda.

Cuestionados sobre su actitud, los diputados del PSOL argumentan que ese sería un “mal menor” frente a la posibilidad de que la cláusula barrera fuese aún más antidemocrática. Quiere decir entonces que si alcanzase al PSOL ¿ellos estarían en contra? ¿Es esa la visión que el PSOL tiene de los derechos democráticos?.

Llamamos al PSOL a rever esta postura y poner sus bancas parlamentarias al servicio del derecho elemental de que todas las organizaciones de izquierda puedan expresarse políticamente en los grandes medios de comunicación de masas. Es de una mezquindad enorme abandonar ese principio democrático porque el PSOL como tiene parlamentarios no será alcanzado.


Daniel Matos

Nacido en Montes Claros, Minas Gerais, Brasil. Dirigente del Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) de Brasil, reside desde 2015 en Argentina colaborando con la dirección del PTS. Miembro del consejo editorial de Esquerda Diário y de la revista Estrategia Internacional. Coautor del libro Questao negra. Marxismo e classe operaria no Brasil, Ediciones Iskra, 2013.