Los sindicatos cerraron sin consulta a nivel nacional, un salario de miseria donde el inicial llega a 23 mil pesos más una cifra no remunerativa, cuando la canasta básica está en 62 mil pesos. Quieren acostumbrarnos a trabajar “quemados” dos o tres turnos para llegar a cubrir las necesidades. Nuevamente el sindicato mayoritario UTE y Ademys sesionan y debaten en días distintos. Larreta se beneficia.

Federico Puy Docente | Secretario de Prensa Ademys

Marilina Arias Docente CABA Miembro del Consejo Directivo de Ademys
Jueves 27 de febrero de 2020 09:42
En una paritaria exprés los sindicatos nacionales Ctera, Uda, Cea, Amet y Sadop, no consultaron a ningún docente en todo el país y cerraron un acuerdo por debajo de la inflación.
En concreto, el piso salarial que hasta hoy estaba en 20.250 pesos, pasará a 23 mil. A partir de esta “negociación”, luego las provincias negociarán con sus sindicatos, a unos pocos días del comienzo de clases.
Desde Nación aportarán, además, cuatro sumas fijas de 1.210 pesos por única vez. Una en marzo, una en abril, una en mayo y otra en junio. En total, 4.840 pesos solo para las provincias que están debajo del mínimo.
Donde no hubo novedades es en el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), el único componente del salario que paga todos los meses Nación. El FONID está congelado desde 2016 en 1.210 pesos. Hay que rechazar este acuerdo entre conducciones sindicales y el gobierno.
Las conducciones entregaron la cláusula gatillo que es la única que le permite como resguardo a los y las trabajadoras ganar a la inflación. Lo que no dicen los medios que provincias como Chubut y Santa Cruz, ambas gobernadas por el peronismo, van a uno inicio de clases. Trotta propone salarios de pobreza, respondiendo a los requerimientos del FMI.
Necesitamos recuperar todo lo perdido con Macri
Nuestro salario perdió entre un 30, 40 o 50 por ciento (según informes de sindicatos provinciales) de poder adquisitivo, mientras que las grandes patronales amasaron fortunas. Las familias de nuestros chicos se quedaron sin trabajo, o hacen changas en forma precarizada y no llegan a fin de mes, no tienen vacantes en la escuela pública.
La canasta básica familiar según el propio Indec está en $62 mil pesos y los alimentos aumentaron en enero un 4,7% y va a seguir subiendo porque anuncian nuevos tarifazos. Estas tarifas que tanto afectan a nuestros pibes y sus familias, que muchas veces el único plato de comida caliente que comen es en la escuela, porque prender una hornalla es un lujo.
El gobierno y las conducciones nos piden que más seamos solidarios con los menos tienen. Nos dicen que este acuerdo nacional “tiende a reducir la brecha salarial”. Los docentes trabajamos todos los días con las familias que vemos cómo ingresan en la más absoluta pobreza, sabemos de qué se trata, no nos las tienen que contar.
Somos solidarios todos los días poniendo de nuestros bolsillos para material didáctico o ropa y zapatillas cuando una mamá nos cuenta porque no manda a sus hijos al colegio ¿Por qué a los que más ganaron con la era de Mauricio Macri no se les pide absolutamente nada?, es más, en algunos casos le dieron nuevos beneficios como a las petroleras y mineras.
Miremos sino las fabulosas ganancias de los Bancos privados, solo en 2019 - $ 262.332 millones. Es decir, un 166% más que en 2018. Pero en cambio con nuestros viejos y viejas, el ajuste empieza a partir de una módica jubilación $ 16.200, para alguien que laburo años y años. Y a los trabajadores se les pide mesura ¿Por qué no ajustan a los bancos, petroleras, grandes empresarios del campo?
En la Ciudad seguimos teniendo problemas de vacantes que hacen a la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje, combina chicos y chicas sin poder ir a la escuela, aulas súper pobladas, traslados de chicos a una gran distancia y docentes que tienen que trabajar en estas condiciones.
Todo un combo de precarización. Además se encontró asbesto en las escuelas al igual que el Subte. En una Ciudad, como tantas veces decimos, de las más ricas de América Latina. Sumado al conflicto de los capacitadores y los curriculares.
Desde la Lista Marrón, exigimos a CTERA un paro y plan de lucha nacional pare recuperar todo lo perdido en los cuatro años de gobierno de Macri, y toda la solidaridad con las provincias en conflicto como Chubut, Santa Cruz, Misiones y Tucumán, para no dejar aisladas las luchas.
¿Cómo se gana la unidad?
La conducción de UTE pospuso el plenario de delegados para el día viernes. Es decir no quiere consultar a ningún docente sobre el acuerdo nacional ni sobre la propuesta que hoy jueves hará el gobierno de la Ciudad.
Una resolución entre cuatro paredes. En cambio Ademys lanzó una convocatoria para el día de hoy con una carta pública pidiendo una “asamblea unificada”. Si bien compartimos la política de llamar a UTE a realizar plenarios comunes, ya es parte del folclore de los días antes del inicio de clases.
¿Cómo se gana la unidad? Seguimos teniendo más de 17 sindicatos docentes en la Ciudad, es una gran política de cualquier gobierno y burocracia. Divide y reinarás. ¿Pero qué pasaría si se impulsara asambleas por escuela, por distrito y de abajo para arriba se vaya definiendo que necesitamos para mejorar la educación y nuestros salarios? ¡Con mandatos de base, delegados revocables, delegados democráticos! ¿Tanto miedo le tienen a consultar a las bases?
No podemos llevar todos los mandatos y los compañeros y compañeras que se reunirán en Ademys, a al plenario de UTE y exigir la unidad? Solo un proceso de deliberación permanente desde abajo desde cada escuela, con fuertes asambleas de distrito junto a las familias y estudiantes, con esa fuerza se puede imponer a las conducciones otra política.
Esto en perspectiva de construir un sindicato único de trabajadores y trabajadoras de la educación, junto a los compañeros y compañeras auxiliares, estudiantes y familias, para pelear por otros valores en la educación.
La deuda es con los pibes y la educación
Con respecto a la crisis que dejó Macri y la deuda hay que tomar decisiones fuertes, como planteó nuestro compañero Nicolás del Caño y el Frente de Izquierda en campaña. Desconociendo esta deuda el país se ahorraría millones y millones, que como ya se demostró es ilegal, ilegítima y fraudulenta. Es falsa la idea de que se podía cumplir la deuda y frenar el ajuste.
Mientras se negocie para pagar, la contrapartida va a ser una política que haga caer los costos sobre sectores de la clase trabajadora y el pueblo, nunca sobre los banqueros. Aunque lo quieran tapar con discursos de "solidaridad".
Hay que hacer un gran ahorro nacional desconociendo soberanamente la deuda y volcando esas decenas de miles de millones de dólares a servicio de las necesidades del pueblo trabajador. Es lo contrario a subordinarse a los dictados del FMI y los buitres como está haciendo Alberto.
Por eso la tarea, tenemos que asumirla en conjunto trabajadores, estudiantes, familias jubilados movilizándonos e imponer en las calles otro programa, otra política al servicio de las mayorías. Esa es la solidaridad que tenemos que desarrollar, pelear juntos por nuestros intereses.
Para evitar la crisis y un posible “default”, se hace necesario desconocer la deuda no pagarla y nacionalizar la banca para que no fuguen los capitales, los mismos que se beneficiaron de la deuda, ya que los grandes bancos privados y todo el sistema está organizado no para proteger a los pequeños ahorristas (cómo vimos en 2001), sino para proteger a los mismos ricos que toman deuda fraudulenta y cada vez que las cosas se ponen feas la fugan al exterior.
El país recaudaría nacionalizando el comercio exterior, hoy en manos de las cerealeras y otras patronales agrarias, y seguramente con estas medidas habría decenas de millones de dólares por año para bajar las tarifas.
Y nacionalizar el sistema energético para no quedar atrasados tecnológicamente y hacer un plan de obras públicas para construir un millón de viviendas, hospitales, escuelas, pagar a los jubilados la canasta básica, entre otras medidas de emergencia. Sólo una nacionalización de la banca y de las grandes empresas estratégicas podrá crear empleo y superar la pobreza.
En la Ciudad somos 60 mil de docentes de pública y privada y de todos los niveles. Hay más de 800 escuelas. Estamos en todos los barrios. Miren la fuerza y la extensión que tenemos y el lugar que ocupamos.
Somos parte, como trabajadores de la educación, del conjunto de la clase trabajadora en Argentina y en la Ciudad, que van desde los que abren las escuelas, los que construyen casas, trabajan en las fábricas y comercios, y los que manejan el subte, los trenes y los colectivos. Nosotros trabajamos con los hijos e hijas de toda esta clase trabajadora.
Los sindicatos como CTERA y UTE tienen que tomar en sus manos estas problemáticas y convocar a movilizar con una fuerte campaña ¡La deuda es con el pueblo! partiendo de la necesidad de no pagar esta estafa y explicando por ejemplo, que si se elige pagar a los bonistas y arreglar con el FMI, las primeras en golpear serán nuestras escuelas.
En este marco es que también nos preparamos para este 8 y 9 de marzo salir a las calles exigiendo un paro a las centrales y conducciones sindicales para poner de relieve que las mujeres trabajadoras somos las que pagamos doblemente las consecuencias de la crisis y seguimos peleando por nuestro derecho a decidir y la separación de la iglesia y el estado.
Los docentes del PTS en el Frente de Izquierda Unidad, desde la Corriente Nacional 9 de Abril, con presencia en decenas provincias, somos socialistas y peleamos día a día contra la clase social de los especuladores y los ricos, por ellos defendemos nuestro salario, enfrentamos tarifazos y ajustes a jubilados y el pueblo.
Los dueños de la Argentina son duros contra el pueblo trabajador, pero cobardes frente al FMI y a los grandes acreedores. Sólo una gran fuerza de trabajadores y trabajadoras puede movilizar a todo el pueblo, conquistar un gobierno de las y los trabajadores que no se agache ante los poderosos para frenar décadas y décadas de decadencia nacional.

Federico Puy
Docente | Secretario de Prensa Ademys