lid bot

Tucumán. Efecto Milei: Jaldo y Chahla arrancan su gestión con tarifazos, despidos y ajuste salarial

La gestión de Jaldo en la provincia y la de la intendenta de la capital inicia con un fuerte ajuste fiscal, tarifazo al transporte y despidos en la planta del Estado. Hay que empezar a organizar desde ahora la resistencia.

Miércoles 6 de diciembre de 2023 21:26

En las tres semanas que separan la derrota electoral de Unión por la Patria y la asunción a la presidencia de Javier Milei, el peronismo tucumano se aggiornó al programa libertario de ajuste fiscal, despidos y beneficios para las grandes patronales de la provincia. La primera medida anunciada fue un recorte de 220.000 millones de pesos en el presupuesto del 2024, con una reducción de casi 1400 puestos en la planta permanente estatales provinciales y de 1700 de la planta de la capital. En el caso del municipio, se trata de un ajuste muy grande si tenemos en cuenta que la comuna tiene 6700 empleados en total.

Aunque el gobierno intenta justificar el ataque como un “ajuste de cuentas” con Alfaro para limpiar a los “ñoquis” del Estado, lo cierto es que en la volteada caen también trabajadores municipales precarizados durante años y que recién este año fueron nombrados a la planta permanente. Lo mismo ocurre con las adscripciones que dieron de baja por decreto: si se aplica a rajatabla, miles de docentes reemplazantes podrían perder sus trabajos.

Esta misma semana, la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante de la capital dio dictamen para votar un nuevo tarifazo al transporte de pasajeros. El boleto mínimo pasará a costar 230 pesos, esto es, un aumento de 174% en lo que va del año, muy por encima de la inflación interanual que el Indec estima en 143%. De esta manera, una persona que toma 4 colectivos por día para ir a trabajar, dentro de la capital, gastará cerca de 22.000 pesos por mes solamente en pasajes. Este jueves el aumento sería refrendado por peronistas, radicales y bussistas, ubicando al boleto de la provincia entre los más caros del país.

También esta semana se dio a conocer el resultado de las negociaciones paritarias del gobierno provincial con los gremios estatales: apenas una suma fija no remunerativa de 40.000 pesos en diciembre y enero. “Haremos la oferta que estamos dispuestos y que podemos cumplir en cuanto a la actualización salarial”, sostuvo Regino Amado, secretario de Gobierno de la provincia. El primero en aceptar este ajuste salarial fue Hugo Brito, al frente de ATEP, el principal gremio docente. Recordemos que el salario inicial de una maestra de grado fue de 238.000 pesos y el salario de una profesora con 24 años de antigüedad apenas alcanzó los 263.000 pesos por cargo para el mes de octubre. El acuerdo paritario deja al salario docente muy por debajo de la canasta de pobreza (345.000 pesos) y perdiendo por goleada contra la inflación.

El ajuste en la Educación se viene aplicando hace años, por eso más de la mitad de los establecimientos educativos tienen problemas de infraestructura: techos que se caen, escuelas que se inundan, falta de agua en los baños, etc. Lo mismo aplica para la Salud y los hospitales.

¿"No hay plata"?... la tienen los empresarios

“No hay plata”, es el santo y seña de Milei y, ahora también, de Jaldo y compañía. Pero esta máxima no se aplica para todos por igual. En esta misma semana se prorrogó la “Emergencia agropecuaria”, una ley provincial que beneficia directamente a las grandes exportadoras del citrus con la alícuota cero en ingresos brutos para la producción primaria.

Hasta septiembre, la industria citrícola de Tucumán exportó 111 millones de dólares en fruta fresca. Si se les aplicaba una alícuota del 5%, la provincia podría haber recaudado 3.000 millones de pesos. Pero el gobierno elige subsidiarlos. Los grandes empresarios del citrus aseguran estar atravesando la peor crisis de su historia. Sin embargo, en 2022 la empresa Citrusvil tuvo ganancias netas por más de 15.000 millones de pesos.

Las patronales azucareras aumentaron los precios del azúcar a niveles estratosféricos. En apenas un año, la bolsa de 50 kilos pasó de 6.800 a 16.400 pesos, esto es, un aumento de 320%. Estos empresarios encuentran en el gobierno provincial un lobbista para gestionar el aumento del corte de bioetanol en naftas, para hacer campaña contra medidas sanitarias como la ley del “etiquetado frontal”, y también para leyes como la “Emergencia agrícola”, que garantiza el diferimiento en el pago del Impuesto Inmobiliario en inmuebles afectados a la caña de azúcar.

Otra de las emergencias que rige para las patronales es la “Emergencia en Transporte”, que habilita al Poder Ejecutivo provincial a girar subsidios a las empresas nucleadas en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat). Aunque la información sobre los subsidios es opaca, el propio vocero de la entidad, Jorge Berretta, aseguraba en septiembre que las patronales del sector recibían 1.500 millones de pesos por mes en subsidios nacionales y provinciales. Con esa suma cubren la totalidad de la planilla salarial ¿Alguien escuchó hablar de ‘empresariado ñoqui’ o ‘planeros’ para referirse a estos verdaderos parásitos, que sostienen su negocio con los recursos del Estado, mientras se embolsan la facturación de un servicio carísimo sin poner un peso en mejorar la calidad del servicio?.

Coordinar las luchas y organizar la resistencia contra el ajuste

El gobierno que está a punto de asumir anticipa un ajuste mucho más duro, con tarifazos, despidos, privatizaciones y rebaja salarial. Hacia las provincias ya anticiparon que se cortará la obra pública, con impacto directo en el empleo. Los recursos de las coparticipación seguirán en baja producto de la crisis y el recorte de impuesto para los ricos que promete Milei. La derogación del “Pacto Fiscal” dispuesta por Jaldo apunta a distribuir el costo político del ajuste con los municipios.

Para lo que se viene tenemos que empezar desde ahora a organizar la resistencia, uniendo las fuerzas de cada sector en lucha y poniendo en pie instancias de coordinación de trabajadores ocupados y desocupados, exigiendo a las burocracias sindicales y estudiantiles que rompan la tregua con el gobierno y el inmovilismo. Sindicatos recuperados como Adiunt, podrían ponerse a la cabeza de esta tarea necesaria y urgente.

El movimiento de mujeres, que ha sabido conquistar con la movilización importantes derechos como el aborto legal, está llamado también a recuperar las calles frente a un gobierno que amenaza con tomar revancha. El próximo 16 de diciembre, la agrupación de mujeres Pan y Rosas realizará un encuentro para discutir cómo organizar la resistencia en las calles, pero también en cada lugar de trabajo y estudio.