Ayer la Madre de Plaza de Mayo publicó una carta abierta a la expresidenta, que leyó por radio con tono emotivo. ¿Un mensaje para que CFK intente “poner orden” en el peronismo?

Daniel Satur @saturnetroc
Jueves 11 de febrero de 2016
“Queridísima Cristina: antes de hacer esta carta abierta pensé mucho, escuché muchas voces, miré noticieros, leí, leí, leí. Todo lo que hacía terminaba en vos. A veces te veía como un gigante defendiéndonos, a veces sentía que nos necesitabas”. Así comienza la “Carta de Hebe a Cristina”, fechada ayer, firmada por la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y publicada en el sitio web de la institución.
El texto de por sí transmite emotividad y está cargado de adoraciones. Bonafini le dice a la expresidenta que “esta carta la hago pública para que la recibas en nombre de los miles que me llaman, que me ven en los actos y en nombre de todos los que te amamos. Te digo, querida Cristina, no es que te queremos ahora porque lo que pasa es horrible y terrible, siempre te necesitamos tanto. Sos nuestra legítima conductora, la única que nos comprendió y nos dio todo. A mis 87 años me diste felicidad de ver una patria libre y soberana con niños alegres y educados, con jóvenes llenando universidades y abuelos protegidos”.
El texto, nada extenso, finaliza con la despedida de Hebe “acariciando tus cabellos, apretando tus manos entre las mías y abrazando con fuerza tu pequeño cuerpo. Segura de que te acompañaremos en la próxima victoria”.
Los motivos de Hebe
Previamente a ser subida a la página de Madres, Hebe leyó la carta abierta en el programa Secreto de sumario de Radio del Plata. En conversación con Claudio Villarruel y Romina Calderaro la referente kirchnerista dio algunos pormenores de las motivaciones de la publicación.
Consultada sobre si ha tenido comunicación con Cristina en estos meses, dijo que no. “No la quiero molestar -explicó-. Es como romper su descanso, sus ganas de estar con su familia, sus nietos que ella ama tanto. Me parece que hay que respetar esos tiempos, que no se los dimos en todos los años. Le exigimos tanto que no tenía tiempo ni de verlos. Yo espero que pronto venga y estemos con ella”.
Ante la pregunta sobre qué va a pasar el 24 de marzo, cuando se cumplan 40 años del golpe genocida de 1976, Bonafini respondió que “todo el pueblo hará una marcha, una concentración”. Sin embargo eludió cualquier precisión sobre quiénes deberían convocar a esa movilización. “¿Te acordás que el año pasado nos concentramos sin que nadie convocara, para abrazarnos, para besarnos, para querernos?”, preguntó ella en referencia a alguna movilización que no especificó. Y enseguida planteó que este año “tenemos que abrazarnos más, estar más juntos y comprometernos a seguir luchando. Para que nos dejen algo de lo que se están llevando, de lo que están deshaciendo, destruyendo”.
Crisis de conducción
Adentrándose en la interpretación que deja la carta abierta, a Hebe le preguntaron desde el estudio “¿qué es lo que está faltando entre lo inorgánico, que da vueltas, la gente que reclama, y lo orgánico que debería ser una posición política ya individualizada en alguna persona que reclame públicamente?”.
Bonafini respondió que “ya hace rato que hace falta. Vos ves a los políticos que votamos para que ocupen cargos y para que estén a la altura de lo que deberían haber estado. Y hasta ahora han hablado siempre los mismos dos o tres, a lo sumo cuatro, y basta, no escuchás más a nadie. Yo creo que hacen falta otras voces que nos den seguridad de que están para lo que los pusimos, para lo que los elegimos y no que se van pasando, van saltando el alambrado como las obejas, o como los corderos, o como los cornudos”. Obviamente se refiere a Diego Bossio y varios kirchneristas más que se han distanciado del kirchnerismo por estos días.
Entonces le preguntaron a Hebe si, ya con dos meses de gobierno de Macri, no da la sensación de que ocurre todo muy pasivamente para la población.
“La población está muy desarticulada, muy desarmada, no sabe qué hacer. Si vos no tenés una conducción...”, reflexionó. Y agregó que “Cristina dijo que lo ponía todo en nuestras manos, pero es demasiado fuerte que te echan del trabajo. Cada uno que tiene un trabajo chiquitito lo quiere coservar, no quiere ni hablar, no quiere salir, no quiere comprometerse, no quiere decir más nada. Porque tiene miedo de perder lo que ya no tiene. Porque no está formada la gente para eso”.
Los miedos de Hebe
Vaticinando un futuro sombrío, donde la lucha de la clase trabajadora y de los sectores populares contra el ajuste de Macri resultaría casi imposible, Bonafini hizo una definición temeraria. “Esto es igual que el 55, es igual que la dictadura. A mí me dicen que no sea exagerada, pero no. Ahora los desaparecidos son los que están desocupados. Esos son los desaparecidos del sistema. Los nuestros no aparecieron más y éstos no se sabe dónde van a ir a parar. Va a haber gente que se va a suicidar. Va a pasar de todo en nuestra patria, desgraciadamente. Porque ellos vienen con mucho odio, con mucha bronca y no les importa nada de nada ni de nadie. Ellos tienen que cumplir con lo que le prometieron a Magnetto y a los yanquis y van a cumplir”.
Como “ejemplo” del desastre que se viene, Hebe habló de su propia organización. “Ellos tienen muchas formas de sacarte todo. No te dan ningún subsidio. Como ahora que nos cortaron todo y no tenemos ni para pagar la luz. Estamos haciendo sobres para vender, con revistas, con cosas. Vamos de un lado a otro, llevamos, vendemos, traemos... Y vendemos tortas. Y somos capaces de hacer muchas cosas”.
“Como en los viejos tiempos”, dijo la periodista.
“Sí. No hay que tenerle miedo a la lucha”, respondió.
Por último le consultaron si la frase “sos nuestra legítima conductora” de la carta abierta significa que le está pidiendo a Cristina que, de alguna manera, “baje” y vuelva a conducir al kirchnerismo.
“No. Porque ella lo va a ser siempre. Es como Evita, o como Péron, o como Néstor. Son para siempre”, sentenció.
Los verdaderos motivos de Hebe
Tras haber dejado el gobierno en diciembre, Cristina prácticamente no intervino en la vida política nacional. Sólo unos pocos mensajes por Facebook o Twitter y pequeños videos caseros con reflexiones generales. Pero en ninguna intervención pública habló, por ejemplo, de la persecusión y el encarcelamiento de Milagro Sala. Mucho menos se expresó con proundidad sobre el ajuste en curso. Como ya se analizó en este diario, “CFK no será parte de la resistencia”.
Y por si fuera poco, esa ausencia de la “jefa” se da nada en medio de una grave crisis del kirchnerismo, donde cada día algún nuevo legislador, exfuncionario o referente de peso de esa corriente abandona las banderas que enarbolaba hasta entonces y se pasa al campo del “verdadero peronismo”.
En este contexto, la carta abierta de Hebe de Bonafini resulta un llamado algo desesperado (el primero de una lista, quizás) de quienes conforman el núcleo de referentes políticos y sociales más incondicionalmente alineados con la expresidenta.
Pero la expresidenta, por el momento, sigue sin dar señales en medio de una más que movida situación política y económica. ¿Habrá al menos una respuesta desde El Calafate, siquiera de 140 caracteres, que siquiera pueda tranquilizar y esperanzar a Hebe? Se verá.

Daniel Satur
Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) | IG @saturdaniel X @saturnetroc