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Red Internacional
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Cuarentena. El drama de los varados en el país: “Nadie se hace cargo de nosotros”

Miles de trabajadoras y trabajadores que se encontraban fuera de sus ciudades cuando comenzó la cuarentena a raíz de la pandemia por el covid-19, siguen sin poder regresar a sus hogares y sin respuesta por parte del Estado. Compartimos algunos testimonios.

Lunes 20 de abril de 2020 14:36

Imágen: Diario El Sol

Desde que el 20 de marzo Alberto Fernández, decreto mediante, instó a la población al “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, una parte importante de quienes no se encontraban en sus ciudades por diversos motivos como viajes por trabajo, visita a familiares, tramites o vacaciones, fueron privados de poder regresar.

Al no darles una respuesta, se los confinó a quedarse en los lugares en donde estaban, muchos alquilados, y a subsistir como puedan, sin importar si pierden el trabajo, si son grupos de riesgo o personas medicadas que se están quedando sin su tratamiento.

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Pasaron los días y la respuesta sólo fue “deben quedarse a hacer la cuarentena en el lugar en donde están”. Muchos y muchas debieron seguir gastando dinero en alquileres, y otros prácticamente se quedaron sin un lugar donde quedarse y están durmiendo en carpas en casas de vecinos de la zona. La izquierda diario recogió sus testimonios.

“La impotencia es tremenda”

Milagros vive en el GBA y tiene a su mamá Dora varada en Tucumán. Es diabética, tiene problemas neurológicos y de presión arterial. No puede ponerse nerviosa porque puede provocarle parálisis facial y de medio cuerpo. Está en casa de familiares pero ya no tiene dinero y se descompensó por la desesperación de querer volver. “Los gendarmes le dijeron que con esto del coronavirus no podían hacer nada y que no había nadie para ayudarla”, contó. “Para ir al hospital cuando se descompensó tuvo que caminar y tomar un colectivo porque no tenía dinero para pagar un remis”.

“Estamos casi sin dinero para el alojamiento y la comida”

Raúl y Yanina están varadxs en San Luis y viven en Moreno. Debían volver el 26 de marzo. Pasó casi un mes. Están alquilando, y le bajaron el alquiler que inicialmente era de $1800 a $500. Pero además tienen que gastar para subsistir. Además Raúl toma medicación diaria y ya se le terminó, porque llevó sólo para 15 días. “Mi novia tenía que volver el 30 de marzo al trabajo, no sabemos si la despidieron. Intentó comunicarse y no le dijeron nada, ni bola le dieron. Todo esto es desesperante” contó Raúl.

“Se pasan la pelota y nadie se hace cargo de nosotros”

Estefanía vive en Tigre y fue a San Bernardo con sus dos hijos a pasar el cumpleaños de uno de ellos. “Vinimos con la plata justa para una semana y con ropa de verano y nos están empezando a agarrar los días fríos”, contó. Además mencionó el hecho de que ninguno de los dos municipios se quiere hacer cargo de la situación: “se lavan las manos y nadie se ocupa de nosotros”. Su marido se quedó en Tigre porque tenía que trabajar, pero como se dedica a la instalación y reparación de aires acondicionados no está teniendo ingresos : “Si no trabaja no cobra, y tampoco le corresponden los $10 mil del bono de ANSES”.

“No sé cómo volver”

Romina viajó a Santa Cruz para trabajar en una minera. Es técnica en Seguridad e Higiene y vive en Tucumán. “Cuando se decretó la cuarentena bloquearon los accesos para poder llegar a Chubut y los vuelos y micros de larga distancia. Me estoy quedando sin medios. Creo que la solución es que el gobierno reactive de nuevo los vuelos sino no sé cómo volver”, contó. “Además soy monotributista, si no trabajo no cobro. Por eso prefiero volver a casa y ver si cuando todo esto pase consigo algo allá, cerca de casa”.

“No consigo los permisos, nadie te atiende”

Paula es aeronáutica, vive en el GBA y está varada en Mina Clavero, Córdoba. “Yo tendría que haberme presentado a trabajar el 26 de marzo. Aún no sé si la empresa donde trabajo me dio la licencia o no. No sé si voy a cobrar el próximo sueldo”. Ella denuncia además que muchas empresas están rebajando salarios debido a la cuarentena y al cierre de fronteras, ya que prácticamente no hay vuelos. También hizo referencia al permiso que se habilitó el último sábado: “funcionó un par de horas. Quedamos miles afuera porque no lo pudimos sacar”.

¿Regresar a casa?

El viernes a la noche, el Ministerio de Transporte informó con bombos y platillos que iba a habilitar un permiso para que lxs varadxs pudieran volver a sus casas con sus vehículos propios o para que alguien los vaya a buscar, también con un vehículo propio, desde el sábado 18 al martes 21 inclusive. Tuvo enormes falencias: no sólo no se dio respuesta a los que no tienen vehículo sino que la página para llenar el formulario y sacar el certificado estuvo sólo un par de horas activa. Después dejó un mensaje que decía que “la totalidad de los permisos para el día de hoy ya han sido emitidos”, por lo que mucha gente no logró acceder.

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Además, de las personas que sacaron el permiso, muchas denunciaron que aun así tuvieron inconvenientes para circular, ya que algunas provincias sacaron reglamentaciones propias que contradecían las del decreto para “regresar a casa”, lo cual provocó que no pudieran ingresar.

Hasta el momento, nadie ha dado precisiones sobre estas contradicciones con las provincias ni si volverán a habilitar la página para obtener más permisos. En la mayoría de los casos, quienes han podido regresar, es porque se han organizado y armado grupos de whatsapp o facebook, han movido cielo y tierra y han conseguido un micro.

¿Qué hay que hacer?

El Estado debe dar respuestas inmediatamente porque la gente no puede esperar más. Arbitrar los medios necesarios para que todos y todas puedan volver a sus casas, ofreciendo transporte en ómnibus, o vuelos, con las medidas de seguridad e higiene necesarias para regresar a sus hogares sin costo. Hacerse cargo también de los costos extras que tuvieron que afrontar las trabajadoras y trabajadores (y hasta endeudarse) por su permanencia involuntaria fuera del hogar. Además, garantizar que las y los trabajadores que aún no han podido presentarse a sus puestos de trabajo por esta situación no sufran despidos ni descuentos, en el marco de una prohibición general de despidos y rebajas salariales.

Si estás sufriendo una situación como esta, comunícate con La Izquierda Diario para visibilizar tu denuncia y organizarte.