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Editorial. El “fenómeno Milei” y esa famosa CGT

El acto mínimo de la central obrera y la verdadera fuerza de los trabajadores y trabajadoras. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que ese emite los jueves de 22 a 24 h por Radio Con Vos, 89.9.

Fernando Rosso

Fernando Rosso @RossoFer

Jueves 4 de mayo de 2023 23:19

  •  En la última entrega del newsletter Del Otro Lado, que envié ayer miércoles bajo el título La derecha y la hegemonía imposible , intentaba dar respuesta a algunos interrogantes que me hicieron varias personas en este tiempo en torno a cómo explicar lo que llaman el “fenómeno Millei”.

  •  En esa entrega hablaba de varios aspectos que —creo— explican un fenómeno contradictorio que podía expresar desencanto, desilusión, incluso bronca, pero no rebeldía. También destacaba que entre sus propios adherentes existen contradicciones ideológicas en relación a los postulados que el mismo Milei pregona. Y también decía que había que tener en cuenta a muchos de sus promotores en el mundo empresario (los que lo llevaron al Coloquio de IDEA, al hotel Llao Llao en Bariloche o la Rural) o en el universo político: quienes en el peronismo le dieron aire porque, presuntamente, le sacaba votos a Juntos por el Cambio.
  •  Pero en relación a la cuestión de la “rebeldía”, decía provocativamente que la rebeldía no se volvió de derecha, en todo caso Milei puede ser el producto de la ausencia de rebeldía o de la contención de eventuales manifestaciones rebeldes.
  •  Bueno, en paralelo tuvo lugar el acto que la CGT convocó el 2 de mayo en la cancha de Defensores de Belgrano. Un acto que en cierta medida confirmaba lo que decía. Tanto el documento que se leyó como los discursos de los oradores —Carlos Acuña y Héctor Daer– llamaron a “un gran consenso” en momentos en los que, por lo menos desde hace cinco años, viene produciéndose un saqueo al salario de trabajadores y trabajadoras. Destacaron que, frente a la corrida contra el peso de la semana pasada, la CGT salió a “respaldar las políticas que puedan contener la corrida”, esto es, la intervención del Banco Central. Hablaron de rediscutir el acuerdo con el Fondo Monetario y dejaron en evidencia su respaldo a la candidatura de Sergio Massa que había sido invitado; no fue, aunque luego difundieron un saludo que envió al acto. Se mostraron como posibles agentes de una reforma laboral “razonable” como contraparte de una reducción de la jornada laboral. Conversaciones parecidas habrían tenido con Horacio Rodríguez Larreta en una reunión semisecreta.
  •  Esto me condujo a una reflexión que está en el centro del libro que publiqué el año pasado —La hegemonía imposible— y que es en torno a cuál es la fuerza real de los trabajadores y trabajadoras en la Argentina y la “subrepresentación” de esa fuerza en la vida social y política del país.
  •  A ver, en la Argentina existen alrededor de 4.000 sindicatos, tomando a trazo grueso los números de los últimos años. A fines del 2022, los trabajadores formales habían alcanzado los 13 millones, a los que hay que sumar los informales. Se firman entre 1.200 y 1.500 convenios colectivos por año. Además, existen lo que el sociólogo Juan Carlos Torre denominó “los pobres en movimiento”, es decir, los trabajadores y trabajadoras que se quedaron fuera del mercado formal y que sin embargo construyeron distinto tipo de organizaciones a las que llaman “organizaciones sociales” o “de la economía popular”, pero que en el fondo son organizaciones de trabajadores y trabajadoras informales o directamente desocupados. Como dice un amigo: en la Argentina tirás una semilla y nace alguna organización.
  •  En algunos casos, entre las organizaciones gremiales, hablamos de sindicatos estratégicos: camioneros, petroleros, transporte.
  •  Bueno, Ahí habita o reside una fuerza que podría pesar con mucha más fuerza en la escena nacional y que sin embargo, en un sentido amplio está “subrepresentada”, pero no por una cuestión de retroceso en su gravitación social, sino por decisiones políticas de sus dirigentes. Quienes dicen representar esa fuerza, la conducen hacia objetivos como los que se plantearon el acto de la CGT: cuestiones tan entusiasmantes como respaldar al Banco Central, llamar un “consenso” o hacerle la campaña a Massa.
  •  He leído múltiples análisis o interpretaciones interesantes en torno al “fenómeno Milei”: que es una expresión de los cambios sociológicos que afectan en la clase trabajadora, el surgimiento en algunas ramas de un nuevo tipo de trabajador o trabajadora, como los que trabajan en las aplicaciones o en las plataformas y están aislados, individualizados y apartados de todo el resto de sus compañeros y compañeras; otros que hablan de los desplazamientos hacia la derecha en el terreno ideológico o en los modos de pensar, cuestiones todas que se pueden discutir por lo que decía más arriba de las personas que lo podrían votar, pero tiene valores distintos.
  •  El punto que yo no alcanzo a entender es cómo se puede analizar el fenómeno haciendo abstracción de la ausencia de una voz propia y activa de los trabajadores y trabajadoras en la vida política del país. Leía un análisis muy sugerente por estos días que decía que así el macrismo podía pensarse como la expresión política de la rebelión del 2008 de los patrones del campo y de las clases medias altas que los acompañaron en las ciudades, Milei podría ser hijo de esas movilizaciones callejeras que en la pandemia salieron a reclamar “libertad” cuando regía la cuarentena y a correr por derecha al gobierno. Es decir, expresiones políticas de fenómenos callejeros.
  •  Pensando con la misma lógica, creo que también es el producto de la “subrepresentación” de esa mayoría social a la que Milei quiere despojar de derechos o de la ausencia callejera de ese sector social. Para plantearlo gráficamente: ¿Qué quedaría del “fenómeno Milei” si se pusiera en movimiento el grueso de esa clase trabajadora y sus aliados en los “movimientos sociales” para, en primer lugar, reclamar por su salario y defender sus conquistas?
  •  La política es relacional: la fuerza de uno está en estrecha relación la que expresan (o dejan de expresar) los otros. Con esto no quiero obturar del debate que tiene tan entretenido a todo el mundo sobre “el fenómeno Milei”, sino tratar de delimitar sus reales dimensiones y, sobre todo, visibilizar al “otro fenómeno” que puede enfrentarlo real y efectivamente.


  • Fernando Rosso

    Periodista. Editor y columnista político en La Izquierda Diario. Colabora en revistas y publicaciones nacionales con artículos sobre la realidad política y social. Conduce el programa radial “El Círculo Rojo” que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos 89.9.

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