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Red Internacional
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Rosario. "El gatillo fácil también es inseguridad"

La agrupación No Pasarán del Normal 3 se expresó con disconformidad, con respecto a la marcha realizada la semana pasada donde la institución levantó las clases y llamó a movilizar.

Martes 30 de agosto de 2016

Foti: Correpi

El jueves, en el marco de la movilización que se realizó en Rosario reclamando “seguridad”, las y los estudiantes del instituto terciario Normal Nº 3 recibieron un mail institucional donde se comunicaba a toda la comunidad educativa que la institución adhería a la marcha por “pedido de justicia y seguridad”, invitando a todos a participar de la misma. Ante esta situación, desde La Izquierda Diario nos contactamos con algunas estudiantes de la institución para que comenten que les generó haber recibido tal invitación:

Guaglen, militante del PTS y de la agrupación No pasarán, expresó: “Creemos que fue un error haber invitado a este tipo de marchas que reclaman mayor ’seguridad’. Sabemos que el bombardeo constante por parte de los medios de comunicación que hablan de ’inseguridad’ buscan instalar la idea de que los culpables de la situación son los jóvenes pobres, lo que contribuye a identificar la delincuencia con los sectores populares y a la implementación de políticas de mano dura y de mayor presencia policial en los barrios de nuestra ciudad, proponiéndolas como solución".

Por su parte Eliana, miembro del No pasarán indicó: "Como estudiantes y futuras docentes nos posicionamos críticamente a esto, ya que no podemos avalar esta estigmatización con la que se culpabiliza a los jóvenes de los sectores populares, que en muchos casos serán nuestros futuros alumnos. Esta condena se suma a que son éstos sectores los que más sufren la inseguridad que provoca la desigualdad social, con hospitales y escuelas públicas que se caen a pedazos, sin posibilidad de acceder a una vivienda digna y con una precarización laboral que provoca que un joven gane menos trabajando en una fábrica, si es que puede conseguir un trabajo, que en un bunker narco. Además de contar con muy pocas posibilidades de acceso a la cultura y el deporte."

A su vez, contaron que durante el primer cuatrimestre llevaron adelante asambleas y movilizaciones en defensa de la educación pública, enfrentando al mismo Estado responsable de perpetuar a miles de jóvenes a tal precarización de la vida, que como respuesta propone (asignando abultados presupuestos) más mano dura por parte de la policía y la nuevamente anunciada llegada de la gendarmería. El Partido Socialista se niega a otorgar mayor presupuesto para educación y el boleto educativo gratuito, pero gasta miles de pesos en militalizar la ciudad.

“Sin embargo, los que trabajamos y vivimos en los barrios sabemos muy bien que es su policía la que organiza el delito organizado, las redes de trata y el narcotráfico. Y que la gendarmería no modificó ni un ápice todo esto, sino que por el contrario, mientras los narcos siguieron actuando con total impunidad, se profundizó la criminalización de la pobreza, y hubo cientos de denuncias de abusos de la Gendarmería contra los jóvenes de las barriadas populares,” relató Eliana, quien menciona conocer a la familia de Nahuel (una de las víctimas por las cuales se movilizaron) y sensibilizarse con su situación, pero lejos está de creer que la llegada de mayor cantidad de policías o gendarmes sea la solución, “creo que más policías en los barrios es más persecución, violencia y hostigamiento para los jóvenes que vivimos en los barrios”, agregó.

La cara más cruel de la militarización son las detenciones policiales arbitrarias, las torturas en comisarías o los miles de casos de gatillo fácil. Según los datos aportados por Correpi, 2778 fueron los asesinados por el aparato represivo estatal y las desapariciones forzadas de personas, durante la década kirchnerista , prácticas que se descargan en forma indiscriminada hacia los sectores pobres. En este sentido Guaglén dijo que recuerdan “casos resonantes de la ciudad como el de Franco Casco, Jonatan Herrera y Pichón Escobar, todos víctimas de la violencia institucional, asesinados en mano de la policía. Lamentablemente en ninguna de las marchas convocadas por estas familias en reclamo de justicia, la institución llamó de tal forma a todo el estudiantado, la docencia y la comunidad que rodea la escuela a movilizarse, cuando incluso hace sólo una semana nos movilizamos para repudiar la liberación de los asesinos de pichón. El gatillo fácil también es inseguridad”

Para finalizar, indicaron: “Frente a este estado de situación, creemos que tanto desde el movimiento estudiantil como desde la docencia debemos analizar críticamente nuestro posicionamiento. Es necesario que denunciemos a los verdaderos responsables de la situación que vive la juventud y el pueblo trabajador y plantearnos diariamente la defensa a los estudiantes contra toda criminalización de la juventud, contra toda estigmatización y segregación. Nuestra lucha por la defensa de la educación pública va también en ese sentido, luchando para una transformación de la educación poniéndola al servicio de los intereses de la clase trabajadora y los sectores populares”.