Alperovich definió su candidatura a senador y planea modificar la ley electoral provincial para evitar competidores y organiza un acto para ratificar su apoyo a Scioli. Por su parte la Convención Provincial de la UCR se reunió para habilitar alianzas con Amaya, el PRO y el Frente Renovador.
Juan Luis Véliz Dirigente de la agrupación Marrón Docente y del PTS-FIT U
Jueves 14 de mayo de 2015
A menos de diez días del cierre de las alianzas electorales para las elecciones provinciales, el tablero electoral comienza a mover sus últimas fichas. La dubitativa candidatura del gobernador José Alperovich finalmente se habría definido por encabezar la lista de senadores nacionales que acompañará a la fórmula presidencial de Daniel Scioli. Esto se confirmaría el día viernes en el acto que realizarán en el Hipódromo y que tendrá como oradores al candidato a gobernador Juan Manzur, a Alperovich y a Scioli. La novedad del acto es que no se prometería la reactivación de los talleres de Tafi Viejo, casi un clásico de todas las campañas electorales de la era kirchnerista. Es que las inundaciones cambiaron la agenda de las promesas electorales y por eso se firmará un compromiso para realizar las otras grandes obras otrora prometidas: dique Potrero del Clavillo y obras sobre los ríos Gastona y Medina.
La posible alianza entre el radical José Cano y el alperovichista disidente Domingo Amaya provocó que el gobernador hiciera trascender un proyecto de reforma electoral para evitar las dobles candidaturas. Busca que las figuras centrales de la oposición tradicional no se postulen también para el senado nacional para enfrentarlo a él o que como candidatos a legisladores provinciales enfrenten a su esposa Beatriz Rojkés.
Esta muestra de debilidad fue bien recibida entre los radicales que en el día de ayer celebraron su Convención Provincial. Allí ratificaron lo que hace meses vienen impulsando: una alianza que incluya a kirchneristas devenidos en massitas, alperovichistas devenidos en opositores, empresarios devenidos en macristas e incluso a algunos radicales. El candidato a vicegobernador por el oficialismo, Osvaldo Jaldo, criticó esta posible alianza como un “engendro”, mientras festejaba el regreso de los ex massistas mellizos Orellana a las filas del oficialismo.
El amayismo es quizás el máximo exponente de los valores radicales y kirchneristas al mismo tiempo. Es que ambos sectores tienen intenciones de lograr un acuerdo con el intendente capitalino y no pareciera molestarles su coqueteo con ambas fracciones. José Cano sueña en tenerlo como compañero de fórmula y entregaría como contraparte la intendencia capitalina a Germán Alfaro. Domingo Amaya no vería mal este acuerdo pero hasta no cerrar prefiere no sacar “los pies del plato” y no se pronuncia sobre el escenario nacional. Es que sabe que en última instancia todavía puede contar con el respaldo del pre-candidato kirchnerista Florencio Randazzo, quien sabe su única posible carta fuerte en Tucumán es la del intendente.
Por último, la otra alianza que aún no definió candidaturas es la del Frente de Izquierda que integramos desde el PTS y el Partido Obrero. Si bien el PO postula a gobernador a Daniel Blanco y el PTS propuso mi candidatura para el mismo cargo, no hay dudas que la discusión se basa sobre un mismo programa político que defendemos desde 2011 y no se esconden intereses económicos o de privilegios. La campaña electoral del Frente de Izquierda, incluida una eventual interna para dirimir candidaturas, estará puesta al servicio de denunciar a la casta política que gobierna para defender los intereses de las grandes patronales.