Con importantes ausencias, tendrá lugar un cónclave de cara a las presidenciales del 2019. Participarán el kirchnerismo, el randazzismo, el PJ dialoguista y el sindicalismo entreguista.
Jueves 8 de febrero de 2018 10:59

El macrismo viene mal en números: diversas encuestas reflejan la caída de su imagen. Diferentes alas del peronismo parecen haber tomado nota de la situación y, de cara a las presidenciales del 2019, comienzan a prefigurar su rosca interna.
A partir de las 14.30, algunos sectores del PJ encabezarán un cónclave en la Universidad Metropolitana (UMET). Sin embargo, algunos brillarán por su ausencia en la foto de esta tarde.
El encuentro fue convocado por el exjefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el presidente del peronismo porteño, Victor Santa María. Sin embargo ya se prefiguran dos grandes ausentes: el massismo y una parte importante del PJ bonaerense.
El bloque de Sergio Massa no asistirá al cónclave peronista, rompiendo así el tan preciado sueño de la unidad. Así lo afirmó en su cuenta de Twitter el diputado nacional del Frente Renovador, Marco Lavagna: "No formamos parte de esta mesa, creemos que en este momento es importante trabajar en los problemas de la gente y es lo que estamos haciendo".
Los que sí darán el presente serán el randazzismo, el kirchnerismo y el ala dialoguista del PJ bonaerense. Además de los organizadores previamente mencionados, resuenan los nombres del "Chino" Navarro (Movimiento Evita); Daniel Menéndez (Barrios de Pie); Daniel Filmus y Agustín Rossi.
Además, participarán dos dirigentes sindicales. Por un lado, el dirigente de la CTA, Hugo Yasky; y por otro, un triunviro de la deslegitimada (y entreguista) CGT, Juan Carlos Schmid. Porque, como aseguró Santa María, "todos tienen que estar".
Mientras el macrismo continúa descargando el ajuste (como demostró con la contrarreforma previsional) y profundizando la represión estatal (como la campaña de gatillo fácil que vienen impulsando desde la Casa Rosada con el caso Chocobar); los dirigentes del movimiento peronista convocan un cónclave no para discutir cómo frenarle la mano al Gobierno, sino para sumergirse en la eterna rosca peronista de cara a las elecciones del 2019.