La provincia de Salta cerró el 2014 con 19 femicidios, miles de denuncia de violencia y un decreto de emergencia. A sólo veinte días del 2015, sigue siendo una provincia protagonista en las noticias por violencia contra las mujeres
Viernes 23 de enero de 2015

El escándalo que protagoniza el intendente Mazzone, de El Bordo todavía genera el repudio de las organizaciones de mujeres y derechos humanos. En su defensa, Mazzone dijo que "las menores estaban en ropa interior porque son pobres y no tienen plata para trajes de baño". Este nefasto personaje fue imputado por corrupción de menores y se pide la intervención del municipio.
Hace tres semanas, Pamela Porcel Choque, de 20 años, está desaparecida. Se dirigía al mercado San Miguel, en busca de trabajo, y hasta el momento no apareció.
En Tartagal, una madre y su hija están desaparecidas y todavía no se difunden sus fotografías ni la edad de las mismas.
Ema Ruiz, de 49 años, sufrió un violento ataque en el que le desfiguraron la cara porque se resistió a ser violada.
En Orán, una mujer de 63 años fue asesinada asesinada por su marido, la policía lo tildó de "crimen pasional".
Este martes se encontró muerta a una joven de 17 años que recibió dos balazos. El arma con la que fue asesinada es de un policía.
Día a día nos vamos enterando de casos de violencia extrema y femicidios que no siempre salen en los medios. Mientras, el gobierno anuncia con bombos y platillos la inversión de 4 millones de pesos en 200 botones antipático que serán manejados por la policía, la apertura de albergues para mujeres victimas de violencia, que serán administrados por la propia Iglesia Católica y más propaganda de prevención.
A través del decreto de emergencia en violencia de género, el gobernador Urtubey espera que las mujeres depositemos nuestras vidas en la policía: la principal garante de la impunidad para el funcionamiento de las redes de trata y prostitución, la misma que no toma las denuncias de violencia contra las mujeres o que revictimiza a una mujer violada o golpeada haciéndola sentir culpable.
¿Y qué podemos esperar de la institución más retrógrada y oscurantista, como es la Iglesia Católica, que le impone a las mujeres la obediencia al hombre y le asigna un rol sólo como madre de familia?
Hace algunos días, el Papa arremetió contra la “teoría de género”, a la que definió como una “colonización ideológica”, y la comparó con las doctrinas impuestas por el nazismo y el fascismo italiano. Para la Iglesia “teoría de género” son todas aquellas ideas que cuestionan su doctrina sobre el rol de la mujer, la heteronormatividad reproductiva, entre otros preceptos tan caros a la institución eclesiástica, como también aquellas políticas que impulsan los derechos sexuales y reproductivos. Cabe recordar, una vez más, que Salta es la única provincia donde es la educación religiosa es obligatoria en las escuelas públicas de gestión estatal, que además se niega el derecho al aborto no punible y encabeza los indices de maternidad en adolescentes.
En este año electoral, no es parte de la agenda política ni de Romero, ni de Urtubey resolver de raíz los problemas que hacen a la violencia de genero, porque para ello tiene que atacar a su principal aliado en la provincia, la iglesia Católica.