Cientos de mujeres y hombres marcharon en Catamarca el 3 de Junio por
#NiUnaMenos. Aquí el relato de una protagonista.
Viernes 3 de junio de 2016
La foto que simboliza, para nosotros la marcha, un padre y su hija. La mirada amorosa de la pequeña, nos conmovió. El padre es el camarógrafo que fue agredido por la policía en fin de semana último de mayo.
En Catamarca son escalofriantes las cifras de los femicidios y las agresiones no denunciadas de violencia de todo tipo contra las mujeres y cuerpos feminizados. El tema es cuestión de estado, pero el estado está ausente y es responsable.
La marcha del 3J comenzó en la tarde fría del viernes. Frente a la Facultad de Humanidades, no participó como entidad educativa, sino con la presencia individual de docentes y estudiantes. La mayoría de docentes seguían dando clase y enclaustrando a los estudiantes con vocación de marcha. Cuando eran las 17:15, una de las entidades convocantes decidió que era ya hora de comenzar y ahí salieron, mientras otros grupos pedían esperar para fortalecer la marcha. Toda acción es política y está inflexible decisión fue debilitando todo, desde el comienzo.
El 3J 2015 convocado desde ámbitos oficiales, nos tenía preparada una maniobra de apropiación de una convocatoria que movilizó al país y a la provincia. Al llegar a la plaza 25 de Mayo, frente mismo de la casa de gobierno, estaba preparado un escenario, y la música anunciaba una atmósfera de fiesta que distaba mucho de lo que nos había convocado a marchar: el repudio a la violencia de género y la decisión de poner freno a la violencia machista y asesina. Y esta vez sucedió lo mismo, el escenario se trasladó a la plaza, frente a la casa de gobierno….y sí…..volvieron a apropiarse de la protesta para neutralizarla.
Todo estaba preparado, sonido, micrófonos, locutora…….
Lentamente llegaban diferentes grupos y asociaciones. Nos sorprendían grupos oficialistas con mujeres cargando banderas de organismos públicos; uno de ellos, de la Dirección de Desarrollo Social de la Municipalidad de Valle Viejo, uno de los departamentos más grandes de la provincia y uno de los más corruptos, gobernado por turnos entre el FPV y el FC. Violencia de género del estado que las obliga a portar banderas de un municipio donde no existe la política de género. Globos, provocadores, macristas en sus manos.
Comenzamos en un grupo muy reducido a alertar sobre la maniobra sugiriendo abandonar la marcha, como en el año pasado, volver a la plaza frente a la Universidad y no prestarnos al juego macabro del estado…..No hubo consenso…..algunos de los grupos más “radicalizados” decidieron quedarse y esperar su turno para tomar el micrófono y denunciar algunos de los atropellos de la marcha. Se denunciaron las prácticas machistas y patriarcales del estado y la iglesia, una mujer tomó la posta y con voz casi “quebrada” por el fervor religioso exclamó “en Catamarca estamos “todos” bajo el “manto protector” de la iglesia católica, y para dar más contundencia a sus posturas, alguien comenzó a cantar “Honrar la vida” sin entender el significado profundo que le dio Eladia Vázquez a la canción. Fue ahí donde, sin haber logrado nada con la propuesta de hacer una contra marcha, decidí huir de allí…… Y prepararme para dar batalla en otros ámbitos…..
Poco se discutió de exigir la plena aplicación de la Ley N° 26.485, de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Mientras tanto, y a cada 32 horas muere una mujer a causa de la violencia patriarcal y machista.