El presidente visitó la refirnería ubicada en la ciudad de Campana. Los trabajadores de la planta vienen siendo suspendidos y obligados a trabajar jornadas de 12 hs para llegar a la inauguración de hoy.
Miércoles 3 de junio de 2020 16:09
El presidente visitó la refirnería ubicada en la ciudad de Campana. Los trabajadores de la planta vienen siendo suspendidos y obligados a trabajar jornadas de 12 hs para llegar a la inauguración de hoy.
Este mediodía el presidente Alberto Fernández visitó la planta de refinería de combustibles de la empresa Axion Energy. La empresa está ubicada en la ciudad de Campana y es una de las más antiguas del país. Las inversiones de 1.500 millones de dólares son para aumentar la producción y para la realización de un nuevo proceso de destilación por hidrotratamiento de combustible diésel (DHT). La empresa es conocida en la zona ya que está ubicada en el casco céntrico de la ciudad a la vera del Río Paraná y emite permanentemente gases malolientes y contaminantes a los habitantes de Campana y al medio ambiente.
Fernández homenajeó al difunto Carlos Bulgheroni anterior propietarios de la destilería. El actual CEO de Axion es su hijo Alejandro Bulgheroni, el segundo hombre más rico del país después de Paolo Rocca que también tiene su empresa en esta ciudad.
El acto de inauguración sin embargo mantiene escondidas las denuncias de los trabajadores que la situación de la pandemia y la cuarentena fue aprovechada por la empresa para poder aumentar los ritmos de trabajo y prolongarlos hasta 12 hs. bajo la amenaza de que si se negaban la empresa tenía 400 telegramas (de despidos) preparados. Además los operarios denuncian que están bajo un régimen de suspensiones, de descuentos de salarios e incluso adeudándoles adicionales del 2019.
Los números de la inversión y de las fortunas de estos empresarios contrasta con los salarios de suspensiones que reciben los trabajadores de Axion y más contrastan con los que no reciben ningún ingreso o incluso el IFE.
Entre estos últimos se encuentran cientos de trabajadores que construyeron la ampliación de la planta trabajando para contratistas tercerizadas y que desde que comenzó la cuarentena no perciben ningún salario para sus familias. El Gobierno podría obtener más recursos para otorgar un bono de $ 30.000 a los trabajadores que lo necesiten si se aplicara impuestos a las grandes fortunas, a los bancos como el proyecto que presentó el Frente de Izquierda y que se rechazó en el Congreso.
Pero claro eso sería afectar los intereses de los que más ganaron durante el gobierno anterior y Fernández no está dispuesto a eso.