Este jueves, en la intersección de Alameda con Manuel Rodríguez, se reunieron alrededor de 5.000 estudiantes secundarios convocados a marchar por la CONES (Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios).
Viernes 6 de mayo de 2016
La convocatoria llamaba a marchar desde Los Héroes hasta el Ministerio de Educación. Se había planeado así para presionar una respuesta por parte de la ministra Adriana Delpiano, respecto a "mejoras en la infraestructura y equipamiento de colegios públicos, consejos escolares resolutivos y gratuidad universal en la Educación Superior", según la misma CONES (Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios).
No era muy difícil predecir que el Gobierno pondría límites a la movilización. Lo hicieron autorizando la marcha por solo dos cuadras, y desplegando un contingente represivo de centenares de efectivos de Fuerzas Especiales. Ya a las 9:30, en cada esquina, desde Metro República hasta Vicuña Mackena, había una cuadrilla de carabineros realizando controles de identidad, revisando mochilas, frenando a cada adolescente que veían en dirección al punto de reunión. Cada secundario y secundaria era un posible delincuente en la mentalidad estrecha de aquella insittución.
A eso de las 10.20 llegó el primer grupo grande de Liceos: se aproximaron marchando por la vereda sur de la Alameda. La columna era formada principalmente por el Liceo Cervantes, Liceo de Aplicación y Liceo Barros Borgoño. La columna encendió inmediatamente lo ánimos a las decenas de estudiantes que esperaban pacientemente en Los Héroes, rodeados de amenazantes piquetes de FF.EE.
Con el pasar de los minutos, nuevos espacios se sumaron: el Liceo 7 de Ñuñoa, estudiantes del Instituto Nacional, Liceo 1, Liceo Industrial de Santiago, Liceo A-20; además de estudiantes del ex Pedagógico y de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, que levantaron lienzos alusivos a la necesidad de levantar el "Cordón Macul", como forma de articular a los estudiantes universitarios y secundarios de sectores de Ñuñoa.
Pero, la columna no avanzó ni 100 metros y fue reprimida violentamente por el "guanaco", que lanzó agua tóxica. Ahí el avance de la represión fue inminente, con un agua más tóxica que de costumbre, según denuncian los mismos estudiantes.
Pasados los minutos, y por acción de la represión y la necesidad de movilizarse, la marcha comenzó a desplazarse hacia el poniente. La intención de Carabineros era sacar a los estudiantes de las calles, pero a las 11:30 camino a la USACH ya se había sumado mucha más gente y la columna llegaba a los 5000 asistentes. Mientras tanto, los secundarios y sus ánimos inagotables gritaban "Y va a caer la educación de Pinochet", saltaban al ritmo de "el que no salta es paco", corriendo en todas direcciones para escapar de la represión.
Luego de la marcha podemos ver claramente que el Gobierno busca acallar las luchas que se protagonicen en las calles, debido a la posibilidad de que profundicen la crisis que actualmente golpea a la Nueva Mayoría y a la Derecha; la cual se ha fortalecido con la heorica lucha de los pescadores, trabajadores y el pueblo de Chiloé. Saben que el movimiento estudiantil secundario tiene la potencia para despertar a amplios sectores.
Los estudiantes vienen movilizándose desde hace largo tiempo ya. Muchos del 2011 y otros tantos desde el 2006, a través de acciones conjuntas entre secundarios y universitarios, como el Cordón Macul, donde buscan unificar las experiencias de nuevas y "viejas generaciones".
A 10 años de la "revolución pingüina", y a cinco del mítico 2011, los estudiantes de base de diferentes liceos y universidades, nuevamente prueban su musculatura, enfrentan a la represión y vuelven a salir a las calles.