La expresidenta entregó un escrito, denunciando la causa. A la salida, en conferencia de prensa, se hizo propaganda como senadora electa.
Jueves 26 de octubre de 2017

Cristina Fernández volvió este jueves a los tribunales de Comodoro Py. Lo hizo para declarar ante el juez Claudio Bonadio por la causa armada en base a la endeble denuncia del fallecido fiscal Nisman. La misma acusa a la expresidenta y a varios funcionarios de su gobierno de un presunto encubrimiento en el atentado de la AMIA.
La cita tuvo lugar a partir de las 10 h, en el marco de un fuerte operativo policial. Sectores de la militancia kirchnerista acompañaron a la ex mandataria.
Finalmente, la expresidenta presentó un escrito ante el juez Bonadio donde cuestionó la causa y acusó persecución política. Allí también defendió el Memorando de Entendimiento firmado con Irán en 2013.
La causa que lleva adelante Claudio Bonadio se basa en la denuncia por encubrimiento que presentara en 2015 el fallecido fiscal Alberto Nisman. Según el funcionario judicial que acompañó por una década la política de los gobiernos kirchneristas en relación al atentado de la AMIA, el acuerdo firmado con Irán constituía una herramienta de encubrimiento.
Las pruebas que fueron dadas a conocer en ese momento por el fiscal se demostraron más que endebles. La acusación fue reflotada pocas semanas antes de las PASO, en el marco de la campaña electoral.
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Que la causa tenga un fuerte tufillo político no quita que, durante los 12 años del kirchnerismo, el atentado de la AMIA se haya mantenido en la impunidad. En ese tema, igual que los gobiernos que lo precedieron, el kirchnerismo hizo poco y nada.
A la salida de la citación, Cristina Fernández habló con los medios presentes y aprovechó para hacerse propaganda como senadora electa. Haciendo una mención elíptica al desafuero de Julio de Vido, afirmó “quieren un parlamento sumiso y conmigo no lo van a lograr”.
La referencia de la ex mandataria aparece como obligada. Muchos de los actuales garantes de la gobernabilidad macrista fueron en las listas del FpV en 2015. Figuras como Diego Bossio son los que garantizaron un "parlamento sumiso" los primeros dos años de Cambiemos.