Fue un plenario abierto y se realizó en la tarde del sábado de manera virtual.
Guillermo Torrent Asesor legislativo FIT - Córdoba @Guillotadas
Domingo 14 de junio de 2020 23:35
A la luz de los importantes ataques que están llevando adelante las patronales, tanto en el sector público como en el privado de la provincia, este sábado se realizó un plenario abierto del Movimiento de Agrupaciones Clasistas de Córdoba. La clase trabajadora de la provincia está dispuesta a responder a este ataque como lo demuestran las importantes movilizaciones que se están realizando en la capital y otras ciudades del interior.
El plenario fue una iniciativa en común de las agrupaciones que integran MAC, junto a delegados independientes de Guma y Minetti, también con la banca del Frente de Izquierda en el Concejo Deliberante de la capital, ocupada por Laura Vilches.
Del plenario participaron más de 100 trabajadoras y trabajadores de distintos sectores, como Salud, Jaboneros, Metalmecánicos, Alimentación, Metalúrgicos, Municipales, Luz y Fuerza, Choferes urbanos y de larga distancia, Empleados de Comercio, Aeronáuticos, Limpieza, Docentes, Molineros de Minetti y su comisión de mujeres.
Aparte de la capital provincial, se conectaron desde el Valle de Punilla, Mina Clavero, Jesús María, Villa Dolores, Sierras Chicas y Río Cuarto. Participaron del mismo, compañeros de Izquierda Socialista y de agrupaciones docentes. Muchos de estos trabajadores ya habían participado como colaboradores de campañas del Frente de Izquierda, en tanto todo un sector se acercaba por primera vez al calor de la experiencia que vienen realizando con los gobiernos peronistas y sus políticas de ajuste.
A lo largo del plenario se pudo observar un desarrollo de algunas de las ideas principales del Frente de Izquierda-Unidad, como lograr que mediante un impuesto a las grandes fortunas se garantice un salario mínimo de cuarentena de 30 mil pesos para quién lo necesite o la estatización de los servicios públicos, así como los principales resortes de la economía como los bancos o el comercio exterior. También hubo un interesante debate sobre la necesidad de imponer un paro provincial, en unidad de todos los sectores, para frenar los planes de ajuste de los gobiernos.
Abrió el plenario la concejala del Frente de Izquierda, Laura Vilches, quien dio un pantallazo general sobre la situación. Señaló que Córdoba es una muestra adelantada de los planes de los gobiernos que buscan descargar la crisis sobre los y las trabajadoras. Señaló que tanto el Gobierno municipal, con el recorte a sus empleados, cómo el provincial, con el recorte a las jubilaciones y lo que realizó desde 2017, consiste en atacar conquistas de décadas de la clase trabajadora, para generalizar la precarización laboral. Prueba de ello son los Servidores Urbanos y los Promotores de Convivencia que impulsa el peronismo desde el municipio, intentando trasladar el modelo que hay en la provincia, donde se multiplican los contratos y monotributos.
Vilches también detalló sobre la política de Alberto Fernández frente a la pandemia, citando ejemplos, como el aumento menor del previsto a los jubilados y pensionados, así como la renegociación de la deuda con acreedores internacionales y la política de negociación hacia los empresarios, donde quedó en la nada el impuesto a las grandes fortunas, o el reciente salvataje a Vicentín. En el país se vieron beneficiados las grandes empresas y no los sectores populares con una cantidad brutal de despidos y suspensiones, y de otras rebajas salariales, donde ya se perdieron 150 mil empleos formales y hay 800 mil nuevos desocupados.
La situación es crítica a nivel continental con una caída del PBI, promedio, calculada en un 9% para Latino América. Es decir, que estamos recién a las puertas de una enorme crisis que abre nuevas perspectivas.
Oscar Coria, despedido de Kraft en la lucha de 2009, y dirigente obrero del PTS, señaló que ante tal ataque no se puede responder con paros aislados y luchas parciales, teniendo aparte una burocracia que está entregando a los trabajadores. Planteó la necesidad de coordinar espacios abiertos a todos los que quieran enfrentar los ajustes, realizó una comparación con la última gran crisis que vivió nuestro país, la de 2001, pero a diferencia de ella, la izquierda revolucionaria cuenta con mayor visibilidad, con figuras conocidas en todo el país y en sus provincias, así como mayor implantación militante en el movimiento obrero.
Luego, los distintos oradores y oradoras fueron haciendo hincapié en distintos aspectos, coincidiendo centralmente en que es necesaria la unidad entre trabajadores más allá del gremio al que pertenezcan.
Desde municipales señalaron que el mes que viene se va a ver en toda su magnitud el descuento en sus salarios, ya que se va a aplicar a la totalidad del mes. Denunció que desde los medios de comunicación hay un ataque sistemático hacia los municipales y sus salarios. Habló de la bronca que le da que todas las mañanas se enteran de un nuevo ataque hacía sus condiciones de trabajo. Denunció que la pandemia “les vino bárbaro” para el ataque, que fue hecho adrede, ya que encontró a los trabajadores encerrados.
Otra empleada municipal, docente, señaló que detrás de cada puesto de trabajo hay una familia, e hizo hincapié en hacer redes de manera independiente para salir de esta situación. Remarcó la necesidad de estar en las calles porque son los políticos y los gobiernos quienes dejan a los trabajadores en la calle. Fue también escéptica de la vía judicial, que proponen las conducciones sindicales para frenar los ajustes mediante presentaciones a tribunales.
Los compañeros de Guma destacaron que gracias a poder compartir con trabajadores de otros gremios, aprendieron a organizarse para enfrentar los ataques patronales y destacaron la necesidad de apoyar a los precarizados.
Hubo varias intervenciones de trabajadores de distintas dependencias de la empresa provincial de energía nucleados en el sindicato Luz y Fuerza, de todas ellas se sacaban importantes lecciones sobre cómo organizar un proceso de lucha desde las bases unificando a quienes están dentro de los sindicatos y quienes no tienen estabilidad ni representación.
Fue particularmente emotiva y destacada la intervención de empleadas de limpieza, quienes denunciaron los manejos que hacen los dueños de las empresas, especulando con el pago del ATP por parte del Gobierno. La misma les retiene los recibos y se está llegando al ridículo, mediante engaños, que las propias empleadas están debiendo a la patronal. Denunciaron la complicidad del sindicato con la empresa y que el dueño de la empresa cuenta con “cuña y afinidad” con el gobernador Schiaretti, esto hace que estén facturando por servicios que no se prestan en dependencias gubernamentales que se encuentran cerradas por la cuarentena. Pero a la par de esto hay más de mil trabajadores que cobraron entre 13 y 16 mil pesos, que hay muchos que ya no tienen ni para comer y están yendo a trabajar prácticamente gratis por las maniobras que le realiza la empresa. El cinismo de la patronal es tal, que les cobran por las máscaras que tienen que utilizar, por ejemplo, en los bancos.
El trabajo de empleados de limpieza en oficinas públicas y otros lugares de trabajo se convierte en esencial para la salud sobre todo en estos momentos de pandemia. Sin embargo, como señalaron “Seguimos siendo las olvidadas, las trabajadoras de limpieza”.
Jóvenes delegados de la UOM, en tanto, señalaron la importancia de las reuniones virtuales y la difusión de La Izquierda Diario para la organización de Comités de Higiene y Seguridad elaborados por los propios obreros, ya que no confiaban en los protocolos bajados por la patronal para la vuelta al trabajo. Denunciaron que la conducción del sindicato sólo apareció para acordar la baja de los salarios con las patronales y luego se borró. Sobre la paritaria, vencida en abril pasado no hay novedades.
Desde docentes se denunció la vuelta a clases improvisada que quiere imponer el Ministerio de Educación, sin consultar con la comunidad educativa. También que hay centenares de docentes, que no pudieron acceder a horas suplentes, ya que se cancelaron los concursos para nuevos cargos, y tampoco pudieron acceder al Ingreso Familiar de Emergencia ya que figuraban en el padrón de ANSES como trabajadores del Estado. También destacaron las asambleas de la oposición y en las escuelas como un espacio necesario para poner freno a los ataques del Gobierno.
Desde Izquierda Socialista dio un saludo Alejandro, delegado docente, quien señaló la necesidad de que la crisis la paguen los empresarios e hizo especial hincapié en el No pago de la deuda externa como consigna central. Señaló la necesidad de crecer en unidad y fortalecer el Plenario Sindical Combativo (PSC), para ello reivindicó el pedido del MAC de ingreso al PSC, anunciando que desde Izquierda Socialista van a apoyar dicho pedido. Así mismo invitó a los presentes a participar de la actividad planteada para este martes 16.
Sergio Folchieri, trabajador de Volkswagen y referente obrero del PTS en la provincia, planteó la necesidad de terminar de luchar separados para poder parar la provincia “Si golpeamos todos juntos el Gobierno tiene que retroceder”. También afirmó que hay que avanzar en un impuesto a las grandes fortunas como está planteado en los proyectos presentados por el Frente de Izquierda Unidad, y también en la necesidad de revocar las concesiones a las empresas privadas que prestan el servicio de transporte de pasajeros, que mantienen un servicio caro y de pésima calidad y no les pagan el salario a sus trabajadores.
Entre las resoluciones, se aprobó un nuevo plenario para el 4 de julio, junto a los miembros de La Red de trabajadores precarizados, la cual, en una reunión realizada el mismo día, votó hacer plenarios comunes con el MAC; crear grupos de WhatsApp para coordinar e ir sumando gente a la iniciativa, incluyendo jubilados. También la exigencia de un paro general de toda la provincia y participar de la movilización del martes 16.